Gritos, presión y control disfrazados de exigencia: cómo identificar a quienes conducen desde el maltrato y qué hacer para no quedar atrapado en un esquema que lastima más de lo que impulsa.
El cansancio no viene solo de mirar pantallas, sino de la exigencia constante de responder, alternar tareas y lidiar con herramientas que nos desgastan sin que lo notemos. Cambios simples pero profundos para recuperar foco y energía.