Tolosa Paz, con Forbes: "Si miramos qué queremos ser en materia industrial, Alemania será un faro"
Un mano a mano con la diputada del Frente de Todos para la provincia de Buenos Aires.

"Nos tocó perder las elecciones y hay que ser claros en eso para llevar tranquilidad. Pero como dicen algunos, en la Provincia se vivió una remontada histórica. Logramos una paridad de diputados con un total de 15 al igual que Juntos por el Cambio”, reflexionó Victoria Tolosa Paz, diputada por el Frente de Todos para la Provincia de Buenos Aires, sobre las elecciones del año pasado. “Tomamos nota, hubo cambios en el gabinete y trabajamos de cara a 2023 con una agenda política pensando en la sociedad”, agrega. 

¿A qué adjudicás que hayan logrado en dos meses y medio achicar la brecha en las elecciones?

Hicimos una tarea muy importante que tuvo que ver con poder movilizar a nuestros votantes. A los votantes del Frente de Todos del 2019 que apáticos, desencantados, encerrados, doloridos en la salida de la pandemia no nos habían acompañado y que fueron invitados a volcar esa confianza y ese apoyo en las urnas.

Logramos que más de 500.000 bonaerenses le dieran ese respaldo en las urnas al Presidente, al Gobernador y al equipo de legisladores que vamos a ir al Congreso. Tomamos nota de lo que pasó, hubo cambios de gabinete, y comenzamos a trabajar de cara al 2023 con lo que sentimos que tiene que ser la agenda política más fuerte en la respuesta que necesita la sociedad: en términos productivos, de inversiones, de qué herramientas y leyes tenemos que discutir de cara a lo que se viene para la Argentina. Una Argentina que está creciendo y va a crecer aún más en los años venideros, pero con una cantidad de normas que tenemos que ser capaces de discutir en un Congreso que, esperemos, tenga esa capacidad de encuentro. 

¿Cuál es tu mirada en estos próximos dos años? ¿Cómo vamos a resolver esta gran crisis económica que se agudizó en la pandemia? 

Primero, que la oposición reconozca que la Argentina viene de soportar una crisis económica muy fuerte que se agravó por la pandemia. No nos había pasado nunca en la historia y además partíamos del subsuelo en términos económicos y sociales. La Argentina está creciendo. El sendero que estamos transitando es el correcto, con muchas piedras en el camino. No hay Argentina que crezca sin resolver qué hacemos con la deuda del FMI. En los próximos meses hay una abultado vencimiento que la Argentina no puede asumir, no podemos en 2022 destinar US$ 19.000 millones como vencimientos reales. 

Entonces, primero es la madurez política para la oposición y el oficialismo plantear hacia adelante un camino de certezas sobre cómo resolvemos la deuda con el FMI y cómo plantamos un camino de certezas para empresarios argentinos e internacionales que tienen que mirar al mercado de la Argentina con cierta previsibilidad: cuál va a ser la matriz impositiva, cuáles son las condiciones para que esas inversiones lleguen, cuál es el mercado interno y cuál es el externo. Estamos hace tres meses con niveles récords de exportaciones, pero no alcanza si no somos capaces de mirar cuánto impactan en la vida de los ciudadanos de a pie.

¿Creés que se va a reconfigurar el poder interno en el Gobierno? 

Nuestro frente y esta coalición de gobierno tiene estas heterogeneidades y tensiones, pero hemos sido capaces de resguardar el interés que pensamos que es el de los 45 millones de argentinos. No tenemos dudas de que la Argentina tiene que crecer y redistribuir. Y consensuar. Por ejemplo, la Ley de Empleo Joven en Argentina, para dar mayores garantías y liberación de cargas patronales para los empleadores que tomen un joven de entre 18 y 24 años. Esta agenda se consensúa dentro del Frente de Todos y luego se lleva al Parlamento. Y estas tensiones posiblemente estén, el tema es que quien gobierna a la Argentina es el Presidente con la Vicepresidenta. Y el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires no es menor.

