La irrupción de los análogos del GLP-1 cambió la forma en que el mundo trata la obesidad. Lo que comenzó con el desarrollo de medicamentos para la diabetes derivó en una nueva categoría terapéutica que hoy concentra inversiones millonarias, acelera la competencia entre laboratorios y redefine las estrategias de innovación de la industria farmacéutica. Novo Nordisk, creadora de la molécula semaglutida, es una de las protagonistas de esa transformación y busca consolidar ese liderazgo también en la Argentina.
Los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) son una clase de medicamentos que imitan la acción de esta hormona producida naturalmente por el organismo. Actúan regulando los niveles de glucosa en sangre y el apetito, lo que favorece el control metabólico y la pérdida de peso. Si bien originalmente fueron desarrollados para el tratamiento de la diabetes tipo 2, en los últimos años distintas moléculas de esta familia también fueron aprobadas para tratar la obesidad, convirtiéndose en uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de la industria farmacéutica. Novo Nordisk, creadora de la famosa Ozempic, ahora redobla su apuesta con el lanzamiento de Wegovy, ideada específicamente para tratar el sobrepeso y la obesidad.
“Ozempic fue desarrollada para manejar la diabetes. Pero entendimos que había una necesidad no atendida, quizás aún más grande que la diabetes, que es la obesidad y el sobrepeso”, explica Valney Suzuki, vicepresidente de BASAC (Business Area South & Central America and Caribbean) de Novo Nordisk, en diálogo con Forbes Argentina. Esa necesidad dio origen a Wegovy, la versión desarrollada específicamente para el tratamiento de la obesidad, con estudios clínicos propios y aprobación regulatoria para esa indicación.
Los resultados clínicos son uno de los principales argumentos con los que la compañía impulsa esta nueva etapa del negocio. Según Suzuki, "los últimos datos mostraron una pérdida de peso promedio de 21 %. Y es importante recalcar que 1 de cada 3 pacientes llega a perder 25 % de peso". Además, destaca que los ensayos clínicos demostraron una reducción del 20% en el riesgo cardiovascular, un beneficio que amplía el impacto de estos tratamientos más allá del descenso de peso.
El contexto sanitario también explica por qué la obesidad pasó a ocupar un lugar prioritario dentro de la estrategia de la farmacéutica. Según explica el ejecutivo, a nivel global, cerca de 890 millones de personas viven con obesidad y las proyecciones indican que esa cifra superará los 1900 millones en los próximos años. En la Argentina, en tanto, seis de cada 10 personas presentan sobrepeso u obesidad: alrededor del 25% tiene obesidad y otro 36% sobrepeso. “Por eso es importante hablar del tema y hacer mucha concientización para la población”, sostiene el ejecutivo.
Para Suzuki, uno de los cambios más relevantes sobre cómo se aborda esta enfermedad no es solamente científico, sino también cultural. “Estamos en un momento de cambio en el estigma, en la percepción que la sociedad tenía sobre obesidad y sobrepeso”, afirma. En ese sentido, señala que cada vez más profesionales de la salud consideran a la obesidad como “una enfermedad grave, crónica y progresiva”, cuyo tratamiento también permite prevenir otras patologías como diabetes, hipertensión, apnea del sueño e incluso algunos tipos de cáncer.
El impacto comercial de Ozempic y, posteriormente, de Wegovy también transformó a Novo Nordisk. “El hecho de desarrollar una tecnología tan exitosa, por su eficacia y el beneficio, ha hecho con que Novo Nordisk haya crecido no solo en ventas, sino también en términos de reputación y estamos reinvirtiendo en investigación clínica para poder seguir desarrollando más innovaciones”, resume Suzuki.
Pero el éxito también elevó la vara para la compañía. “Cuando desarrollas una molécula tan exitosa, la pregunta es: ¿cuál es la próxima?”, plantea Suzuki. La respuesta ya está en desarrollo. Novo Nordisk avanza con CagriSema, una nueva molécula que, según el ejecutivo, mostró pérdidas de peso superiores a las alcanzadas hasta el momento, además de otros candidatos que permanecen en distintas etapas de ensayos clínicos. “No nos quedamos satisfechos con el éxito de Wegovy u Ozempic, sino que seguimos desarrollando otros productos”, resume.

