Flybondi pidió el concurso preventivo de acreedores, ahogada por sus deudas
La low cost lleva 57 días sin volar, conserva apenas tres aviones y enfrenta reclamos de organismos públicos, proveedores, trabajadores y pasajeros. La empresa asegura que seguirá operando y que busca ordenar su situación económica. Mientras tanto, JetSMART acelera su expansión y toma rutas que dejó vacantes su competidora.

Belén Fernández Subeditora

Flybondi llegó a un punto de inflexión. Después de 57 días sin operar vuelos y en medio de una acumulación de deudas, embargos y reclamos, la aerolínea low cost se presentó el viernes pasado en concurso preventivo de acreedores. La Justicia avanzó y este lunes le asignó el expediente al Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, a cargo del juez Guillermo Mario Pesaresi, con intervención de la Secretaría N° 47, de Santiago Medina.

La presentación abre una instancia judicial para que la compañía pueda ordenar y renegociar las obligaciones acumuladas con sus acreedores. El objetivo es establecer un punto de corte para el pasivo y avanzar desde allí en un proceso de reestructuración.

Una fuente cercana a la empresa confirmó la presentación y aseguró que Flybondi continuará trabajando para volver a operar. "El propósito es ordenar deudas y situación económica de la compañía", explicó. También señaló que se está trabajando para compensar a los pasajeros damnificados por las cancelaciones.

La Low Cost fue perdiendo peso y sumando deudas (Gentileza Flybondi)

El concurso llega después de meses en los que la situación financiera y operativa de la compañía se deterioró de manera significativa. Actualmente, Flybondi conserva sólo tres aeronaves en el país, mientras que otras diez fueron devueltas.

El desafío ahora será doble: reordenar el pasivo y, al mismo tiempo, reconstruir una operación aérea que lleva casi dos meses paralizada.

Una deuda que se multiplicó

La aerolínea acumula reclamos de distintos frentes. Entre agosto y septiembre, ARCA y ANAC embargaron cuentas de Flybondi por deudas superiores a $1500 millones en cada caso. Solo esos dos reclamos representan más de $3000 millones.

A esto se agregan obligaciones con proveedores y prestadores. Entre los acreedores aparece, por ejemplo, el Hotel Presidente, que reclama una deuda cercana a los $660 millones.

El frente laboral también se volvió crítico. Extrabajadores de la compañía reclamaron por el incumplimiento de retiros voluntarios y por indemnizaciones pendientes. Según los representantes de los trabajadores, la situación alcanza a unas 1000 familias. También existen reclamos por salarios pendientes de empleados que todavía permanecen vinculados a la empresa.

A la lista se suman los pasajeros afectados por las cancelaciones. Durante 2026 se cancelaron alrededor de 2400 vuelos y unos 383.000 pasajeros resultaron afectados. La misma fuente sostiene que desde enero no se habrían concretado reembolsos por los vuelos cancelados.

Gentileza Flybondi

El problema de volver a volar

El concurso preventivo no resuelve por sí solo el principal problema que enfrenta hoy la compañía: cómo recuperar una operación que prácticamente dejó de existir.

Flybondi tiene actualmente tres aviones en el país y el resto de su flota fue devuelta a los lessors. Además, la página web de la compañía volvió a presentar problemas, lo que complica tanto la venta de nuevos pasajes como la gestión de las reservas existentes.

Por eso, el proceso judicial tendrá como uno de sus principales desafíos determinar cómo la empresa podrá sostener su actividad mientras negocia con sus acreedores y busca recomponer su estructura financiera.

También resta definir cómo evolucionará la relación judicial con OCA, la otra compañía vinculada al grupo COC Global, de Leonardo Scatturice. Por ahora, la conexidad entre ambos concursos no fue concedida y los expedientes tramitan en juzgados diferentes.

JetSMART aprovecha el espacio que dejó Flybondi

Mientras Flybondi intenta encontrar una salida a su crisis, el mercado aerocomercial empieza a redistribuir las rutas que quedaron vacantes.

Aerolíneas Argentinas y, especialmente, JetSMART comenzaron a ocupar parte de ese espacio. La low cost anunció en junio un fuerte plan de expansión en la Argentina: sumará 10 Airbus A321 y llevará su flota local a 23 aeronaves para enero de 2027, con una inversión superior a US$550 millones.

La estrategia contempla nuevas rutas hacia Posadas, San Juan y Santiago del Estero, tres destinos que estaban vinculados a la operación de Flybondi. La compañía proyectaba pasar de 13 aviones a 17 en octubre, 19 en diciembre y alcanzar las 23 unidades durante la temporada de verano.

Así, mientras Flybondi busca utilizar la herramienta judicial para ordenar su deuda y recuperar su capacidad operativa, JetSMART avanza sobre el mercado que dejó vacante su competidora.