Los cambios tecnológicos, las transformaciones demográficas y un escenario geopolítico cada vez más complejo están redefiniendo el mercado laboral a nivel global. Ese fue el eje de la conversación entre Florencia Radici, editora de Forbes Argentina, y Erika Bienek, Directora Global de Relaciones con la Comunidad del Grupo Techint, durante el panel "En Foco" del Forbes Sostenibilidad Summit. Desde la experiencia de una compañía con operaciones industriales en más de 20 países, Bienek analizó las tendencias que marcarán el futuro del empleo y el papel que las empresas deben asumir para acompañar esa transición.
"Como grupo Techint, tenemos plantas industriales, y estamos presentes en comunidades en más de 20 países. Entonces, tenemos una radiografía mundial que nos permite también ver tendencias y qué tenemos que hacer para responder al contexto que tenemos", explicó. Según detalló, hoy existen tres grandes fuerzas que impulsan la transformación del trabajo: los cambios tecnológicos de altísima velocidad, muy influenciados por la inteligencia artificial, los cambios demográficos vinculados a la baja natalidad y un contexto geoeconómico atravesado por conflictos internacionales y tensiones entre las principales potencias.
Ese escenario, sostuvo, ya está modificando las necesidades del mercado laboral. "El Foro Económico Mundial también ya definió en su reporte que más del 20 % de los puestos laborales en el corto plazo van a cambiar, y los puestos laborales van a requerir 40 % de capacidades totalmente diferentes", señaló. Frente a ese panorama, planteó que el desafío de las empresas no solo pasa por desarrollar talento dentro de sus organizaciones, sino también por acompañar a las comunidades para que los jóvenes puedan acceder a oportunidades de empleo.
Para Bienek, esa transformación combina conocimientos técnicos con un componente muchas veces subestimado: las habilidades humanas. Si bien consideró indispensable incorporar competencias vinculadas con la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la tecnología, remarcó que serán las capacidades personales las que marcarán la diferencia. "No hay que olvidarse de las capacidades humanas, porque esas capacidades son las que hoy requerimos las empresas y cada vez se van a requerir más", afirmó, al tiempo que advirtió que son precisamente las más difíciles de desarrollar a lo largo de la vida.
En ese sentido, identificó cuatro capacidades prioritarias para el futuro del trabajo. La primera es la creatividad, entendida como un pensamiento sistémico que la inteligencia artificial no puede reemplazar por sí sola. Luego mencionó la colaboración, el trabajo en equipo y la empatía; la inteligencia emocional, con foco en la resiliencia y la adaptación a los cambios; y, finalmente, la capacidad de aprender de manera permanente. "Tener gente que tiene cerca de 60 años, que siguen siendo esponjas, es lo que realmente buscamos en los equipos, y cada vez va ser más requerido en los puestos laborales", resumió.
Consultada sobre cómo responder a estos desafíos desde una empresa con presencia regional, Bienek planteó que existen dos caminos posibles. "Como industrias, uno tiene como dos alternativas, ver este contexto y preocuparse, o verlo y ocuparse". Bajo esa lógica explicó que, desde hace décadas, la estrategia de relaciones con la comunidad de Techint se concentra en la educación como herramienta para generar oportunidades y fortalecer el desarrollo de las comunidades donde opera.
La ejecutiva recordó que el grupo nació hace 80 años en la Argentina y que esa historia sigue marcando la identidad de la compañía. "Realmente creemos que Argentina es el kilómetro 0 de todas nuestras operaciones. Todo nació acá, en Argentina, con Agostino Rocca, hace 80 años en Campana", afirmó. En ese marco, destacó el trabajo que realizan las escuelas técnicas Roberto Rocca, destinadas a jóvenes de las comunidades y articuladas con decenas de escuelas técnicas públicas, con el objetivo de impulsar la educación como una herramienta de movilidad social.
Uno de los principales desafíos, sostuvo, pasa por repensar la forma en que aprenden los estudiantes. Bienek advirtió que "el 50 % de los adolescentes no terminan la secundaria". Frente a esa realidad, explicó que las escuelas Roberto Rocca desarrollaron un modelo educativo basado en proyectos, donde el aprendizaje se construye resolviendo problemas reales de las propias comunidades. "Nosotros conectamos el conocimiento con proyectos de los chicos de su comunidad", explicó, al destacar la importancia de enseñar a "aprender a aprender" y de construir conocimiento de manera colaborativa.
La ejecutiva también cuestionó los modelos tradicionales de enseñanza y defendió la necesidad de crear espacios más dinámicos. "La escuela Rocca no tiene aulas, son todos espacios de aprendizaje, porque creemos que los chicos aprenden en todos lados", señaló. Como ejemplo, compartió el caso de una alumna que integró conocimientos de biología y robótica para desarrollar una solución vinculada a un problema de salud de su padre. "Hay un clic que, cuando vos conectás una emoción, una necesidad de una persona, para construir un conocimiento y hacerlo ese conocimiento en equipo, es muy poderoso. Y ahí es donde uno desarrolla las habilidades humanas que hablamos recién".
Sobre el cierre, Bienek vinculó esa apuesta educativa con las oportunidades que, a su juicio, tiene la Argentina en sectores estratégicos como la energía, la minería y el agro. "Nosotros pusimos la semilla hace 80 años, estamos presentes, vamos a seguir estando presentes en nuestras comunidades", afirmó.