"No vinimos por un veranito". La apuesta de BYD para instalar el auto eléctrico en la Argentina
Christian Kimelman, country manager de BYD Argentina, detalla el plan de la compañía en un mercado incipiente, atravesado por mitos sobre autonomía, carga e infraestructura. Entre eléctricos e híbridos, la estrategia apunta a quedarse en el país con una promesa clara: construir una historia a largo plazo.

BYD desembarcó en la Argentina con una irrupción que no pasó inadvertida y una apuesta directa a un terreno todavía incipiente, donde la desconfianza hacia la autonomía, la carga y la infraestructura eléctrica sigue siendo el primer filtro. La firma de origen chino no viene de la tradición automotriz, sino de la tecnología, y ese origen explica su manera de jugar.

“El corazón de la empresa, el ADN de la empresa, son las baterías”, define Christian Kimelman, country manager de BYD Argentina. “Y ese desarrollo, año tras año, hace que lo que hoy encontramos acá en Argentina sean productos de extrema tecnología”.

El verano dejó una imagen concreta: un barco propio cargado de autos llegando a Zárate y una marca que, sin escalas, salió a mostrarse. Detrás vinieron las aperturas de concesionarios y una red en construcción. Del otro lado, un consumidor que observa con curiosidad, pero también con cautela. BYD sabe que en ese terreno se juega la partida.

Hay paradigmas que se van rompiendo”, dice Kimelman. En ese punto de tensión -entre el mito y la experiencia- empieza a abrirse espacio la electromovilidad. “Somos mucho más que lo que está empezando a nacer acá en Argentina. No vinimos por un veranito, vinimos para quedarnos, para construir una historia a largo plazo”.

Hablás de empezar a nacer, pero ya llegaron barcos propios con cientos de autos. ¿Cuál es la idea de este “empezar a nacer”? ¿Por qué afirmás que no vienen por un “veranito”?

Llegamos a la Argentina no como una ventana de oportunidad o por un tema de reglas de juego de este momento, sino que es un proyecto que fue estudiado, se evaluaron los riesgos. El gran diferencial que tiene BYD contra otras empresas que se sumaron hace muy poco es que nosotros hemos decidido crear una filial propia. Eso significa que tenemos una línea directa con la casa matriz y con eso aseguramos los mismos estándares en procesos, sistemas, know-how y capacitación. El compromiso que tiene BYD acá con el país es muy alto.

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¿Por qué eligieron la Argentina?

Argentina ocupa dentro de esa estrategia un lugar muy importante. En Latinoamérica ya somos un país más dentro de un proyecto regional, donde Brasil tiene un rol clave con la mayor fábrica fuera de China. No vinimos por un veranito, vinimos para quedarnos y construir una historia a largo plazo, asegurando no solo productos, sino repuestos, posventa y todo el ecosistema que rodea al auto. Porque no es solo autos, es un ecosistema que también genera empleo en distintas áreas.

¿Cuál es el primer prejuicio que tiene un argentino frente a un eléctrico?

No sé si es un prejuicio, yo creo que son más mitos y temores. Eso pasa en todos los países cuando aparece algo nuevo. Hay paradigmas que se van rompiendo. Por ejemplo, el auto se carga en casa y no dependés de una infraestructura pública. Obviamente ayuda que exista, pero no es un requisito. Los autos vienen con cargadores y en la mayoría de los casos ya se pueden usar así. Después, con un cargador de pared, en seis o siete horas el auto queda completamente cargado.

¿El costo de luz en los consorcios es un problema?

Es otro mito. Cuando uno hace los números, no solo del precio de compra sino del uso diario, cambia la ecuación. La carga eléctrica puede estar en siete, ocho o nueve mil pesos y con eso tenés una autonomía de unos 380 kilómetros, comparable con un auto chico a combustión. Y además no vas nunca más a una estación de servicio.

Hablan de 100% eléctricos, pero también de híbridos.

