Elon Musk les anunció a los inversores que SpaceX se prepara para lograr algo sin precedentes en la industria aeroespacial. Durante el vuelo 15 de Starship, previsto para el próximo mes, la compañía intentará recuperar tanto el propulsor Super Heavy como la nave espacial. Si tiene éxito, será la primera vez que se recupere por completo un cohete capaz de alcanzar la órbita terrestre.
El objetivo es reducir los costos. Según Musk, la última misión de Starship, que utilizó apenas la mitad de su capacidad, equivalió a 10 lanzamientos del Falcon 9. La posibilidad de recuperar y reutilizar ambos componentes permitiría transportar muchos más satélites, equipos e incluso infraestructura de inteligencia artificial al espacio, con un gasto considerablemente menor por lanzamiento.
Este avance sería importante para Starlink, el servicio de internet satelital de SpaceX, que utiliza miles de satélites en órbita terrestre baja para ofrecer una conexión de alta velocidad a hogares, empresas, vehículos y zonas remotas.
En su misión más reciente, Starship desplegó satélites de Starlink con un ancho de banda de 26 terabits por segundo. El empresario prevé que la capacidad total de la red se multiplique por cien durante los próximos tres años, a medida que la constelación crezca hasta alcanzar las 100.000 unidades.
Para Musk, la mayor oportunidad está en aprovechar esta red de satélites para impulsar la inteligencia artificial. Según explicó, cada agente de IA necesitará mucho más ancho de banda que una persona y, además, habrá muchos más agentes que seres humanos. Por eso, estima que la demanda podría multiplicarse hasta por 1.000 en un plazo de entre tres y cinco años.
En paralelo, SpaceX construye los centros de datos necesarios para sostener ese crecimiento. Musk espera contar con una capacidad de procesamiento de entre 2,5 y 3 gigavatios para finales de este año y confía en sumar otros 10 gigavatios en 2027.
Además, aseguró que la empresa planea disponer de 20 gigavatios de capacidad eléctrica y de refrigeración para finales del próximo año, con el objetivo de superar lo que considera el principal obstáculo para el desarrollo de la IA. Para dimensionar la magnitud del proyecto, esa potencia equivale aproximadamente a la producción de 20 reactores nucleares grandes, lo cual es suficiente para abastecer de electricidad a una extensa región industrial.
El negocio de IA de SpaceX ya genera más ingresos que Starlink. Durante el tercer trimestre, esta división aportó US$ 7.600 millones de los US$ 14.600 millones que facturó la compañía, mientras que el segmento de conectividad, que incluye al servicio satelital, alcanzó los US$ 5.250 millones. Las proyecciones son todavía más ambiciosas, ya que, según Musk, la firma podría alcanzar ingresos recurrentes anuales de entre US$ 500.000 millones y US$ 1 billón para finales de 2027.
Sin embargo, para alcanzar ese objetivo, la nueva infraestructura de procesamiento deberá entrar en funcionamiento según lo previsto y la red de Starlink tendrá que expandirse considerablemente. Además, Starship deberá realizar vuelos semanales, algo que Musk espera conseguir durante la primera mitad del próximo año.
El proyecto también enfrenta importantes desafíos. SpaceX todavía debe demostrar que puede recuperar la nave de manera confiable, conseguir las autorizaciones necesarias y fabricar satélites a gran escala. Además, tiene que garantizar el suministro de energía, chips y capital para llevar adelante sus planes. Por ahora, las cifras que presenta Musk son solo proyecciones y no deben interpretarse como estimaciones firmes de los ingresos futuros de la compañía.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.