Tienen 6.500 bauleras y un plan de 40 sucursales: la historia de los emprendedores que profesionalizaron el "self storage" en la Argentina
Con raíces familiares en el guardado de muebles tradicional, Federico Gentile y Marcelo Fraschina, creadores de Don Box, transformaron una idea pionera en una industria consolidada. Tras sumar un innovador esquema de financiamiento privado y con una proyección de facturación de US$ 5 millones para 2026, proyectan abrir 40 centros de almacenamiento en todo el país durante la próxima década.

Cecilia Valleboni Subeditora

El concepto de self storage o alquiler de bauleras es un negocio multimillonario en Estados Unidos y Europa, donde fondos de inversión desembolsan cientos de millones de dólares a largo plazo. Sin embargo, en la Argentina la historia se escribió con sello emprendedor y mano de obra artesanal. Don Box, la firma que lideran Federico Gentile y Marcelo Fraschina, es el reflejo de tres generaciones que lograron profesionalizar un rubro inexistente en el país y convertir un negocio tradicional en una operación a gran escala.

La historia se remonta varias décadas atrás con Alfredo, el abuelo de Gentile, quien inició un guardamuebles convencional en una antigua fábrica. Años después, el padre de Federico dio el paso decisivo al adaptar el modelo estadounidense e inventar el concepto de "baulera" en el mercado local. Federico Gentile relata que en los años noventa resultaba complejo explicar a qué se dedicaba la familia, ya que la actividad no estaba culturalmente incorporada. La solución artesanal de aquel entonces, con tres jaulas encargadas a un herrero de barrio, sentó las bases de lo que más tarde se convertiría en una marca referente del sector.

En un solo año las sedes de Tigre, Quilmes y Córdoba, impulsando el salto masivo fuera de la Ciudad de Buenos Aires.

Gentile y Fraschina, amigos desde la infancia que jugaban entre bauleras, tomaron las riendas de la empresa a sus 20 años tras el retiro del padre de Federico por motivos de salud. En aquel momento, la firma operaba una sola sede en Núñez bajo el nombre de Depósito Belgrano con menos de 200 espacios. A través de la reinversión constante de utilidades y una gestión orientada al crecimiento, los socios afrontaron el desafío de responder a una demanda vertiginosa. Gentile detalla que la rotación era tan alta que no tenían tiempo para que se secase la pintura de los módulos antes de volver a alquilarlos.

A diferencia de los mercados internacionales donde existen proveedores masivos de insumos, en la Argentina no existe una cadena de suministros para esta industria. La compañía tuvo que construir su propia infraestructura de fabricación mediante un equipo de 15 artesanos que diseñan y construyen las bauleras a medida. Asimismo, la escala de sus centros —que promedian las 1.000 bauleras por sucursal— les permitió sostener procesos centralizados y un call center propio, sacando ventaja a competidores informales de menor tamaño.

Un hito crucial en la evolución del emprendimiento se dio con la transformación de su estrategia de financiamiento. Tras operar históricamente con fondos propios, los emprendedores diseñaron un modelo que convoca a inversores privados para acelerar la expansión. Bajo este esquema, la firma conserva la operación integral y el registro, mientras que los inversores participan directamente en las sucursales. Fraschina explica que esta herramienta les permitió abrir en un solo año las sedes de Tigre, Quilmes y Córdoba, impulsando el salto masivo fuera de la Ciudad de Buenos Aires.

Don Box administra 6.500 bauleras distribuidas en nueve sucursales y emplea a cerca de 50 personas.

El crecimiento federal motivó a su vez un rebranding estratégico. En 2025, la histórica denominación Depósito Belgrano dio paso a Don Box, un nombre proyectado para su alcance nacional que rinde homenaje al abuelo Alfredo a la vez que conserva las iniciales originales. Hoy la empresa administra 6.500 bauleras distribuidas en nueve sucursales y emplea a cerca de 50 personas, ofreciendo contratos mensuales flexibles tanto para clientes particulares atravesados por mudanzas o etapas de transición, como para comercios e importadores que optimizan su stock en temporadas pico.

Con una ocupación promedio que oscila entre el 85% y el 95% según la época del año, la solidez del modelo también se refleja en sus cifras de negocio: para 2026 proyectan una facturación de US$ 5 millones, con la meta de alcanzar los US$ 6 millones en 2027.

Con ese respaldo financiero, la hoja de ruta de Don Box apunta a consolidar su presencia en los principales centros urbanos del país. El plan de expansión de los fundadores contempla la apertura de 40 depósitos en un plazo de 10 años, con foco en plazas densamente pobladas como Rosario, Mendoza, Santa Fe, Mar del Plata, Bahía Blanca y distintas zonas del Gran Buenos Aires.