La inflación de setiembre fue del 1,9% y alcanzó un 33,4% en los últimos doce meses
Las estimaciones privadas ya anticipaban un repunte durante el noveno mes del año, impulsado principalmente por los alimentos y algunos componentes estacionales.

La inflación en Argentina registró una suba del 1,9% en septiembre y acumuló un incremento del 33,4% en los últimos doce meses, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

El dato reflejó una aceleración frente al 1,7% registrado en agosto y volvió a ubicar al índice mensual cerca de la barrera del 2%.

El resultado se conoció en un contexto en el que el Gobierno busca consolidar la desaceleración de los precios, uno de los principales objetivos de su programa económico. Sin embargo, las estimaciones privadas ya anticipaban un repunte durante el noveno mes del año, impulsado principalmente por los alimentos y algunos componentes estacionales.

El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central a partir de las proyecciones de consultoras y entidades financieras, había estimado una inflación del 1,9% para septiembre. De esta manera, el resultado coincidió con las previsiones del mercado.

Entre los factores que presionaron sobre el índice se destacaron los aumentos en alimentos y bebidas, especialmente en determinados productos frescos, junto con las variaciones de los precios estacionales y los ajustes en algunos servicios regulados.

"Septiembre presenta una particularidad: históricamente es un mes de presión estacional sobre los precios, especialmente en frutas e indumentaria. Al analizar los nueve años comprendidos entre 2017 y 2025, encontramos que los precios estacionales aumentaron por encima de la inflación núcleo en siete de los nueve septiembres, con una diferencia promedio de 1,9 puntos porcentuales", comentó Facundo Beltramone, economista de Fundación Libertad.

Como referencia previa, la inflación de la Ciudad de Buenos Aires había alcanzado el 1,8% en septiembre, una décima por encima del registro de agosto. En la medición porteña, los incrementos en vivienda, alimentos, salud y educación explicaron buena parte de la variación mensual.

Las proyecciones privadas para los meses siguientes anticipaban una desaceleración gradual, aunque sin una caída sostenida por debajo del 1,6% mensual en el corto plazo. El REM estimaba subas del 1,7% para octubre, 1,6% para noviembre y 1,8% para diciembre.

"Otro dato relevante de la semana será la licitación del Tesoro del miércoles, donde las tasas de corte y la demanda por instrumentos a tasa fija e indexados aportarán información sobre las expectativas del mercado. El principal interrogante hacia adelante es si la inflación podrá perforar de manera sostenida los niveles actuales", mencionó Beltramone.

*Noticia en desarrollo