Así es viajar por Europa a bordo del legendario Orient-Express
Claves para entender qué trenes operan hoy, cuáles son sus recorridos más codiciados y por qué París, Venecia, Roma y Estambul marcan un nuevo auge ferroviario.

Probablemente sea el tren más famoso de la historia. Sin embargo, el romanticismo de las vías, el lujo a bordo y los destinos que permite visitar resultan impresionantes y cautivadores. Antes de viajar a través de la historia con el legendario Orient-Express, necesitás aclarar algunas dudas sobre estos trenes de lujo.

Hace más de 20 años, tuve la oportunidad de viajar en el Venice-Simplon Orient Express durante su histórica y espectacular recreación anual de la "ruta original", de Venecia a Estambul. Visité ambas ciudades por primera vez y me encantaron. Desde entonces, volví varias veces a las dos e incluso escribí en Forbes sobre por qué visitar Turquía en 2026 podría ser una gran idea. 

También me impresionaron todas las paradas del itinerario, como Viena y Budapest, mientras que la comida, los camarotes, las excursiones y el servicio a bordo mantuvieron un nivel de excelencia de principio a fin. 

Sin embargo, aquel no era el tren original ni recorría la ruta original, un dato que alimenta la confusión de los consumidores en torno a estos viajes. Para cualquiera que tenga interés en los trenes de lujo y quiera emprender un gran viaje histórico en el Orient-Express, hay algunas cosas que conviene saber.

Breve reseña de la historia de los trenes de lujo Orient-Express

El Venice Simplon-Orient-Express revive la estética art déco que convirtió al tren en sinónimo de lujo europeo. (Foto: Belmond)

En 1883, la compañía belga Compagnie Internationale des Wagon-Lits (CIWL) inauguró el Orient-Express, un tren que conectaba París con Viena. Si bien ofrecía un nivel de lujo notable para los estándares ferroviarios de la época, estaba lejos de lo que imaginamos hoy. Más adelante, extendió su recorrido hasta Estambul, aunque ese trayecto exigía combinar trenes con transbordadores.

En 1919, la inauguración del túnel del Simplón permitió un viaje ferroviario más directo, y la ruta desde Calais, en el lado francés del Canal de la Mancha, hasta París, y luego hacia Milán, Venecia, Belgrado y Sofía, camino a Estambul, quedó estandarizada. Así, aunque la primera ruta unía París con Viena, el primer recorrido propiamente dicho hacia Turquía conectaba Calais con Estambul. Conocido como el Simplon-Orient-Express, ese período marcó su primera época dorada: durante las décadas de 1920 y 1930 incorporó elegantes vagones nuevos y su nombre se volvió sinónimo de lujo de primera clase. 

Los vagones lucían los famosos logotipos art déco, magníficos paneles de madera, un diseño impactante y una gastronomía excepcional. En este tren se ambienta la célebre novela Asesinato en el Orient Express, cuya acción ficticia transcurre en 1935.

Belmond conserva los vagones que James Sherwood compró y restauró para relanzar el tren en 1982. (Foto: Belmond)

Con el declive de los viajes en tren, CIWL atravesó dificultades y, si bien la ruta del Orient-Express continuó en servicio durante muchas décadas, la compañía vendió los clásicos vagones de lujo construidos en las décadas de 1920 y 1930. El empresario turístico y hotelero James Sherwood, que había comprado el emblemático Hotel Cipriani de Venecia en 1976, adquirió muchos de ellos. Luego los restauró y relanzó su propio tren de lujo, el Venice Simplon-Orient Express, en 1982. Ese fue el tren en el que viajé de Venecia a Estambul.

Acá es donde la historia se complica. Sherwood se expandió hacia otros trenes y hoteles de lujo en todo el mundo bajo la marca Orient-Express, con nombres muy famosos como el Copacabana Palace, en Río de Janeiro, Brasil; el Reid's Palace, en Madeira; el Mount Nelson, en Ciudad del Cabo, y muchos otros. 

Mientras tanto, la compañía ferroviaria francesa SNCF pasó a controlar la marca Orient-Express y se la cedió bajo licencia a Sherwood. Pero cuando ese acuerdo terminó, en 2014, la empresa que había operado como Orient-Express Hotels cambió su nombre a Belmond, que hoy pertenece al gigante del lujo LVMH.

