La inteligencia artificial y la tokenización de activos abren nuevas oportunidades de negocio para la industria financiera, desde la expansión del crédito hasta la creación de sistemas de pagos internacionales y el acceso a inversiones antes reservadas para unos pocos. Esos fueron algunos de los ejes del panel "IA y Activos Digitales: los nuevos motores del negocio financiero", que se realizó durante una nueva edición del Forbes Fintech Summit, con la moderación del periodista Agustín Jamele y la participación de Valentín Jaremtchuk, cofundador y CEO de Win Investments; Carlos Hourbeigt, director ejecutivo de Eco Go; y Federico Sandler, board member y advisor.
Para Jaremtchuk, uno de los principales caminos de crecimiento está en la tokenización de activos del mundo real, una tecnología que permite abrir nuevas alternativas de inversión. Desde Win Investments, la compañía que cofundó, desarrollaron un modelo para que las personas puedan invertir en el pase de un jugador de fútbol profesional. "Somos la primera fintech que democratizó la inversión en deporte a nivel mundial a través de real world assets, de activos reales digitalizados", explicó. Según señaló, el desafío es acercar instrumentos que antes estaban fuera del alcance del inversor minorista.
El emprendedor también puso el foco en la necesidad de educar a los usuarios sobre los activos digitales y sus riesgos. Según explicó, todavía existe confusión entre la inversión en activos reales tokenizados, los fan tokens y las criptomonedas que no tienen un activo subyacente. "Para nosotros eso es fundamental. Por eso la educación que le damos a nuestros winners, tenemos 180.000 usuarios de 60 países", sostuvo. En ese sentido, advirtió que invertir en un activo real no elimina los riesgos: en el caso de un futbolista, por ejemplo, una lesión o el retiro pueden incidir en el resultado de la inversión.
Desde otra perspectiva, Hourbeigt identificó a las stablecoins como uno de los negocios de mayor potencial dentro del ecosistema financiero global. El atractivo está tanto en su funcionamiento como en las oportunidades que abre para los emisores, que pueden invertir los fondos recibidos y obtener rendimientos. "Básicamente los que emiten una stablecoin recepcionan el dinero y con eso lo invierten y se llevan parte del señoreaje", explicó.
Para el director ejecutivo de Eco Go, el alcance de estas monedas digitales va más allá de la inversión. También podrían convertirse en una infraestructura relevante para los pagos domésticos y transfronterizos, a medida que se conecten los sistemas de diferentes países. "Hay una oportunidad de negocio que es gigante y hay una integración mundial de esquemas de pagos locales que se van a ir uniendo a los que van a lanzar sus stablecoins globales", afirmó. En esa transformación, agregó, participan consorcios internacionales que incluyen a grandes bancos y compañías como Visa y Mastercard.
En el caso de la inteligencia artificial, Sandler planteó que el cambio en los servicios financieros puede entenderse como una evolución desde las sucursales físicas hacia las aplicaciones móviles y, ahora, hacia los agentes capaces de interactuar con los clientes. "El celular se vuelve tu banco", resumió. A su entender, una de las principales oportunidades está en el crédito, un negocio central para la rentabilidad de las fintech. El acceso a más datos permite evaluar mejor el riesgo y llegar a segmentos que la banca tradicional no siempre puede atender, aunque advirtió que el crédito no garantizado requiere especial cuidado.
La IA también puede reducir los costos de atención y mejorar la eficiencia operativa. Sandler señaló que en Nubank el 60% de las interacciones ya se realizan con inteligencia artificial, con niveles de satisfacción iguales o superiores a los de la atención humana. Además, consideró que esta tecnología acelera la posibilidad de ofrecer otros productos a los clientes existentes. "A medida que las fintech empiezan a ofrecer más productos y más servicios, la IA lo que hace es ponerle un turbo a eso", sostuvo. La combinación de datos, crédito y menores costos puede acercar los ingresos por cliente de estas plataformas a los de un banco tradicional.
Sin embargo, para Sandler no alcanza con incorporar inteligencia artificial para presentar una propuesta innovadora. La diferencia está en que la tecnología tenga un impacto comprobable en los resultados del negocio. "Si la inteligencia artificial no empieza a aparecer en el P&L de la startup en algún momento, en mejores ahorros de costos, en aceleración de ingresos, es marketing", advirtió. Como ejemplo, mencionó que Mercado Libre redujo el costo de desarrollo de producto desde aproximadamente el 8,7% al 7,2% de sus ingresos, un cambio que atribuyó en parte al uso de IA.
También destacó mejoras en los modelos de evaluación crediticia y en la atención al cliente. Según relató, Nubank desarrolló un algoritmo que le permite prestar a la misma cantidad de personas que antes, pero reducir de nueve a tres la cantidad de quienes no pagan. En Mercado Libre, en tanto, el equipo de atención al cliente pasó de unas 10.000 personas a 7.000 en tres años, mientras el negocio creció por un factor de tres y el indicador de satisfacción NPS alcanzó máximos históricos. "Lo que quiero ver de un emprendedor cuando me cuente que está utilizando inteligencia artificial es cómo esa inteligencia artificial o ese proceso te ayuda con el bottom line", resumió.
El avance tecnológico también plantea desafíos para los reguladores. Hourbeigt, que participó en la implementación de Transferencias 3.0 y tuvo un rol en la Comisión Nacional de Valores, sostuvo que el primer paso para regular es comprender cómo funcionan los negocios y cuáles son sus riesgos. "Lo que uno tiene que hacer es escuchar, hablar con los protagonistas. Entonces, lo primero es escuchar y entender, lo segundo es escuchar y entender, lo tercero es escuchar y entender", afirmó. En el caso de la inteligencia artificial, agregó, la gestión de riesgos no puede quedar limitada al área de sistemas: debe involucrar a la dirección de las compañías, que tiene que identificar y explicar cómo afrontará los riesgos de su implementación.
Al analizar las oportunidades para Argentina, los panelistas coincidieron en que todavía existe margen para desarrollar el sector. Sandler señaló que el potencial de las fintech está relacionado con las necesidades que aún no resuelve el sistema financiero tradicional y con una población joven habituada a los servicios digitales. Hourbeigt, por su parte, remarcó que el país sigue teniendo poco crédito y que la volatilidad de las tasas de interés de los últimos dos años encareció el financiamiento y afectó la incobrabilidad. Por eso, propuso avanzar en herramientas que permitan a las fintech financiarse de manera más estable y desarrollar soluciones locales de gestión de riesgos y ciberseguridad.
La necesidad de ampliar el financiamiento también fue uno de los puntos centrales de la mirada de Jaremtchuk sobre el futuro del ecosistema emprendedor. El CEO de Win Investments sostuvo que el país cuenta con capital humano, pero que muchas compañías encuentran dificultades para conseguir los recursos necesarios para crecer. "Yo creo que la clave ahí es justamente que haya más financiamiento porque el capital humano emprendedor es tremendamente infinito lo que tiene Argentina", afirmó.
En el cierre, los tres participantes proyectaron cambios que podrían profundizarse hacia 2030. Hourbeigt destacó la conexión entre redes de pagos domésticas para habilitar transferencias inmediatas entre países, mientras Jaremtchuk anticipó una mayor expansión de la tokenización hacia distintas clases de activos. Sandler, en tanto, puso el acento en la confianza que deberán construir las entidades que incorporen agentes de inteligencia artificial capaces de tomar decisiones por sus clientes. "La pregunta va a ser más si la gente va a confiar en un banco que decida por ella", planteó. Para el especialista, los ganadores serán quienes logren combinar resultados con transparencia en una industria financiera cada vez más automatizada.