Forbes Argentina
20 Mayo de 2024 09.30

Pablo Wahnon

Julieta Luz Porta diseña una nueva plataforma para derrotar al cáncer que fue reconocida por el MIT y llamó la atención de Marcos Galperín

La CEO de SphereBio una startup de origen argentino está desarrollando una nueva plataforma para el tratamiento personalizado del cáncer.

El cáncer es uno de los mayores desafíos tecnológicos en medicina. Se trata de diferenciar lo propio de lo propio, después de todo los tumores son células del cuerpo que adquirieron algunas mutaciones para crecer indefinidamente. Las mentes mas brillantes se dedican a combatir la enfermedad y grandes farmaceúticas invierten sumas siderales de dinero para crear diversos tratamientos. A esa competencia mundial se suma SphereBio, una startup de origen argentino, cuya CEO y cofundadora es Julieta Luz Porta, una joven ingeniera que llamó la atención del mismísimo Marcos Galperín.

Al fundador de Mercado Libre le llamó la atención la innovación de SphereBio y al postearlo en sus redes sociales, la Startup se hizo viral. "Comenzaron a llamarnos familiares de pacientes con cáncer, y tuvimos que explicarles que aún nos faltan dos años para poder tratar los primeros casos", dice Luz Porta. SphereBio es una de las empresas aceleradas por GRIDx, una company builder especializada en Biotech, y también recibió el reconomiento del MIT que los incluyó en su programa Idea2 para ayudarlos en su expansión internacional.

Al contrario de lo que sucede en la industria del software las innovaciones en materia de salud requieren de muchos pasos previos. Pero todo comienza con  una idea. El modelo de SphereBio se concentra en el desarrollo de vacunas que pueden realizarse tanto para enfermedades infecciosas como para el cáncer. Se trata de una movida en la que hay muchas compañías trabajando pero donde SphereBio encontró un modelo propio: desarrollar una plataforma personalizada en base a un entrenamiento que active la respuesta celular del sistema inmune. 

Mucho antes de que las empresas aprovecharan el ARNm para combatir el covid, ya se estaban desarrollando vacunas de ARNm para tratar el cáncer. Por ejemplo BioNTech, una de las referencias que tomó SphereBio para su modelo, logró sus primeras vacunas de ARNm para personas con melanoma resistente al tratamiento hace casi una década. Pero cuando llegó la pandemia, el desarrollo de vacunas de ARNm se aceleró. Ahora en la industria se están realizando decenas de ensayos para comprobar si estas inyecciones pueden brindar tratamientos contra el cáncer como lo hicieron con el covid. 

Julieta Luz Porta y Guido Nicolás Molina SphereBio
Julieta Luz Porta y Guido Nicolás Molina de SphereBio

Las noticias más recientes encienden el optimismo entre los investigadores. En diciembre, Merck y Moderna anunciaron los resultados de un ensayo anterior que incluyó a 150 personas con melanoma que se habían sometido a una cirugía para extirpar el cáncer. Los médicos administraron nueve dosis de la vacuna durante aproximadamente seis meses, así como lo que se conoce como un inhibidor del punto de control inmunológico. Después de tres años de seguimiento, la combinación había reducido el riesgo de recurrencia o muerte a casi la mitad en comparación con el inhibidor de puntos de control solo.

Los nuevos resultados informados por BioNTech y Genentech, de un pequeño ensayo de 16 pacientes con cáncer de páncreas, encienden el optimismo sobre las posibilidades que brindan estas tecnologías. Después de la cirugía para extirpar el cáncer, los participantes recibieron inmunoterapia, seguida de la vacuna contra el cáncer y un régimen de quimioterapia estándar. La mitad de ellos respondieron a la vacuna y, tres años después del tratamiento, seis de esas personas todavía no habían tenido una recurrencia de su cáncer. 

El propósito de una vacuna contra el cáncer es entrenar al sistema inmunológico para que reconozca mejor las células malignas y pueda destruirlas. El sistema inmunológico tiene la capacidad de eliminar las células cancerosas si puede encontrarlas. Pero los tumores son resbaladizos. Pueden esconderse a plena vista y emplear todo tipo de trucos para evadir nuestras defensas inmunes. Y las células cancerosas a menudo se parecen a las del propio cuerpo porque, bueno, son las propias células del cuerpo.

Sin embargo, existen diferencias entre las células cancerosas y las células sanas. Las células cancerosas adquieren mutaciones que las ayudan a crecer y sobrevivir, y algunas de esas mutaciones dan lugar a proteínas que se encuentran en la superficie de la célula: los llamados neoantígenos.

Las vacunas personalizadas contra el cáncer, como las que están desarrollando en SphereBio, se adaptan al cáncer particular de cada paciente. Los investigadores recolectan una parte del tumor del paciente y una muestra de células sanas. Secuencian estas dos muestras y las comparan para identificar mutaciones específicas del tumor. Luego, esas mutaciones se introducen en un algoritmo de inteligencia artificial que selecciona aquellas con mayor probabilidad de provocar una respuesta inmune. Juntos, estos neoantígenos forman una especie de boceto policial del tumor, una imagen aproximada que ayuda al sistema inmunológico a reconocer las células cancerosas. 
 

