La Argentina se convirtió en uno de los mercados prioritarios para Meliá Hotels International. El grupo hotelero español, que opera hace más de 30 años en la Argentina cuenta actualmente con seis hoteles operativos en el país y tiene otros cinco proyectos en proceso de apertura, todos firmados en los últimos dos años. La apuesta apunta a desarrollar una red de establecimientos en algunos de los principales destinos turísticos argentinos, con el segmento del lujo como protagonista.
"La Argentina es un país maravilloso. Para mí es de los más bonitos", aseguró Gabriel Escarrer, presidente y CEO de Meliá Hotels International, en una entrevista con Forbes Argentina en Cancún, México, durante la reapertura del hotel Paradisus Cancún, que demandó una inversión de US$ 55 millones.
El ejecutivo confirmó que el grupo está avanzando con proyectos en distintos puntos del país, con especial interés en destinos naturales y culturales. «Nos hemos vuelto locos con Mendoza, Ushuaia, Perito Moreno y Bariloche», enumeró. Y explicó que buena parte de esta estrategia se apoya en Meliá Collection, la marca que reúne hoteles con identidad propia y una propuesta diferenciada.

"Quiero crear un circuito único de las maravillas de Argentina", sostuvo Escarrer. La idea es que los establecimientos no sean solamente lugares de alojamiento, sino que también funcionen como puertas de entrada a las experiencias que ofrece cada destino. Para la compañía, la diversidad geográfica, cultural y gastronómica del país representa una oportunidad para desarrollar una propuesta de hospitalidad de alta gama.
La expansión se apoya en una presencia que creció con fuerza durante los últimos dos años. De los seis hoteles que Meliá tiene actualmente operativos en la Argentina, cuatro abrieron en ese período.
En Buenos Aires, la compañía opera Meliá Recoleta Plaza, Casa Lucía Meliá Collection y los establecimientos Almarena Madero Urbano y Almarena Puerto Retiro, ambos bajo la modalidad Affiliated by Meliá. Fuera de la capital, cuenta con Gran Meliá Iguazú, reconocido en distintas oportunidades como mejor hotel de la Argentina en los World Travel Awards, y Alejandro I Affiliated by Meliá, en Salta.
Los próximos pasos incluyen el debut de Gran Meliá en Ushuaia, un proyecto de Meliá Collection en Bariloche y la llegada de INNSiDE by Meliá a Costa del Este, que marcará el desembarco de esa marca lifestyle en el mercado local. A su vez, durante la entrevista, Escarrer mencionó nuevos desarrollos en Iguazú y Salta, además del interés por Mendoza y los alrededores del glaciar Perito Moreno.

La estrategia combina la expansión geográfica con el desarrollo de marcas de posicionamiento diferencial. En lugar de concentrar su crecimiento en los principales centros urbanos, Meliá busca capitalizar destinos donde el paisaje, la naturaleza y la identidad local pueden convertirse en parte central de la experiencia del huésped.
El contexto para invertir en la Argentina
Más allá de los atractivos turísticos, Escarrer destacó el vínculo con sus socios locales y la relación con el sector público como factores relevantes para avanzar con los proyectos. En particular, valoró el diálogo con el secretario de Turismo, Daniel Scioli y la continuidad de los compromisos asumidos.
"Los inversores necesitamos una estabilidad, necesitamos un marco jurídico estable que nos permita acometer inversiones sabiendo que no nos van a cambiar las reglas de juego constantemente", señaló.
El empresario describió la relación entre el sector público y el privado como un ejemplo de colaboración y afirmó que los compromisos asumidos se cumplieron. También destacó el trabajo con empresas familiares y socios locales, con quienes busca construir proyectos de largo plazo.
Sin embargo, identificó un obstáculo para el desarrollo turístico argentino: la conectividad aérea dentro del país. "Volar a la Argentina es relativamente asequible, pero dentro de la Argentina es prohibitivo", advirtió. Y puso como ejemplo el costo de conectar Buenos Aires con Bariloche, que consideró demasiado elevado.

El grupo trabaja en alternativas para facilitar esos recorridos y, según explicó, contempla la posibilidad de aprovechar la conectividad de Chile para algunos destinos cercanos a la frontera. De todos modos, consideró que el objetivo debería ser mejorar la conectividad aérea doméstica para poner en valor la diversidad turística del país.
El negocio del lujo y las nuevas demandas del viajero
La apuesta argentina se inscribe en un cambio más amplio dentro de la industria hotelera. Para Escarrer, el sol y la playa dejaron de ser suficientes para diferenciar una propuesta vacacional. Los viajeros comparan opciones, investigan antes de reservar y buscan experiencias auténticas vinculadas con la cultura, la gastronomía y las particularidades de cada destino.
"El cliente hace sus deberes, hace sus comparativos, están las redes sociales y busca experiencias auténticas", explicó.
En ese contexto, Meliá apunta a un consumidor dispuesto a pagar por una propuesta que vaya más allá de la habitación y los servicios tradicionales. La compañía busca desarrollar hoteles con identidad propia, que integren la cultura local y permitan conocer el destino desde una perspectiva diferente.
Ese enfoque también explica la apuesta por Meliá Collection. En la Argentina, la marca permite desarrollar una estrategia que combina destinos de alto atractivo natural con establecimientos de posicionamiento premium. El objetivo es que el hotel forme parte de la experiencia de viaje y se convierta, en sí mismo, en un motivo para visitar el lugar.
El ejecutivo también destacó el crecimiento de la demanda argentina hacia destinos internacionales. Según observó, los viajeros del país están saliendo cada vez más al exterior, con una presencia importante en mercados como México, República Dominicana y España.

Messi, Nadal y las nuevas marcas del grupo
Entre los proyectos de expansión de Meliá también aparecen las marcas asociadas a figuras deportivas internacionales.
Escarrer mantiene una relación de larga data con Rafael Nadal, con quien impulsó una propuesta hotelera centrada en el estilo de vida mediterráneo, el deporte y el bienestar. La marca Zel busca combinar esos atributos con la identidad de los destinos donde se instala.
El ejecutivo también se refirió a su vínculo con Lionel Messi, con quien desarrolla una marca hotelera que amplió su presencia desde sus primeros establecimientos. "Empezamos con seis hoteles, ahora son ocho", contó sobre la evolución del proyecto.
Consultado específicamente sobre la posibilidad de abrir hoteles de esa marca en la Argentina, Escarrer fue categórico: "Sin lugar a dudas. De hecho, es algo que tanto a él como a mí nos hace mucha ilusión".
La declaración abre una posibilidad adicional dentro de la estrategia del grupo en el país, aunque no supone el anuncio de un proyecto concreto ni de una fecha de apertura. Por ahora, la expansión confirmada de Meliá se apoya en los cinco nuevos desarrollos en marcha y en la consolidación de su cartera actual.
Con ese plan, la compañía busca aprovechar el potencial de destinos que, según Escarrer, todavía tienen mucho por mostrar al mercado internacional.