Lejos de retirarse, el multimillonario mexicano sigue en el ruedo y profundiza su apuesta por el petróleo, refuerza la infraestructura de telecomunicaciones y acelera nuevas inversiones.
El repunte de las acciones, el boom de la inteligencia artificial y fallos a favor de grandes empresarios dispararon las fortunas de los más ricos del mundo. Musk quedó al tope con un crecimiento récord, en un grupo donde dominan los gigantes tecnológicos de Estados Unidos.
Uno de los hombres más ricos e influyentes del planeta, propietario de Claro, cuestionó el papel del Estado uruguayo en el mercado de telecomunicaciones y reavivó el debate sobre la competencia en el sector, justo cuando nuevas inversiones prometen sacudir el tablero.