La Dolce Vita Orient Express homenajea al tren italiano de los 60 y propone una ruta de cinco noches entre Roma y Estambul. (Foto: La Dolce Vita Orient Express)

SNCF, a su vez, cedió la licencia de la marca al gigante hotelero Accor, que adquirió 17 vagones de lujo de las décadas de 1920 y 1930, llevó adelante una minuciosa renovación a cargo del aclamado arquitecto francés Maxime d'Angeac y relanzó en Italia una nueva compañía de viajes de lujo llamada Orient-Express, junto con un tren denominado La Dolce Vita Orient Express. Sin embargo, este tren no utiliza esos 17 vagones originales, sino que rinde homenaje al estilo ferroviario italiano de la década de 1960. Los vagones más antiguos volverán a circular en 2027 bajo el nombre de L'Orient-Express.

¿Seguís confundido? La historia mejora.

Trenes y rutas de lujo actuales

Aunque Belmond eliminó el nombre Orient-Express de su división hotelera, su tren más famoso todavía se llama Venice Simplon-Orient-Express y utiliza los mismos vagones que adquirió Sherwood, decorados con los famosos escudos art déco de CIWL. Al igual que los cruceros, que se desplazan y realizan distintos itinerarios, ofrece viajes de una noche o recorridos más largos por toda Europa, especialmente por Italia y Francia, pero también hacia Bruselas, Ámsterdam, Innsbruck, Praga, Viena y Budapest.

Accor creó La Dolce Vita como homenaje al tren italiano de los años 60, no con los vagones originales de CIWL. (Foto: La Dolce Vita Orient Express)

Y sí, al menos una vez por año, este año en octubre, recrea la ruta no del todo "original" de París a Estambul (y de Estambul a París), un viaje épico de cinco noches en cualquiera de los dos sentidos.

Belmond también opera otros trenes en todo el mundo, entre ellos el ultralujoso Royal Scotsman (Escocia); el British Pullman (Reino Unido); el Brittanic Explorer (Reino Unido); el Hiram Bingham y el Andean Explorer (Perú); y el Eastern & Oriental Express en el Sudeste Asiático. Además, cuenta con casi 30 hoteles de lujo, cruceros fluviales franceses y alojamientos para safaris africanos.

El nuevo Orient Express, operado por Accor, también ofrece cruceros y hoteles, además de trenes de lujo, y actualmente cuenta con sus primeros alojamientos en Roma y Venecia. Por su parte, La Dolce Vita Orient Express recrea otra "ruta mítica" de cinco noches, una descripción acertada de Roma a Estambul (y viceversa). 

Este tren se concentra más en Italia y, entre los viajes más cortos, figuran una noche de Venecia a Roma, dos noches de Sicilia a Roma, un "Gran Tour de Italia" circular de cinco días y distintas combinaciones de Roma, Venecia, Portofino, Nápoles y la Toscana. Incluso ofrece un atractivo viaje de golf de cuatro días y tres noches por Italia, que incluye el campo Marco Simone, en Roma, sede de la Ryder Cup, y uno de mis resorts favoritos del mundo: el club de golf del impactante Rosewood Castiglion del Bosco, sobre el que escribí en Forbes. El tren hermano L'Orient-Express sumará más rutas y destinos en 2027.

Estambul concentra el tramo final de las dos grandes travesías de cinco noches, desde París con Belmond y desde Roma con Accor. (Foto: Getty Images)

En resumen, si bien todas estas compañías y trenes celebran una rica historia que, en esencia, se remonta a 1883, ninguna representa a la compañía original, ni utiliza los vagones originales, ni recorre la ruta original.

Sin embargo, ofrecen una experiencia de viaje de lujo fantástica, con excelentes propuestas culinarias, servicio impecable, alojamiento exquisito y, si apreciás el diseño, todos estos trenes resultan simplemente espectaculares. Las ciudades tampoco se quedan atrás: ya sea que visites Roma, Venecia, París o Viena, resulta difícil equivocarse. Pero hacer uno de los viajes de cinco noches, ya sea de París a Estambul, de Roma a Estambul o cualquiera de las sorpresas que L'Orient-Express tenga preparadas para el próximo año, representa una experiencia imprescindible dentro del mundo de los trenes de lujo. Quizás estemos ante una nueva Edad de Oro de los trenes.

¡Todos a bordo!

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.