"Se profundizó la brecha entre la demanda de habilidades y la empleabilidad"
Fortalecer el sistema educativo es clave para poder mejorar la capacitación de las personas. El esfuerzo del sector privado y la importancia de tener una buena marca empleadora.

En un mercado con escasez de talento, las empresas hoy deben redoblar sus esfuerzos para atraer y fidelizar a sus colaboradores. A su vez, estos evalúan cada vez más el tipo de experiencias que les ofrecen las compañías por encima de los salarios. Por eso, este fue el tema de cierre del Summit Reinventando Argentina, organizado por Forbes.

“Hay una escasez de talentos porque estamos en un cuello de botella. Se profundizó la brecha entre la demanda de habilidades y la empleabilidad. Esto debemos superarlo con educación. Pero en nuestro país el 50% de los jóvenes no terminan el secundario, y esto tiene que movilizarnos si queremos reinventar a la Argentina”, señaló Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina y Uruguay.

Esta experta aseguró que hay dificultades no solo para cubrir puestos de tecnología, sino también de oficios: “carniceros, torneos o técnicos. Hay que ser empleable, algo que fue un bastión para la Argentina décadas pasadas. Hoy el mercado laboral es demandante, complejo y escaso”, sumó Ávila.

Por su parte, Fernando López Iervasi, Gerente General de Microsoft Argentina, destacó que hoy ya convivimos en ambientes inteligentes. “Esto significa que la tecnología rodea a las personas, incluso sin que éstas lo noten, y así se siguen creando soluciones. Entonces, a nivel empleo, hay que crear tecnología al mismo ritmo en que se va a consumir, que es cada vez más acelerado”, dijo. 

Además, la escasez no solo está en la industria IT. “En LinkedIn vemos que la posición más buscada es la de programador, pero la segunda es la de personal de ventas. Y hay que saber que, quien termina el secundario y trabaja en tecnología accede a salarios 60% por encima del promedio”, destacó López Iervasi.

 

Diego Serantes, Gerente General de PepsiCo Alimentos Argentina, señaló que “lo que muchos ven como desafío, nosotros lo sentimos como una oportunidad. Tenemos que saber cuáles son las expectativas de las personas, darles experiencias. Esto sobre todo lo demandan los más jóvenes y tiene que aplicarse a todos los niveles; debemos generar posiciones más calificadas para paliar la escasez promoviendo la capacitación de los talentos internos”. 

Expectativas y marca empleadora

En este sentido, Ávila afirmó que el upskill y reskill son dos prácticas que el sector privado no puede dejar de lado, y que deben ser parte de la marca empleadora. “Esto también ayuda a suplir las falencias del sector educativo. Por eso hoy vemos empresas que se consideran escuelas, que son esas a las que todos quieren ir a aprender, y también están las que tienen sus propias academias o programas de formación. Hay mucha inversión”, describió la experta en RRHH.

 

Para dar un marco sobre las expectativas de los argentinos, el 84% considera la posibilidad de emigrar si esto les mejora su desarrollo de carrera. “Esto marca la necesidad de invertir para atraer, de mejorar las políticas públicas de educación. Hay que tener en cuenta que hoy el conocimiento tiene una validez media de 4 a 5 años, por eso el sistema debe habilitar a la formación constante y la persona debe estar abierta a aprender”, sumó Avila.

“En los próximos 10 años se creará más tecnología que en los últimos 40. Esto trae la creación de nuevos roles. Esto hay que pensarlo, porque ya hoy, en la Ciudad de Buenos Aires, el 93% no accede a personal técnico”, afirmó López Iervasi.

 

Por último, Serantes detalló que lo que las empresas deben hacer es “empatizar con la gente: saber qué está buscando, qué no consiguió todavía, qué tipo de experiencia quiere vivir. Sobre todo el mayor desafío está en atraer a los más jóvenes, que están redefiniendo qué significa para ellos el trabajo y las compañías. Hay que entenderlos para mejorar”.

Los tres ejecutivos fueron claros al resumir por dónde pasa la transformación laboral: la cultura. “Los jóvenes buscan el cómo se van a hacer las cosas. Nos ponen al sector privado en un compromiso muy grande, porque es cómo queremos llegar a los objetivos que tenemos a largo plazo”, sumó Serantes.

A su vez, es importante entender que “el salario ya no es el primer factor para decidirse por una empresa, sino que ahora lidera el ambiente de trabajo. Cuál es la propuesta de valor, si me permite equilibrar vida personal y laboral. Esto hace la gran diferencia para las organizaciones que lo logran”, aconsejó Avila, quien resaltó que hoy los profesionales gozan de pleno empleo.