Claro, para el que duda están nuestros híbridos enchufables. La diferencia con los híbridos tradicionales es que el sistema prioriza siempre el manejo eléctrico, con autonomías de alrededor de cien kilómetros en modo eléctrico, que para el uso urbano cubre la gran mayoría de los casos. En la práctica, eso significa que no cargás nafta salvo para viajes largos.

Presentaron una pick-up. ¿Cómo es pelear en un segmento tan tradicional?

La pick-up generó una euforia muy grande desde la presentación. Eso hizo que internamente se tomara la decisión de lanzarla. Es un vehículo que entra por fuera de los cupos y demuestra que nuestra estrategia es a largo plazo. Y no vinimos a pelear con nadie, lo que venimos es a ofrecer al cliente un excelente producto. Yo diría que es una pickup muy divertida, que en un primer momento creo que los clientes van a venir de un uso privado, pero no descarto que pueda haber también algún otro uso que gradualmente pueda ser usado como herramienta de trabajo y por ahí más adelante haya más versiones o con equipamiento distinto pensado para otro uso. @@FIGURE@@

¿Qué define hoy a un auto tecnológico?

La base es la tecnología de baterías. BYD nace con eso y hoy tiene lo que nosotros consideramos la mejor batería de la industria. No solo por rendimiento, sino por seguridad. Hay muchos mitos sobre incendios o explosiones, pero esta tecnología responde muy bien incluso en situaciones extremas. A eso se suma la integración estructural de la batería y todos los sistemas de asistencia a la conducción, que hacen que el auto acelere, frene y mantenga el carril, generando una experiencia mucho más relajada y segura.

¿Se imaginan una fábrica en Argentina como en Brasil?

Yo creo que no está en los planes, quiero ser absolutamente sincero. Pero creo que el hecho de una fábrica normalmente viene después con los números. Todas las automotrices que están acá, ninguna arrancó que yo sepa con una fábrica. Argentina los últimos cien años era un país muy, muy rico y era un negocio de importación. Todas las automotrices que terminaron con una matriz productiva empezaron con un modelo de negocio similar al nuestro. Pero bueno, esto es un paso a la vez. En esta etapa el desafío es construir la confianza. 

El valor de reventa siempre pesa. ¿Cómo se construye?

Ahí hay datos concretos. En mercados donde ya están consolidados, los vehículos mantienen muy bien su valor. Si sumás eso al costo de mantenimiento y al ahorro en combustible, el resultado es una compra inteligente. Además, la garantía que ofrecemos es muy amplia, por encima del promedio de la industria.

A futuro, ¿el eléctrico va a reemplazar al auto a combustión o faltan un montón?

No, a ver, ¿que es un montón? Yo diría que el futuro ya llegó. O sea, la oferta que tenemos ya es súper actual y uno ve el crecimiento en mercados que demuestra que la tecnología es sólida y vino para quedarse, no es una moda. Yo creo que ambas tecnologías van a convivir, en realidad son más de dos tecnologías. Nosotros tenemos la eléctrica y la híbrida enchufable, y después están los motores 100% combustión de lo cual BYD no participa en ese mercado. Creo que van a convivir por muchos años. Pero en el uso urbano estoy convencido que la tecnología eléctrica va a dominar a la larga. Y uno ve, por ejemplo, en Brasil, mercado donde uno dudaba, no se imaginaba hace cuatro años atrás el volumen actual. Eso demuestra la curva de crecimiento, que en definitiva es la demanda. @@FIGURE@@

¿Y en un país de distancias largas como Argentina?

Ahí el híbrido enchufable es hoy la mejor solución. Te permite moverte en eléctrico en el día a día y tener el respaldo del motor a combustión para viajes largos. En algunos casos, incluso, podés hacer trayectos muy extensos combinando ambas energías, lo que le da tranquilidad al usuario mientras la infraestructura sigue creciendo.