El fin de la comunicación genérica: cómo la fragmentación de datos limita el crecimiento en el sector B2B
Nicolás Klein lideró equipos técnicos en empresas de expansión acelerada y hoy busca transformar la interacción B2B mediante el uso estratégico de la información. Qué lo llevó a cofundar una empresa de software enfocada en modificar el uso de modelos de lenguaje, priorizando la reducción de costos de procesamiento y la estructuración modular de los datos corporativos.

La trayectoria de Nicolás Klein se define por una transición entre la formación académica de alto nivel y la ejecución técnica en entornos de hipercrecimiento. En 2016, se mudó a Londres para cursar un programa en finanzas y equity en la London School of Economics (LSE). Esta etapa inicial en el Reino Unido fue el preámbulo a su incursión en el ecosistema de las empresas de tecnología con proyección internacional. Tras un primer intento de emprendimiento en conjunto con un socio argentino, su carrera se vinculó en 2019 a la fase fundacional de Hopin, una plataforma de eventos virtuales que, en aquel momento, operaba con un equipo de apenas tres personas, y fue el primer colaborador responsable de liderar el equipo técnico. 

El desarrollo del producto, originalmente previsto para finales de 2020, se aceleró debido al contexto global derivado de la pandemia de COVID-19, logrando una versión funcional para marzo de ese mismo año. Este ajuste en los tiempos de ejecución posicionó a la empresa como la única opción operativa en un mercado con una demanda inmediata por parte de organizadores de eventos y marcas internacionales. Bajo su dirección técnica, la compañía se convirtió en la organización de más rápida expansión en la historia de las empresas europeas.

Durante este periodo de crecimiento, Nicolas gestionó el escalamiento del equipo de ingeniería, pasando de 5 a más de 1.000 personas. La plataforma soportó infraestructuras para eventos de escala gubernamental y social, incluyendo la convención del Partido Demócrata para la inauguración de la presidencia de Joe Biden y conferencias de la fundación de Bill Gates. Esta experiencia técnica incluyó la gestión de procesos de integración post-adquisición en entornos multiculturales y la resolución de problemas específicos de escalabilidad en sistemas digitales. 

La capacidad de Hopin para contratar talento global de forma remota permitió a Klein observar la disponibilidad de capacidades técnicas en regiones diversas, incluyendo a profesionales en Malasia y Argentina. "Una de las cosas más impresionantes de haber trabajado en Hopin no fue tanto el producto, sino entender la diversidad de talento que existe en el mundo y cómo lo remoto brinda la oportunidad de trabajar con la mejor persona en el mundo en cada pequeño problema", comenta el ejecutivo. 

De la automatización de ventas a la búsqueda de la relevancia

Posterior a su etapa en el sector de eventos, Klein se incorporó como Head of Engineering en 11x.ai, una firma enfocada en el desarrollo de trabajadores digitales autónomos aplicados a procesos de ventas. En esta organización, lideró el despliegue de "Alice", una herramienta diseñada para automatizar la prospección de clientes y el envío de comunicaciones a través de canales como LinkedIn y correo electrónico. Bajo su dirección técnica, el producto alcanzó un ingreso recurrente anual de USD 1.000.000 en un periodo inferior a los cinco meses.

El análisis de los resultados de estas tecnologías de contacto masivo generó una reevaluación de los métodos de comunicación saliente o outreach. Ante esto, Klein logró identificar que la automatización de mensajes sin una búsqueda activa por parte del receptor —conocida como cold outreach— enfrentaba riesgos de saturación en el mercado y posibles regulaciones internacionales destinadas a evitar el llenado de casillas de correo con contenido automatizado. Esta observación técnica lo llevó a profundizar en la utilización de datos internos de las empresas para generar contenido que resultara pertinente para el destinatario final.

La premisa detrás de su siguiente proyecto, Singulate, surgió de la detección de una fragmentación de datos en las organizaciones: la información sobre el comportamiento de los usuarios en conferencias o el interés en sesiones específicas suele encontrarse dispersa en archivos de datos y grabaciones de video que los departamentos de marketing no pueden procesar eficientemente. Entendió entonces que el uso de inteligencia artificial permite unificar esta información para establecer una conexión basada en la relevancia, evitando la transmisión de datos que no aporten valor al usuario. El enfoque se desplazó así de la simple automatización del envío de mensajes hacia la arquitectura de sistemas que entiendan el contexto del cliente antes de iniciar la comunicación.

El enfoque modular y la arquitectura de Singulate

Impulsado por ese diagnóstico de ineficiencia en el uso corporativo de los modelos de lenguaje a la hora de redactar mensajes, en 2024 se materializó Singulate. La empresa, con base fiscal en Estados Unidos, captó fondos de inversión en una etapa temprana, apoyada por entidades de capital de riesgo como Seedcamp, que previamente había invertido en Hopin. El producto fue diseñado para empresas B2B con departamentos de marketing, proporcionando un nivel de sofisticación técnica que históricamente requería presupuestos millonarios o plataformas corporativas complejas.

