En un contexto de menor consumo, los supermercados redoblan su apuesta por el negocio no alimenticio: moda importada, mejores márgenes y una nueva forma de atraer tráfico a las tiendas.
La marca sueca de fast fashion negocia abrir su primera tienda en el país. Avanzan conversaciones para instalarse en uno de los principales shoppings porteños en el segundo semestre del año.