La apuesta también contempla ampliar las aplicaciones terapéuticas de estas moléculas. Uno de los desarrollos más avanzados apunta al tratamiento del hígado graso, una enfermedad para la que actualmente existen pocas alternativas eficaces. “Los últimos ensayos clínicos nos mostraron que a través de esta indicación vamos a tener incluso regresión de hígado graso con algunos pacientes”, señala Suzuki, aunque aclara que esa indicación todavía se encuentra en la etapa final de estudios clínicos y pendiente de aprobación regulatoria.
La expansión del mercado también obliga a resolver uno de los principales desafíos de esta nueva generación de terapias: el acceso. En la Argentina, Wegovy se comercializa desde este año y llega importado desde Dinamarca, mientras que la compañía trabaja en distintas iniciativas para reducir la barrera económica que todavía representan estos tratamientos. La estrategia combina programas de acompañamiento y descuentos para ampliar la cantidad de pacientes que pueden iniciar la terapia.
“Como empresa de innovación nos toca innovar. Parte de eso es traer la innovación a los países y, principalmente, generar acceso”, sostiene Suzuki. En ese sentido, explica que Ozempic ya forma parte de la cobertura de distintas prepagas del mercado y que, para Wegovy, la empresa impulsó el programa de acompañamiento “Novo a la Par”, un programa con información educativa y herramientas destinadas a que los pacientes puedan gestionar su salud de manera efectiva. “Creemos que no solamente es la medicación, sino un tratamiento más holístico”, resume.
El programa también busca reducir el costo de ingreso a la terapia. Según detalla el ejecutivo, mediante el ingreso al programa www.novoalapar.com.ar sumado a otras herramientas, como el Recetario Solidario, las personas pueden acceder a un costo inicial de tratamiento de Wegovy de alrededor ARS 109.000.
Los próximos pasos
Uno de los próximos objetivos de Novo Nordisk es replicar a nivel global el éxito obtenido en Estados Unidos con la versión oral de Wegovy. Lanzada en enero de este año, la presentación en comprimidos alcanzó tres millones de prescripciones entre enero y mayo, convirtiéndose, según la compañía, en uno de los lanzamientos farmacéuticos más importantes del mercado estadounidense. Ahora el desafío pasa por obtener las aprobaciones regulatorias en el resto de los países.
“Estamos trabajando para traer Wegovy pastillas a la población de América del Sur y, por supuesto, a la Argentina también”, asegura Suzuki. Sin embargo, aclara que el proceso todavía depende de las autorizaciones regulatorias y que no existe una fecha definida para su llegada al país.
El crecimiento de este segmento también abrió un escenario de mayor competencia entre laboratorios y dio lugar a otro fenómeno que preocupa a la industria: la proliferación de productos falsificados. El ejecutivo destaca que la trayectoria científica de Novo Nordisk es uno de los principales diferenciales frente a ese escenario. “Tenemos un programa de investigación clínica muy robusto, de décadas. Tenemos experiencia con 50 millones de usuarios en el mundo, lo que nos garantiza mucha seguridad”, sostiene. También recuerda que Wegovy es la única molécula de esta categoría que cuenta con evidencia clínica de protección cardiovascular, uno de los atributos con los que la empresa busca diferenciar su propuesta frente al avance de nuevos competidores.
La Argentina ocupa un lugar relevante dentro de esa estrategia global de investigación. Entre 2024 y el primer semestre de 2026, Novo Nordisk destinó US$ 30 millones a estudios clínicos en el país. Actualmente trabaja con más de 170 centros de investigación y 190 investigadores, mientras que durante 2026 tendrá más de 30 estudios clínicos activos, con la participación de más de 1500 pacientes. A eso se suma un equipo local de 32 profesionales dedicados exclusivamente a Investigación y Desarrollo, una estructura que convierte a la filial argentina en una de las principales plataformas regionales para el desarrollo de nuevas terapias.
“Argentina es uno de los países donde invertimos en desarrollo y estudios clínicos. Vamos a seguir invirtiendo en el país y seguimos fuertes haciendo apuestas a Argentina”, asegura Suzuki. Mientras la obesidad se consolida como uno de los mercados de mayor crecimiento para la industria farmacéutica, Novo Nordisk busca sostener el impulso con una combinación de nuevas moléculas, expansión de indicaciones terapéuticas e inversiones en investigación. El desafío ya no pasa únicamente por desarrollar el próximo medicamento exitoso, sino por demostrar que esa innovación puede traducirse en un mayor acceso para los pacientes y en un negocio sostenible a largo plazo.