Paula Arregui: "El principal problema que sigue teniendo Argentina no es de mora, es la falta de acceso al crédito"
En el Forbes Fintech Summit, la presidenta de la Cámara Argentina Fintech y COO de MercadoPago destacó el rol de las empresas de finanzas digitales en la ampliación del acceso al crédito formal y sostuvo que los incumplimientos hay que atenderlos, pero que no representan el principal problema del país. Además, detalló la evolución de los indicadores de mora, anticipó los próximos proyectos de la Cámara Argentina Fintech y reclamó mayor previsibilidad regulatoria para impulsar el crecimiento de la industria.

En una nueva edición del Forbes Fintech Summit, María Paula Arregui, presidenta de la Cámara Argentina Fintech y COO de MercadoPago, analizó los principales desafíos de la industria durante una entrevista mano a mano con el periodista Agustín Jamele en el panel "En foco". Con pocos meses en el cargo, la ejecutiva destacó el alcance internacional de las empresas argentinas, abordó la discusión sobre la mora crediticia y anticipó los ejes de trabajo de la entidad, entre ellos la necesidad de mayor previsibilidad regulatoria.

"Hoy son 1000 las empresas en nuestro país que componen el ecosistema financiero digital. Si vemos este número nos sitúa en el top tres en América Latina por cantidad de empresas de este rubro", señaló Arregui. Según detalló, el 70% de esas compañías opera en el exterior, mientras que el 70% ya alcanzó su punto de equilibrio. Además, el 90% planea seguir invirtiendo para desarrollar sus negocios y ampliar su propuesta de valor.

En este escenario, uno de los principales desafíos de su gestión al frente de la Cámara fue organizar la representación de una industria cada vez más diversa. Arregui explicó que la entidad comenzó a trabajar con distintos verticales, entre ellos pagos, adquirencia, emisión y criptoinversiones, para dar espacio a las necesidades particulares de cada segmento. El objetivo, sostuvo, es fortalecer el diálogo entre las empresas y articular posiciones comunes ante los reguladores, sin perder de vista las prioridades de la industria en su conjunto.

Uno de los temas centrales de la conversación fue la mora crediticia, que ganó protagonismo en el debate público durante los últimos meses. Para Arregui, sin embargo, la discusión no debería desplazar el problema de fondo: las dificultades que todavía enfrenta una parte importante de la población para acceder al financiamiento formal. "Hoy el principal problema que sigue teniendo Argentina no es un problema de mora, es un problema de no acceso al crédito para la mayor parte de nuestra población", afirmó. Y agregó que el país necesita "mucho trabajo en conjunto para que más personas puedan tener acceso al crédito formal".

La presidenta de la Cámara también buscó poner en perspectiva la relación entre las fintech y los incumplimientos. Según explicó, las irregularidades de pago del sector representan el 17% de esos saldos, de acuerdo con los números públicos que mencionó durante el panel. "La mora no es un tema de las fintech. Hay que romper con esto que de la mora es un problema de las fintech y nada más", dijo. Además, remarcó una diferencia en el funcionamiento de estas compañías: "Las fintech ni siquiera pueden prestar dinero de terceros, o sea, la inversión que hacemos es dinero nuestro". En ese sentido, planteó que la mora es un problema que debe atenderse, pero cuestionó que se la presente como una dificultad exclusiva de la industria fintech o como un riesgo sistémico para el conjunto del sistema financiero.

Como contrapartida, Arregui destacó el papel de estas empresas en la ampliación del acceso al crédito. De las 21 millones de personas que acceden a financiamiento formal en la Argentina, 10,9 millones toman créditos con fintech; de ese total, 4 millones cuentan únicamente con una oferta de este tipo y no tienen otra alternativa en el mercado. La ejecutiva también señaló avances en los indicadores de mora temprana: según detalló, pasó de cerca del 8% en diciembre de 2025 a ubicarse por debajo del 5%, a partir de las acciones de refinanciamiento y los planes de trabajo impulsados por las empresas y la Cámara. No obstante, advirtió que los atrasos superiores a los 90 días todavía presentan dificultades.

(Foto: Julieta Colazo)

De cara a la agenda institucional, Arregui anticipó que el próximo 29 de octubre, en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, se realizará el Argentina Fintech Forum, el encuentro anual organizado por la Cámara. La actividad reunirá a empresas, emprendedores, cámaras de otros países, reguladores y referentes de la innovación. Según adelantó, uno de los ejes centrales será la infraestructura de las nuevas economías y el papel de la tecnología en el desarrollo y la modernización de los servicios financieros. La agenda también tendrá espacios específicos para los distintos verticales de la industria.

Otro de los anuncios fue la presentación, durante la segunda mitad del año, de un nuevo mapa fintech de la Argentina, elaborado a partir de una encuesta a más de 275 empresas y actualizado a 2026. Arregui anticipó que el relevamiento permitirá profundizar el análisis del sector y mostrará dos de las principales barreras para su crecimiento: la cuestión tributaria y las fricciones regulatorias. "No es estar en contra de la regulación, pero sí creo que hay un pedido muy grande de mayor claridad en la regulación, de mayor estabilidad, de reglas de juego claras, visibles, permanentes en el tiempo", sostuvo.

Hacia el cierre, Arregui puso el foco en la transformación que la industria impulsó en el sistema financiero argentino, con avances como los pagos con QR, la interoperabilidad y la expansión de las cuentas comitentes. Según indicó, el país pasó de tener 400.000 cuentas comitentes a casi 30 millones. Para la ejecutiva, el próximo paso es profundizar esa evolución: "Lo que necesitamos es dejar de vivir en un país donde las finanzas son manejadas por pocos y con acceso a pocos". El desafío, concluyó, es que la inclusión financiera deje de medirse únicamente por el acceso y avance hacia el uso cotidiano, la frecuencia y la incorporación de los servicios financieros a la vida de las personas.