Las probabilidades de una fusión entre Tesla y SpaceX aumentaron con fuerza en los mercados de predicción, luego de que un informe de Barclays analizara las posibles implicancias de una integración entre las dos compañías controladas por Elon Musk.
Según las apuestas de los operadores, la posibilidad de que el acuerdo se concrete antes de marzo de 2027 alcanzó el 56%, frente al 29% registrado previamente.
El movimiento también se reflejó en los contratos que evalúan una eventual fusión antes de abril y mayo del próximo año, cuyas probabilidades treparon a niveles similares. La evolución de estas apuestas refleja el creciente interés de los inversores por una operación que podría reunir bajo una misma estructura los negocios de vehículos eléctricos, cohetes, satélites e inteligencia artificial del empresario.
El contrato del mercado de predicción plantea la pregunta sobre cuándo se fusionarán Tesla y SpaceX. Para determinar el resultado, se tomarán como referencia las publicaciones de medios de comunicación y los registros de la base de datos EDGAR de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
Aunque todavía no existe un anuncio oficial de integración, ambas empresas mantienen antecedentes de colaboración tecnológica. Tesla, especializada en vehículos eléctricos, y SpaceX, dedicada al desarrollo de cohetes y sistemas satelitales, comparten a Musk como principal figura de control.
Uno de los ejemplos más recientes se conoció el jueves, cuando Tesla presentó su esperado Roadster, un modelo cuyo lanzamiento sufrió importantes demoras y que incorpora tecnología vinculada con SpaceX. Entre las características mencionadas se encuentra un sistema que permitiría al vehículo levitar. Además, se difundió un video que muestra sus capacidades en las instalaciones de pruebas de SpaceX en Texas.
Las especulaciones sobre una fusión también cobraron impulso después de que Musk mencionara una "superposición cada vez mayor" entre Tesla y SpaceX durante la última conferencia telefónica sobre los resultados del fabricante de automóviles.
En ese contexto, Barclays planteó que el acuerdo podría anunciarse antes de la próxima junta general anual de Tesla, que deberá celebrarse a más tardar el 6 de diciembre de 2026.
El analista Dan Levy consideró que la operación podría justificarse mediante una estrategia de integración vertical vinculada con la inteligencia artificial. Bajo ese esquema, los proyectos de robotaxis y robots humanoides Optimus de Tesla podrían complementarse con Grok y Macrohard, iniciativas relacionadas con el ecosistema tecnológico de Musk.
El proyecto Terafab, destinado al desarrollo de semiconductores y que involucra a Tesla, SpaceX y xAI, también podría desempeñar un papel relevante en una eventual operación.
"Si bien sospechamos que habría algunas sinergias financieras, el verdadero valor residiría en la integración vertical", sostuvo Levy al analizar los posibles beneficios de una combinación empresarial.
La hipótesis apunta a que una estructura común permitiría coordinar el desarrollo de hardware, software, inteligencia artificial e infraestructura tecnológica, aunque todavía no se conocen los términos de una posible transacción.