Se gradúa la primera generación en hacer un Bachelor en Argentina: cómo es la carrera de UCEMA que permite diseñar un recorrido propio
La propuesta con un formato único en Argentina combina una formación común en humanidades y ciencias con la posibilidad de elegir áreas de especialización según los intereses de cada alumno.

Elegir una carrera suele implicar tomar una decisión antes de haber pisado un aula universitaria. Sin embargo, este año se gradúa la primera camada de una nueva propuesta que trajo UCEMA a la Argentina y plantea otro recorrido: los estudiantes comienzan con una base académica amplia y definen su perfil a medida que avanzan. 

Este año, los primeros alumnos en cursar el Bachelor of Arts en Artes Liberales y Ciencias de UCEMA recibirán su título, y todos eligieron comenzar su especialización en economía o negocios. Ahí termina la coincidencia: al combinar áreas de estudio distintas, cada uno construyó un perfil propio dentro de una carrera que es la única de este formato en la Argentina.

Uno de ellos unió Negocios Digitales con Medio Ambiente y Recursos Naturales. Otro eligió Economía y Ciencias Exactas y Naturales. También hay un recorrido que combina Marketing con Administración y Comunicación. Para las autoridades de la universidad, esa diversidad fue uno de los aprendizajes de la experiencia: "Es difícil anticipar los intereses de los alumnos que ingresan al Bachelor porque tienen muchas alternativas en la áreas de humanidades y ciencias para armar sus programas de estudios", explica Jorge Streb, director de la carrera. 

El modelo responde a una decisión que suele llegar demasiado pronto: qué estudiar al terminar el secundario. En una licenciatura tradicional, el alumno elige una carrera específica antes de ingresar. En la Licenciatura en Artes Liberales y Ciencias, en cambio, empieza con una formación amplia en humanidades y ciencias y define su perfil profesional a medida que avanza. La propuesta está dirigida tanto a quienes todavía no tienen una vocación definida como a quienes quieren desarrollar intereses en más de un campo.

Los primeros dos años están dedicados al ciclo de fundamentos. Incluye cuatro cursos de humanidades, cuatro de ciencias sociales y cuatro de ciencias exactas y naturales. A ellos se suman materias de comunicación oral, comunicación escrita, pensamiento computacional y perspectiva histórica. Sobre esa base común se construyen, durante los dos años siguientes, las distintas especializaciones.

"El Bachelor no es estudiar un poco de todo y nada en profundidad, sino tener un perfil que sepa entender distintas áreas", dice Emma Reinke.

En ese segundo tramo aparecen los majors y minors: bloques de ocho y cuatro cursos, respectivamente, concentrados en un área de conocimiento. El estudiante debe completar un major y puede usar el resto de sus materias electivas para elegir un segundo, cursar dos minors o explorar otras asignaturas. Las opciones abarcan desde Administración, Marketing y Finanzas hasta Ciencia Política, Comunicación, Ciencias Exactas y Naturales o Medio Ambiente y Recursos Naturales.

La diferencia con las licenciaturas de la universidad también se puede expresar en números. Según explicó el vocero, en las carreras de grado de cuatro años los alumnos suelen contar con cuatro materias electivas sobre un total de 32. En el Bachelor, el margen de elección se extiende a 16: ocho se concentran en el primer major y las otras ocho permiten completar el recorrido de distintas maneras.

"Lo más sorprendente son las combinaciones que armaron", señala Streb al hacer un balance de esta primera camada. Esa libertad también implica una exigencia para los alumnos: decidir qué quieren profundizar y cómo se relacionan entre sí las áreas que eligen. "No hay dos estudiantes iguales", agrega.

Juan Pablo Antivero es uno de los integrantes de la primera generación. Eligió un major en Marketing, un minor en Administración y otro en Comunicación. "Me interesa poder combinar una mirada empresarial con una mirada humana, para mejorar la propuesta de valor de un negocio desde la comprensión de otra persona", explica. En su caso, la posibilidad de cruzar disciplinas terminó por darle forma a un interés profesional concreto.

Juan Pablo Antivero eligió un major en Marketing, un minor en Administración y otro en Comunicación. 

Para Emma Reinke, otra estudiante del Bachelor, la amplitud de la carrera no supone resignar profundidad. "El Bachelor no es estudiar un poco de todo y nada en profundidad, sino tener un perfil que sepa entender distintas áreas", sostiene. Y agrega: "Te prepara para resolver problemas complejos desde varios ángulos: es una forma distinta de pensar y de conectar ideas, que es como se nos van a presentar los desafíos en el futuro".

La universidad identifica otra consecuencia de ese esquema: los alumnos deben acostumbrarse a tomar decisiones sobre su formación desde temprano. Según observan desde la institución, las combinaciones del tramo electivo responden a proyectos personales que nadie puede definir por ellos. Esa práctica contribuye a que aprendan a dirigir su propia carrera.

Esta modalidad de estudio también permite desarrollar las capacidades que buscan las empresas hoy. "La más importante competencia es el desarrollo de la iniciativa y autonomía individual, lo que contribuye a aprender a evaluar por cuenta propia las respuestas a las preguntas que se aparecen en el camino", menciona Streb, y explica que eso genera individuos que tienen liderazgo y flexibilidad para hacer frente a mercados y un mundo del trabajo en constante cambio y para pensar su carrera a futuro.

Para el director de la carrera, esa variedad resume la apuesta académica: "El Bachelor es más que una nueva carrera, es un nuevo concepto que prepara a las personas para muchas salidas profesionales". La graduación de esta primera generacion de alumnos permitirá mostrar por primera vez el resultado de esa propuesta: una misma formación de base y recorridos que terminan en lugares diferentes.