El canciller Pablo Quirno tuvo a su cargo un discurso más económico y geopolítico en su paso por la Argentina Week como segundo representante del gobierno en hablar desde la torrre del JP Morgan tras la apertura de Javier Milei.
Su exposición se focalizó en medidas realizadas, propuestas a futuro y alineamiento con los Estados Unidos. Todo bajo el mismo denominador común de crear un mejor clima de inversión. “Para eso estamos acá”, sintetizó.
“Tenemos muchas propuestas en los próximos 2 años. Todas van en la misma dirección: crear condiciones de inversión. Podemos crear las condiciones para cambiar a la Argentina por décadas al pasar estas leyes. Esa es la razón de por la que estamos acá. Decirles que estamos haciendo para que se sientan cómodos de invertir, contratar empleo y hacer con sus ganancias lo que deseen”, agregó.
Con un discurso en un inglés totalmente fluido a raíz de sus años por la banca privada estadounidense, Quirno destacó los acuerdos comerciales tanto con Washington como con Bruselas y dijo que el país tiene que profundizar este rumbo de apertura.
El RIGI fue otro de los temas que subrayó en su exposición, al resaltar que ya acumula inversiones presentadas por 70.000 millones de dólares y “va a continuar por este camino de éxito junto con el nuevo RIMI que creó la reforma laboral, todo sin afectar el equilibrio fiscal”
Por último, se mimetizó con el estilo del presidente al soltar una chicana al kirchnerismo por su alineamiento internacional. “Hace 20 años, Kirchner y Chávez gritaban ALCA al carajo en Mar del Plata. Hoy tenemos la suerte de gritar viva la libertad carajo. Milei quiere una Argentina que defienda los valores occidentales y tener una alianza estratégica con Estados Unidos”.
Luego del paso de Quirno, el embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas, fue quien ocupó el escenario. “Es aquí, es ahora. Este es el momento para invertir en la Argentina”, celebró.
Para justificar su punto, enumeró una serie de factores como las necesidades globales de energía, minería y alimentos; el alineamiento estratégico bi nacional; las crisis geopolíticas globales y la diversificación de cadenas de proveedores que están haciendo la mayoría de los países.
“Momentos como estos donde se den todas estas cosas juntas no son comunes. El timming para entrar al país es ahora. Y el alineamiento entre nuestros países está creando confianza y eso crea inversión”, concluyó.