Hay vinos para ser bebidos y otros que buscan ser recordados. Re-Cordis aspira a formar parte de esa segunda categoría. La bodega, una de las más jóvenes del mapa premium argentino, selló una alianza con La Martina, la emblemática marca ligada al polo y al lifestyle de lujo, en un movimiento que cruza moda, vino e identidad nacional con una ambición claramente internacional.
El acuerdo consolida la proyección global de Re-Cordis. Sus vinos comenzarán a integrarse al circuito internacional de La Martina, con presencia en tiendas del exterior y en eventos clave del calendario europeo.
El debut será en Pitti Uomo, en Florencia, uno de los escenarios donde la moda y el lujo marcan tendencia. En un contexto en el que el consumo premium ya no se explica solo por el producto, sino por la experiencia, la alianza propone una narrativa común, sofisticada y con una impronta argentina reconocible.
El nacimiento de Re-Cordis
@@FIGURE@@Detrás del proyecto aparecen nombres conocidos, aunque el foco no está puesto en la celebridad sino en la construcción de marca. Re-Cordis es impulsada por el empresario Javier Ábrego junto al músico Luciano Pereyra y el deportista Iván Pillud, una sociedad que combina mirada empresarial, sensibilidad cultural y disciplina deportiva. Más que un gesto simbólico, el proyecto se apoya en una estructura profesional pensada para competir en el segmento de alta gama, tanto en el mercado local como en el internacional.
La elección del terroir refuerza esa lógica. Gualtallary, en el corazón del Valle de Uco, Mendoza, es el origen de un portfolio inicial centrado en el Malbec, con distintas lecturas del lugar y del tiempo a través de diferentes etiquetas.
Espejos propone una crianza en concreto que privilegia la pureza del fruto. Miradas suma complejidad con un paso equilibrado por concreto y roble francés. Parpadeo apuesta a una crianza prolongada en roble francés y a una expresión más profunda del viñedo. En 2026 llegará Catalina, el vino ícono de la bodega, pensado para la guarda y para consolidar el proyecto en el largo plazo.
La dirección enológica está a cargo de Mariano Genzel, distinguido como Enólogo Revelación por Tim Atkin en 2021 y con reconocimientos en concursos internacionales. Su presencia aporta un anclaje técnico sólido, clave para que el relato no se quede en la superficie y encuentre respaldo en cada copa.