Fernando Heredia Editor
María Tettamanti participó del Forbes Energy Summit 2026 y adelantó dos licitaciones clave que está esperando la industria desde hace años para poder solucionar parte de los problemas del sector eléctrico.
La secretaria de Energía de la Nación afirmó que en “los próximos días”, lanzará una licitación de nueva potencia eléctrica y otra vinculada a infraestructura de transporte de alta tensión.
La funcionaria hizo también un balance personal de su gestión. "Yo elegí estar acá. Es una decisión muy firme que surge de un convencimiento de que, cuando uno quiere que las cosas cambien, se tiene que involucrar", afirmó. Según explicó, su incorporación respondió a la posibilidad de participar en un cambio de rumbo que durante años creyó improbable. "El balance es bueno. Lo hago con mucho gusto y trabajamos todos con el mismo objetivo: normalizar este sector", sostuvo.
Un invierno con nuevas reglas
Uno de los principales temas abordados fue el desempeño del sistema energético durante el invierno. Aunque evitó dar por terminada la temporada antes de tiempo, Tettamanti consideró que el balance es positivo y explicó que la diferencia respecto de años anteriores no estuvo en la infraestructura disponible, sino en el funcionamiento del marco regulatorio.
"La capacidad de transporte de gas era prácticamente la misma que el invierno pasado. Lo que cambió fue quién asume el costo del GNL importado y la aplicación estricta del marco regulatorio", explicó.
La secretaria recordó que la normativa vigente establece que la demanda residencial tiene prioridad sobre la industria en el uso de la capacidad de transporte. En consecuencia, cuando resulta necesario importar GNL para abastecer el sistema, son los grandes consumidores industriales y la generación eléctrica quienes deben adaptarse mediante cortes o el reemplazo por combustibles alternativos.
Ese cambio, reconoció, generó resistencias dentro de la industria, pero considera que permitió transparentar los verdaderos costos del sistema energético y modificar la forma en que las empresas analizan sus inversiones futuras.
Según su análisis, la experiencia del último invierno ya comenzó a modificar el comportamiento de las empresas. "Ahora todo el mundo sabe cuánto cuesta lo que se consume y puede tomar mejores decisiones para el año que viene", resumió.
Más inversiones en transporte
Uno de los efectos que observa la Secretaría de Energía es un creciente interés del sector privado por financiar nuevas obras de infraestructura.
Tettamanti aseguró que, luego de conocer el verdadero costo del GNL importado, muchas compañías comenzaron a analizar con otra perspectiva la posibilidad de invertir en ampliaciones de la capacidad de transporte.
Según explicó, iniciativas como las impulsadas por Transportadora de Gas del Sur (TGS) o Transportadora de Gas del Norte (TGN) encuentran ahora un escenario distinto porque los usuarios industriales cuentan con información más precisa para evaluar la conveniencia económica de esas inversiones.
Además, destacó un cambio de actitud en las empresas. "Antes venían para convencerme de que no avanzáramos con estas medidas. Ahora vienen a preguntar cómo pueden ayudar y si tienen que invertir en capacidad de transporte", comentó.
Subsidios bajo control
Otro de los ejes de la exposición fue la política de subsidios energéticos. La secretaria afirmó que el Gobierno mantiene la meta de reducirlos hasta representar aproximadamente el 0,55% del Producto Bruto Interno durante este año a pesar del salto sufrido en este primer semestre del 2026.
Reconoció que algunos factores, como el mayor costo del GNL durante el invierno, incrementaron las necesidades de asistencia estatal, aunque sostuvo que la situación permanece bajo control.
La bonificación sobre las tarifas continuará administrándose de manera mensual, teniendo en cuenta variables como la evolución del tipo de cambio, el precio del gas y los ajustes correspondientes al transporte y la distribución.
"Lo vamos manejando mes a mes. No nos preocupa porque creemos que es una herramienta válida para administrar los subsidios de la manera en que tienen que darse", afirmó.
El desafío del verano
Con el invierno todavía en marcha, la Secretaría de Energía ya trabaja sobre la próxima temporada estival, cuando los picos de consumo eléctrico suelen poner bajo presión al sistema.
Tettamanti anunció que entre septiembre y febrero comenzarán a incorporarse alrededor de 500 MW provenientes de los proyectos adjudicados dentro del programa de almacenamiento Alma GBA. En total, los proyectos sumarán aproximadamente 680 MW, mientras que durante el año próximo se incorporarán otros 700 MW adicionales correspondientes al programa Alma SADI.
La funcionaria sostuvo que el país necesita continuar expandiendo su capacidad de generación y adelantó que el Gobierno prevé realizar licitaciones periódicas para sumar cerca de 1.000 MW por año. "Creemos que es necesario instalar más potencia en el sistema. Estamos pensando en que la licitación salga en los próximos 15 días. La idea es hacer estas licitaciones cada seis meses. No vamos a seleccionar ni dar preferencia a ninguna tecnología. Lo va a elegir el oferente. Puede ser generación renovable con baterías, puede ser generación térmica", aseguró, sumado a la expectativa de salir “en los proximos días con AMBA I”, la licitación para redes eléctricas de alta tensión.
Gestionar la demanda
No obstante, para la secretaria la solución no pasa únicamente por construir nuevas centrales. También considera indispensable administrar mejor el consumo eléctrico.
Explicó que el crecimiento masivo del uso de equipos de aire acondicionado modificó profundamente el comportamiento de la demanda. Mientras en la década de 1990 el consumo promedio representaba cerca del 70% del pico máximo, actualmente ese indicador cayó al 55%.
Según detalló, alrededor de 10.000 megavatios del consumo máximo registrado durante el verano corresponden exclusivamente al funcionamiento de equipos de aire acondicionado.
Frente a ese escenario, el Gobierno impulsa medidas de eficiencia energética y estudia avanzar en la incorporación de medidores inteligentes que permitan ofrecer señales de precios diferenciadas según el horario de consumo.
"Hoy la tecnología permite darle señales al consumidor de que en la hora pico es muy costoso para el sistema tener disponible toda esa capacidad. Hay que empezar a dar señales de precio", explicó.
A su juicio, ese cambio permitiría evitar inversiones innecesarias en generación y reducir los costos para todo el sistema.
El fin del Plan Gas
En materia regulatoria, Tettamanti también confirmó una de las definiciones más esperadas por la industria: el Plan Gas finalizará en 2028 y no será prorrogado.
Según explicó, la transición hacia un mercado completamente desregulado ya comenzó tanto en electricidad como en gas natural. A partir de ahora, el objetivo es que productores, distribuidoras e industrias comiencen a celebrar contratos privados de largo plazo que permitan sostener el desarrollo de Vaca Muerta sin intervención estatal.
La funcionaria consideró que el proceso será gradual, pero insistió en que el rumbo ya está definido.
Para el Gobierno, la normalización del mercado energético no dependerá únicamente de nuevas inversiones o de más infraestructura. También requerirá reglas estables, señales económicas claras y un mayor protagonismo del sector privado. Bajo esa lógica, la Secretaría de Energía apuesta a que la etapa de subsidios generalizados y fuerte intervención estatal dé paso a un mercado donde el precio vuelva a convertirse en el principal ordenador de las decisiones económicas.