Belén Fernández Subeditora
A menos de tres meses del inicio del verano, Punta del Este ya registra movimiento en el mercado de alquileres temporarios de alta gama, con los argentinos nuevamente como protagonistas. La expectativa de los operadores inmobiliarios es desafiante: esperan que la próxima temporada mantenga el volumen del verano pasado, que fue récord, e incluso pueda superarlo en cantidad de visitantes. Pero hay un cambio en el comportamiento del turista premium: la temporada se acorta y las estadías se concentran cada vez más alrededor de Año Nuevo y los primeros días de enero.
En las zonas más exclusivas, la demanda comenzó a activarse en julio. José Ignacio, Manantiales y La Barra concentran buena parte de las búsquedas de los turistas de mayor poder adquisitivo, que priorizan ubicación, estado de las propiedades y servicios por sobre otros atributos.
"En general, nuestro cliente busca propiedades en impecable estado, para pasar un gran verano. Busca tanto casas como departamentos indistintamente, con buena ubicación como driver principal de la decisión y que funcione todo excelente", explica Robustiano Casares Demaría, Head of Business Uruguay, quien señala que la búsqueda más habitual es la de propiedades de tres dormitorios, pensadas para familias de unas cuatro personas, con espacio para recibir invitados.
En este segmento, el valor promedio ronda los US$ 35.000 por la primera quincena de enero, aunque las propiedades más exclusivas pueden superar los US$ 100.000. Para la segunda quincena de enero, los valores pueden ubicarse entre un 30% y un 45% por debajo de los de la primera mitad del mes.
El mercado premium de José Ignacio tiene, además, una dinámica particular. Allí, la inmobiliaria de Juan Goñi trabaja con casas que promedian los 300 metros cuadrados en las zonas más exclusivas del balneario. Las propiedades para grupos de entre seis y 12 personas se ofrecen actualmente entre US$ 35.000 y US$ 60.000 por mes en enero.
Las consultas, en ese segmento, comenzaron temprano. "La demanda ya arrancó en mayo", cuenta Goñi, quien asegura que los precios se mantuvieron prácticamente en los mismos niveles del año pasado, aunque esperan una mayor cantidad de visitantes.
La principal novedad está en el calendario. "Este año las búsquedas se concentran después de Navidad hasta el 10 de enero máximo. La temporada más premium se acortó", describe Goñi.
El fenómeno también aparece en otros segmentos de alquileres de alta gama. Si bien la quincena tradicional -que suele extenderse aproximadamente del 27 de diciembre al 15 de enero- continúa siendo el formato más buscado, cada vez son más frecuentes las estadías de pocos días. Algunos visitantes llegan incluso el mismo día de Año Nuevo y dejan la propiedad el 4 o 6 de enero.
Es un cambio relevante para un mercado que históricamente tuvo a enero como el gran mes de la temporada. La demanda sigue existiendo, pero el turista de mayor poder adquisitivo parece concentrar su estadía en los días de mayor actividad social y turística, en lugar de extenderla durante varias semanas. "Es muy común que se queden entre las fiestas, una semana más y después se vayan a Europa o Estados Unidos", describe Goñi.
Argentinos, al frente
La composición del público tampoco presenta grandes sorpresas. Los argentinos continúan siendo los principales clientes del mercado de alquileres de verano, seguidos por brasileños, paraguayos y europeos.
"Se mantiene la preponderancia de argentinos, como player principal de los alquileres de verano", señala Casares Demaría. En José Ignacio también identifican una fuerte presencia argentina y un crecimiento de las consultas provenientes de Brasil.
Para Javier Sena, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Punta del Este, la expectativa es de una temporada similar a la anterior. "Esperamos temporada similar a la del año pasado", afirma.
El contexto regional, además, juega a favor. "La economía de Argentina y Brasil está estable. Eso ayuda a que llegue turismo de estos países", sostiene Sena.
A eso se suma una medida que el sector considera relevante para sostener el flujo turístico: el Gobierno uruguayo confirmó la exención del IVA, un beneficio que los operadores esperan que funcione como incentivo adicional para los visitantes extranjeros.
Así, Punta del Este llega al verano con un escenario que combina dos señales. Por un lado, la demanda argentina vuelve a ser el principal motor del mercado premium y los operadores no esperan que los precios pedidos por los alquileres se mantengan altos respecto del verano pasado.
De hecho, el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) proyectó que Uruguay recibirá 1.167.000 de visitantes provenientes de Argentina y Brasil durante la próxima temporada de verano, entre diciembre de 2026 y febrero de 2027, lo que supone un aumento de 9,5% respecto a la temporada anterior.
Las estimaciones contemplan los ingresos de visitantes de Argentina, Brasil y uruguayos no residentes que, en conjunto, representan más del 80% del total de visitantes que recibe anualmente Uruguay, según el informe.