La compañía absorbió casi todo el equipo de Groq, incluida su cúpula directiva, y se queda con tecnología clave para acelerar tareas de inferencia, el segmento más competitivo del momento.
Con 640 millones de dólares recién recaudados, Groq cree que puede desafiar a una de las compañía más valiosas del mundo con un chip diseñado específicamente para IA desde cero.