Julieta Luz Porta SphereBio
Julieta Luz Porta, CEO de SphereBio

 "Las vacunas contra el cáncer personalizadas pueden dirigir la respuesta inmunitaria exactamente donde debe estar, y nuestra tecnología aporta valores diferenciales en esta estrategia", comenta Guido Nicolás Molina, CSO y co-fundador de SphereBio.

¿Cuántos de esos neoantígenos se necesitan para activar la respuesta inmune?  En el caso de la vacuna de Moderna tiene 34. BioNTech está utilizando 20. La estrategia de SphereBio es un salto de calidad total en esta materia. 

“En este contexto creamos nuestra plataforma. A partir de una muestra del tumor del paciente se puede hacer un cultivo de esas células. y se las pueden modificar para que produzcan porteínas. Y ahí nosotros diseñamos proteínas virales con las que podemos generar nanopartículas que  son conocidas como VLP o Virus Like Particules, o sea particulas similares a virus”, explica Molina.  

La idea es utilizar biotecnología mediante moléculas de ADN que llevan la información para que las VLP broten de la célula y así se las puede cosechar. Este tipo de nanopartículas se puede dirigir a ciertas células y además logran entrar  en ellas en forma muy eficiente, como lo haría un virus, pero no se pueden reproducir, y lleva la información de ese tumor o sea proteínas que son característicos de éste,  y los libera en el interior. De esta forma se activan las Células T y el linfocito ataca porque sabe cuál célula atacar.

Las VLP logran llevar centenares de proteinas (que se asocian con antígenos) del tumor, un resultado mucho mayor al de los modelos de ARN de Moderna y BioNTech. Como se podría esperar cuanto mas antígenos hay mejor respuesta, y si además al lograr dirigir esa respuesta se ayuda a que llegue al sistema inmunitario y los Linfocitos T bajen a buscar los tumores. 
 
Si bien la plataforma sirve para un gran abanico de enfermedades en SpherBio decicieron comenzar por el cáncer cerebral conocido también como gioblastoma. "Se trata de un cáncer donde actualmente hay un muy bajo nivel de tratamiento y la esperanza de vida es de sólo 15 meses. Por otra parte presenta la dificultad técnica de que el tratamiento logre atravesar la barrera encefálica. Todos temas que podemos resolver con nuestras nanopartículas", se entusiasma Moina.

Los próximos pasos es pasar al modelo animal. "Ya hay desarrollado un modelo de ratones para glioblastoma y durante este año esperamos tener los primeros resultados de la seguridad biológica de nuestro tratamiento", agrega Molina. Si todo sale bien podrán pasar a pacientes humanos cuando los médicos lo indiquen por ser casos de "First Line Indication", donde se recurre a los ensayos más avanzados del momento. 

Pasar a ensayos clínicos requiere de otro nivel de expertise. Es por eso importante el aporte de Martin Guerrero, también fundador y CMIO (Chief Medical Innovation Officer) de SphereBio, que además de médico cuenta con varios papers publicados en Harvard. 

En SphereBio resaltan que la plataforma va mas allá de un tipo de cáncer en particular. Además se pueden encontrar sinergias con otros tratamientos disponibles. Por ejemplo el trabajo de Gabriel Rabinovich con las galectinas ayuda a exponer los tumores mientras SphereBio puede potenciar los ataques que debe realizar el sistema inmune. 

"Por eso mas que de una enfermedad en particular nos gusta hablar de una plataforma. La inversión en el desarrollo de esta tecnología posibilitara contar con una nueva estrategia en medicina personalizada. Al entrenar las propias células del sistema inmune del paciente hay una respuesta más eficiente y segura", comenta Luz Porta. 

SphreBio además está en la búsqueda de inversores Angel para llegar a su ronda Seed. "Este tipo de compañías necesita capital para poder avanzar. Se requiere de mucha inversión previa antes de pasar a los ensayos clínicos. Ahora buscamos entre 4 y 5 millones de dólares. Hemos dejado nuestros trabajos para estar focalizados en SphereBio por completo. Vamos por todo", se entusiasma Julieta Luz Porta. 

En SphereBio esperan mostrar cómo su diseño personalizado y con mayor capacidad de dirigirse a los tumores puede hacer la diferencia. Tienen la idea y el equipo. Los pacientes no tienen tanto tiempo, ellos tienen un runaway mucho más angustioso que el de una startup. Dentro de unos meses vuelven a Boston, la meca de la innovación en biotecnologia, para seguir mostrando resultados y así lograr esos fondos que los ayuden a darle a los pacientes un futuro que sea algo más que una esperanza. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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