¿Se podrá mostrar ese rumbo en el corto plazo de unidad más allá de esas tensiones? ¿Hay incógnitas que generan cierta incertidumbre? 

Hay un marco de claridad y lo mejor que nos puede pasar en Argentina es mirar los hechos y no los rumores políticos. Hoy el ministro de Desarrollo Productivo es Matías Kulfas y el de Economía es Martín Guzmán y ambos tienen una enorme tarea y desarrollo, que es, primero, lograr que las inversiones brutas reales en Argentina están por arriba de la etapa de la prepandemia.

Cada rama y sector tiene todavía dificultades y una agenda para trabajar. Hay mucho trabajo para desarrollar en materia de generar incentivos fiscales, reglas claras para las inversiones, una matriz impositiva que pueda convivir con no ponerle un zapato en la cabeza a ningún empresario, pero entender a la Argentina desigual que tenemos que ir subsanando. 

Nunca la Argentina tuvo estos niveles de empleo formal sometido bajo la línea de la pobreza. Tenemos 3,4 millones de trabajadores formales que tienen el salario por debajo de la mitad de la línea de la pobreza, con un promedio de ingreso de $ 35.000. Y eso no se hace solamente con decisión política, se hace acordando con el FMI y resolviendo los problemas hacia adelante, generando condiciones para que el salario no sea un costo.

¿Y generando incentivos? 

Bueno, la Ley de Empleo Joven tiene un poco que ver con esto. Las pymes y microempresas viven teniendo una presión tributaria que es muy diferente a la de las grandes empresas en la Argentina. Esa diferenciación de la escala hay que atenderla. ¿Qué hago yo como Estado para darle esas oportunidades y cómo voy trabajando? La agenda del empleo formal en los jóvenes es una agenda que tenemos que darnos. 

¿Votarías a favor de una partición de la Provincia de Buenos Aires en dos o tres provincias? 

No, para nada. 

¿Pueden convivir eficazmente realidades tan diversas?

No tengo ninguna duda de que no es un tema de división de jurisdicciones, sino que es un tema de cómo la agenda política y la mediática toman estas diferencias. Voy al Congreso Nacional a llevar esta agenda que difiere mucho de la agenda del AMBA. Para que el AMBA pueda resolver las profundas desigualdades sociales que tiene necesita de ese interior productivo en su máxima expresión de capacidad para seguir redistribuyendo. Si la agenda va a ser la de la timba, de la especulación financiera, de la deuda insostenible que nos dejaron, ahí no hay Argentina posible. Y eso es lo que tiene que asumir la oposición cuando plantea que tenemos que aprender de los errores. No te termina de blanquear qué Argentina quiere.

¿Tenés algún país modelo al que te gustaría apuntar?

Depende. Si miramos qué queremos ser en materia industrial, Alemania será un faro. Si queremos ver la capacidad de nuestra industria, la capacidad regional de la producción de alimentos, uno puede mirar Australia y Nueva Zelanda y el componente del agregado en valor de la agroindustria. Si miramos la calidad de vida de los países nórdicos en términos de lo que significa poder construir políticas de estado con estados muy fuertes.

¿Pensás que hay un relanzamiento del albertismo en la pospandemia? 

La etapa que viene es de un gran desafío que es crecer y distribuir, crecer y generar condiciones para una Argentina que va a tener que mirar hacia adelante en los próximos 10 años, qué exportamos y qué vamos a exportar. Y para eso tiene que haber un Estado que plantee la logística, la infraestructura portuaria, el desarrollo de las vías del tren, de los ferrocarriles y de las autopistas. No imagino la Argentina con un Estado corriéndose de ese rol porque para todo eso tiene que haber un Estado y un equipo de gobierno al que yo voy a respaldar siempre. 

*La entrevista original, que fue publicada en la edición impresa de Forbes de diciembre, fue realizada antes de que Tolosa Paz asumiera su cargo.