A partir de hoy, el impuesto al popularmente llamado "dólar turista" pasa de 35% a 45%. Las empresas de viaje critican el aumento y aseguran que la medida "limita a una industria pujante".
Un personaje descomunal y un caso atípico en casi todos los sentidos, ya que logró hacer lo que muchos de sus compañeros pensaban que era imposible: ganar dinero real en una industria en declive.