Fue una de las figuras más admiradas de su generación, aunque durante gran parte de su vida tuvo muy poco control sobre su propia historia. Su legado conserva una lección que va mucho más allá de la realeza.
Sus hijos ya fueron matriculados en una escuela británica y la pareja planea dejar California este año. La decisión llega después de un acercamiento con el rey Carlos y tras años de disputas por seguridad, exposición mediática y conflictos familiares.