El proyecto ya en el Congreso norteamericano, titulado "Ley del Fondo Soberano de Riqueza para la IA" impone un megatributo a las empresas con ingresos anuales mayores a los US$ 200 millones
La creciente adopción de estas fuentes de energía por parte de las empresas tecnológicas es una señal de que la industria se enfrenta a un escrutinio cada vez mayor sobre su uso de la energía.