Precios en la mira: el mercado espera un rebote de la inflación
Según las principales consultoras, el resultado de setiembre implicaría una aceleración moderada frente a agosto, cuando el IPC registró su menor nivel en 14 meses.

Después de marcar 1,7% en agosto, la inflación argentina habría vuelto a acelerarse en septiembre y se ubicaría nuevamente cerca del 2%, según las estimaciones de distintas consultoras privadas.

El dato oficial del INDEC se conocerá el próximo martes, pero los relevamientos preliminares muestran una presión mayor en alimentos, bebidas, combustibles y algunos precios estacionales.

Las proyecciones privadas relevadas ubican la inflación de septiembre entre 1,8% y 2%. EconViews estimó un avance de 1,8%, mientras que Invecq y C&T Asesores Económicos calcularon 1,9%. En tanto, Analytica, Equilibra, Eco Go y la Fundación Libertad y Progreso proyectaron una variación del 2%.

El resultado implicaría una aceleración moderada frente a agosto, cuando el IPC registró su menor nivel en 14 meses. En ese mes, la inflación acumulada durante 2026 alcanzó 21,3%, mientras que la variación interanual fue de 33,5%.

Uno de los principales factores detrás del posible rebote fue el comportamiento de los alimentos. La Fundación Libertad y Progreso estimó, con información hasta el 28 de septiembre, una inflación general de 2%, mientras que alimentos y bebidas no alcohólicas habrían aumentado 3,2%, con una incidencia de 0,7 puntos porcentuales sobre el índice.

También hubo presión en restaurantes y hoteles, que según la misma medición registraron una suba de 3%. En agosto, en cambio, alimentos y bebidas habían aumentado 1,7%, en línea con el IPC general.

Lorenzo Sigaut Gravina, director de Equilibra, señaló que la inflación de septiembre aumentó "un par de décimas" respecto de agosto. El economista explicó que, a diferencia del mes anterior, los precios estacionales volvieron a subir y los alimentos mostraron una aceleración.

 

La vestimenta presentó señales mixtas. Alejandro Giacoia, economista de EconViews, calculó una inflación de 1,8% y señaló que septiembre suele estar marcado por aumentos vinculados al cambio de temporada. "Alimentos nos viene dando bien en nuestro relevamiento de precios, pero septiembre es un mes donde suele haber aumentos fuertes en la vestimenta. También pegan las subas de combustibles", afirmó.

Los combustibles también agregaron presión. Varias petroleras aplicaron aumentos de entre 2% y 5% durante los últimos días de septiembre, mientras que YPF ajustó sus precios en 1%. Para Sigaut Gravina, buena parte del impacto de esas subas se trasladará al índice de octubre.

En paralelo, los hogares enfrentan una presión significativa sobre sus presupuestos. En agosto, la división de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó 2,8%, por encima del promedio general, mientras que Educación avanzó 2,5%.

El impacto de estos gastos llevó al 83% de las personas consultadas a reducir al menos algún consumo para afrontar los costos de vivienda. Dentro de ese grupo, 38% recortó alimentos u otros gastos esenciales, 37% utilizó ahorros o fondos de emergencia y 35% aumentó sus horas de trabajo o tomó un empleo adicional.

El Gobierno, sin embargo, mantiene una mirada más optimista. Luis Caputo defendió el proceso de desinflación y sostuvo que la inflación todavía es elevada frente a los estándares internacionales, pero afirmó que la convergencia será posible si se mantiene la política económica actual.

El desafío será determinar si el eventual regreso al 2% mensual constituye un rebote transitorio o si marca una dificultad para profundizar la desaceleración. La meta oficial incluida en el Presupuesto 2027 contempla una inflación de 29% para 2026, mientras que la OCDE proyectó 30,8%, lo que refleja las dificultades para alcanzar el objetivo oficial.