El desembarco silencioso de uno de los nombres más polémicos de la actualidad no pasó desapercibido para el círculo empresarial local. Fuentes vinculadas a inversiones en la Argentina confirmaron a Forbes que Peter Thiel se encuentra en el país desde hace más de una semana, donde mantiene una agenda tan selectiva como reservada.
De acuerdo con estas fuentes, el cofundador de PayPal habría alquilado una mansión en Barrio Parque, uno de los enclaves más exclusivos de Buenos Aires, desde donde está recibiendo a referentes del empresariado local. “Se mueve con muy bajo perfil y con reuniones cuidadosamente filtradas”, señalaron a Forbes y agregaron que suele haber un fuerte operativo de seguridad alrededor de la vivienda. @@FIGURE@@
Las mismas fuentes indicaron a Forbes que Thiel llegó con una agenda prácticamente blindada, evitando exposiciones públicas y limitando al máximo la circulación de información sobre sus movimientos. Habitualmente se desplaza en un jet privado Gulfstream G550 con matrícula N878DB, aunque dicha matrícula está bloqueada en los sistemas de rastreo aéreo, lo que impidió verificar su ubicación exacta en este viaje.
Vale destacar que no es la primera vez que Thiel visita el país. Así quedó registrado en mayo de 2024 cuando Alec Oxenford, actual embajador de la República Argentina ante los Estados Unidos y fundador de DeRemate, OLX & letgo, contó en su cuenta de X que visitó a Javier Milei en la Casa Rosada con Thiel. “Me dijo que cree que las ideas de Milei son tan relevantes a nivel global como lo son para Argentina”, escribió Oxenford en ese momento. @@FIGURE@@
El factor Palantir: datos, poder y controversia
Más allá de su rol como inversor, Thiel es una figura central en el negocio global de los datos. Es cofundador y presidente de Palantir Technologies, una de las compañías más influyentes, y también más controvertidas, en el cruce entre inteligencia artificial, seguridad y análisis masivo de información.
Fundada en 2003 junto a Alex Karp y otros miembros de la denominada “mafia de PayPal”, la firma se convirtió en un contratista clave para agencias de inteligencia como la CIA y el FBI. Desde su origen, Thiel no solo aportó cerca de US$30 millones a través de Founders Fund, sino que también imprimió una visión estratégica que combina tecnología, seguridad y geopolítica.
Las plataformas de Palantir funcionan como sistemas capaces de integrar grandes volúmenes de datos dispersos. Entre sus principales productos se destacan:
- Gotham, utilizado por agencias de defensa e inteligencia para detectar amenazas o analizar información proveniente de drones y satélites.
- Metropolis, enfocado en el sector financiero para detección de fraude y análisis de mercado.
- Foundry, orientado a grandes corporaciones para optimizar operaciones a partir de datos.
Fuentes del ecosistema inversor señalaron a Forbes que la presencia de Thiel en la Argentina también despierta interés, y cautela, por el potencial vínculo entre este tipo de tecnologías y mercados emergentes. “Es alguien que no solo invierte, también piensa en infraestructura de poder basada en datos”, explicaron.
Un jugador clave del poder tecnológico global
Con una fortuna en tiempo real estimada en US$29.300 millones al 21 de abril de 2026, Thiel ocupa actualmente el puesto #84 entre las personas más ricas del mundo, según datos de Forbes.
Desde Founders Fund, participa en algunas de las apuestas más relevantes del venture capital global, incluyendo empresas como Stripe y SpaceX. También fue el primer gran inversor externo en Facebook, aunque redujo su participación con el tiempo y dejó el directorio en 2022.
Más allá de los negocios, Thiel es conocido por su mirada ideológica. A través de la Thiel Foundation financia a jóvenes emprendedores con US$100.000 para que abandonen la universidad y desarrollen startups. En 2018, se mudó de San Francisco a Los Ángeles tras criticar a Silicon Valley como un “estado de partido único”, marcando distancia con el establishment tecnológico tradicional.
¿Por qué Argentina?
Aunque no hay confirmación oficial sobre los motivos de su visita, las fuentes consultadas por Forbes destacaron que su estadía responde a un interés directo en entender el nuevo escenario económico y generar vínculos con actores clave del sector privado. “Está escuchando mucho más de lo que habla”, resumieron.
En un país urgido de capital y en proceso de redefinir su posicionamiento global, la presencia, discreta pero cargada de significado, de un actor como Thiel abre interrogantes sobre posibles movimientos futuros. En su historial, las visitas silenciosas rara vez son casuales.