El principal problema técnico que Klein y su equipo se propusieron resolver radicó en la ineficiencia estructural de los LLMs para la redacción de mensajes íntegros. Desde su óptica, solicitar a un modelo la creación de un texto desde cero genera variaciones impredecibles en el resultado, propicia alucinaciones de la inteligencia artificial y conlleva un consumo extremadamente elevado e innecesario de procesamiento computacional. Para solucionar este obstáculo de infraestructura de software, el equipo de Singulate programó la Arquitectura de Estrategia de Comunicación Modular (MCSA) y lanzó la primera API de personalización de mensajes de su tipo.

Esta arquitectura fragmenta la comunicación en componentes atómicos. En lugar de procesar un bloque de texto mediante una única solicitud al modelo, el sistema aísla variables y emplea un ciclo operativo de cuatro etapas: pre-generación, clasificación, generación y validación. El sistema aplica una inteligencia híbrida, utilizando modelos de lenguaje exclusivamente en las secciones del mensaje que requieren variación y personalización, mientras mantiene el resto del texto bajo código determinista y aprendizaje automático tradicional.

A nivel de recursos informáticos, el modelo previene el procesamiento reiterado de catálogos y perfiles de clientes completos tan solo para redactar elementos estáticos del mensaje, como la firma o la introducción. La fijación de las partes no críticas del texto y la focalización exclusiva en los módulos variables disminuye el gasto de tokens computacionales en un 90% y recorta los costos de procesamiento de datos previos a la generación en un 95%. Este método reduce a cero el margen de alucinaciones en los componentes deterministas y permite realizar pruebas controladas sobre segmentos específicos del texto, incrementando la calidad del mensaje final.

La tecnología fue diseñada para soportar volúmenes de envío que alcanzan las decenas de millones de correos electrónicos mensuales, manteniendo la capacidad de personalización en cada mensaje. "Vender solamente un sistema de software sin una pata de servicios, y sin tener una solución completa ya no es viable”, destaca Klein. “Hoy cualquier sistema tiene que estar pensando cuál es el problema final para el cual alguien está usando este software".

Proyección internacional y la reconfiguración del acceso a la tecnología

A nivel organizativo, Singulate mantiene la modalidad de trabajo descentralizado y distribuido que Klein integró en proyectos anteriores. Aunque su estructura corporativa central es estadounidense, el equipo técnico y operativo opera desde múltiples locaciones en Estados Unidos, naciones de Europa y Argentina. La empresa transitó del desarrollo conceptual a la comercialización formal hacia mediados de 2025, alcanzando rápidamente un volumen de facturación cercano al millón de dólares en su primer tramo de ventas. Con diez empleados en su plantilla actual, proyectan expandirse a veinticinco integrantes a corto plazo, fortaleciendo sus departamentos de soporte, comercialización e implementación técnica.

Su base de clientes actual incluye corporaciones vinculadas al sector tecnológico y los servicios empresariales, destacando Workvivo (una subsidiaria de Zoom radicada en Irlanda) y Brandlive (compañía de transmisión de video corporativo que provee servicios a infraestructuras de Google y Apple). Aunque su concentración primaria radica en los mercados de Norteamérica y Europa, la empresa ya gestiona su entrada comercial a América Latina, siendo el mercado de Brasil el primer desembarco pautado.

Consultado sobre la industria de la tecnología y las comunicaciones, Klein sostiene que nos encontramos ante una modificación de las bases operativas del sector y traza un paralelismo histórico entre la masificación de internet y la adopción actual de modelos de lenguaje artificiales. "La inteligencia artificial es la nueva evolución de esta reducción de costos de contenido, donde ya no se trata sobre transmitir el contenido, sino sobre la reducción de costos de generarlo". Para el especialista, la capacidad técnica de elaborar mensajes adaptados a gran escala sin costos prohibitivos altera el acceso de la comunicación empresarial. 

Al evaluar la reticencia de algunas corporaciones tradicionales para incorporar infraestructuras de inteligencia artificial en sus procesos centrales, reconoce la lógica detrás de esta cautela institucional por el impacto operativo. "Cambiar procesos es un riesgo, pero lo que va a pasar a empresas que no se apuren o no adopten a tiempo la IA es lo mismo que les pasó a las que no tuvieron un mercado on line cuando surgió internet o en pandemia”, sentencia.

La respuesta técnica de Singulate ante este riesgo corporativo fue diseñar una infraestructura que mantuviera la supervisión humana en el centro de las operaciones de mensajería, asegurando la trazabilidad de los datos procesados. "Armamos la herramienta para facilitar la adopción, para recuperar esta capacidad de control en los mensajes, y crear una capacidad que permita mantener tu imagen y tu marca". De este modo, la convergencia entre modelos de lenguaje, la arquitectura modular de datos y la validación determinista se consolida como un estándar técnico ineludible para garantizar la competitividad y la continuidad operativa en la próxima fase de las comunicaciones B2B.

La adopción de estas tecnologías por parte de las empresas no es solo una cuestión técnica, sino un proceso de gestión de riesgos donde la supervisión humana sigue siendo un componente para mantener la identidad de marca en sistemas autónomos”, enfatiza Klein. Por lo tanto, la estrategia a largo plazo se centra en consolidar herramientas que permitan a las organizaciones medianas acceder a niveles de sofisticación técnica que antes estaban reservados a grandes corporaciones con infraestructuras de datos masivas.