La inteligencia artificial como motor de productividad y cómo las empresas la implementan hacia nuevos modelos de negocio
La IA en la economía real pude dar grandes resultados si se tiene el criterio previo de para qué usarla, y el éxito de su aplicación no reside en la herramienta, sino en una transformación cultural que ubica a la persona en el centro. Las empresas que lideran el mercado son aquellas que logran pasar de ver la tecnología como un costo operativo a entenderla como el motor genuino de valor e innovación.

En un escenario global donde la integracion de la inteligencia artificial puede definir el éxito comercial, las empresas de la Argentina enfrentan el reto de no solo adoptar herramientas digitales, sino de reformular sus procesos internos. El debate actual ya no se centra en la capacidad de la tecnología, sino en cómo esta puede potenciar la productividad y generar valor genuino en sectores tradicionales y disímiles, con resultados que surgen cuando las herramientas se aplican con conciencia y propósito.

Este análisis fue el eje del panel "IA + Economía Real: Productividad, competitividad y nuevos modelos de negocio", desarrollado en el marco del Forbes IA Summit Total Disruption. El encuentro reunió a voces líderes de diversos ecosistemas: Agustina García Hernández, directora de Data & IA de Cervecería y Maltería Quilmes; Carlos Ramonda, decano de Ciencias Aplicadas de Universidad Siglo 21; Alejandro Rinaldi, director de IT de Andreani; y Juan Santiago, CEO y fundador de Santex. Juntos, desglosaron las barreras culturales y las oportunidades estratégicas, @@FIGURE@@

La primera coincidencia para el panel es que la ventaja competitiva no reside en la tenencia de la herramienta, sino en el criterio para su aplicación. La capacidad de decidir dónde, cómo y por qué utilizar la inteligencia artificial define quiénes liderarán el mercado en la Argentina de los próximos años. La transición desde un modelo de costos hacia uno de inversión en innovación requiere una claridad de objetivos que supere el miedo a lo desconocido y se enfoque en potenciar las capacidades humanas mediante el soporte digital.

Desde la óptica del consumo masivo, García Hernández destacó la resiliencia y capacidad de adaptación del empresariado local como una ventaja competitiva. “La Argentina tiene una conjugación de factores claves, con tareas muy operativas y con muy buenas oportunidades de eficiencia que se pueden ir a buscar. Si los argentinos somos buenos pilotos de tormenta, la IA es ir a cazar el tornado y tenemos sectores disponibles en lanzarse en ir a buscar esas eficiencias y llevar valor”, señaló la ejecutiva de Quilmes, enfatizando que la tecnología debe ser el "core" de una discusión que involucra, ante todo, a las personas. @@FIGURE@@

Para la ejecutiva, el éxito de la implementación depende de evitar que la innovación sea un compartimento estanco. “La tecnología entendida como una herramienta para cambiar procesos termina del lado de los costos cuando es una iniciativa aislada, y debería ser siempre el core que la estrategia de tecnología sea una discusión de procesos, de feel de personas y de tecnología que acompaña. Basado sobre la estrategia comercial, a lo que le pongo tecnología de vender más o llegar más rápido o mejorar en una región, con lo cual potencio la estrategia comercial logística o el área que sea. No es magia”, sentenció la especialista.

En el ámbito académico, Carlos Ramonda planteó que la Universidad Siglo 21 utiliza la IA de manera transversal, trabajando codo a codo con la industria en sectores como el agro y la salud. “El equilibrio entre productividad de la IA y el cambio cultural de puertas adentro son temas comunes donde el humano sigue estando en el centro, no pensando en la optimización a cualquier costo con el riesgo de llevarse puesto todo. Ahora con la IA generativa tenemos el desafío no de incorporar tecnología porque sí o porque está de moda, pero sí incorporarla con propósitos”, explicó el decano, subrayando la magnitud de gestionar un ecosistema de más de 90.000 estudiantes. @@FIGURE@@

Ramonda también destacó cómo la automatización de tareas repetitivas permite rescatar la esencia de la labor docente. “Hay mucho ruido en los pasillos, y es obligación de las organizaciones llevar la tecnología, pero también acompañar a las personas y relevarlas de aquellas tareas repetitivas y tediosas, para rescatar lo humano y  que el docente pueda estar en condiciones de generar empatía y otro tipo de diálogo con su estudiante. Hay que rescatar el avance de tecnología con propósito y cómo encaminamos pensando a la persona como centro del proceso”, concluyó sobre la dimensión ética y humana del aprendizaje.

Por su parte, Rinaldi vinculó la adopción de la inteligencia artificial con la supervivencia misma en el sector logístico. “Las empresas de más oportunidad son las que están dispuestas a atravesar su cultura con esto, y a los que se animan al cambio cultural les va mejor. Hay que ver de dónde parten las empresas para utilizar IA, si son una pyme o de una industria competitiva compleja donde la necesita para hacer mejor las cosas. Más allá del sector, es necesaria siempre la decisión de vivirlo culturalmente porque no es solo una opción tecnológica”, afirmó el directivo. @@FIGURE@@

En Andreani, la estrategia se divide en cuatro ejes que abarcan desde la eficiencia individual hasta la monetización de desarrollos propios. “La IA corporativa de la gente con cualquier modelo para que haga de su trabajo algo más eficiente y de mayor calidad para 10.000 personas en la empresa para vivir la diaria. La segunda, creamos modelos propietarios, juntamos información de los domicilios, de la calle de 2017 en adelante, tenemos nuestra propia cartografía y la IA nos llega para ayudarnos en esa información. El tercer eje es la IA de TI, para un equipo de 350 personas donde producimos 40% más de un mes al otro y el último es la capacidad de transformar esa tecnología interna en una unidad de negocio externa".

Santiago, por su parte, aportó una visión crítica sobre el estado actual del liderazgo frente a la transformación digital. “Hablar de sectores sería un error, es una cuestión cultural. Todos tienen más o menos las mismas oportunidades y desafíos gracias a la IA, entonces es un problema más de obsolescencia de las mentalidades de los líderes en los distintos sectores. Mientras más recorro y hablo con líderes de distintas organizaciones no veo diferencia sectorial, sí una diferencia muy clara en la calidad de liderazgo en cada una de ellas”, disparó el CEO, señalando el gap de captura de oportunidad entre compañías. @@FIGURE@@

El directivo de Santex advirtió que muchas organizaciones navegan en la incertidumbre debido a una gestión que no comprende el impacto de estas herramientas. “El 90% de las compañías con las que nos vinculamos están absolutamente en las tinieblas... bajar eso a la realidad de las compañías está costando, y la razón está en los líderes que no entienden nada y que están absolutamente out. Los jóvenes empujan el conocimiento pero el rango medio es el problema. Hay un montón de gente con un miedo terrible de perder el trabajo y no quieren adoptar nada”, analizó con crudeza sobre la resistencia interna en las mandos intermedios.

Hacia el cierre, los panelistas coincidieron en que la disponibilidad para adaptar procesos y reentrenar equipos es la verdadera ventaja comparativa. La inteligencia artificial no es un fin en sí mismo, sino el medio para que las empresas de la economía real puedan. El éxito de este "baile de a tres" entre personas, procesos y tecnología determinará si la industria logra capturar el doble juego de valor y eficiencia que esta revolución promete.