Serena Williams vuelve a Wimbledon: la fortuna de US$ 400 millones detrás de la reina del tenis
A medida que acelera su regreso en Wimbledon, la leyenda de 44 años les saca una cómoda ventaja a sus rivales en la lista histórica de premios y como la deportista mujer más rica de todos los tiempos.

Dos meses después de que Serena Williams revelara, en un ensayo para Vogue en 2022, que colgaba la raqueta para dedicarse a su familia, aclaró qué quería decir realmente con "alejarse del tenis".

"No estoy retirada", afirmó la ganadora de 23 títulos individuales de Grand Slam aquel octubre, poco después de cumplir 41 años y disputar tres partidos en el US Open que muchos imaginaron como los últimos de su legendaria carrera. “Las probabilidades de volver son muy altas. Pueden venir a mi casa; tengo una cancha”, agregó.

Este mes, Williams, de 44 años, cumplió su promesa al participar en torneos del circuito WTA en Londres y Berlín, en los que jugó dobles. La próxima semana continuará con su regreso en Wimbledon: disputará un partido de dobles el jueves o el viernes junto a su hermana mayor, Venus, otro ícono del tenis con siete títulos individuales de Grand Slam. Además, volverá al cuadro individual el lunes o el martes ante Maya Joint, una australiana de 20 años, sin preclasificación y ubicada en el puesto 53 del ranking mundial.

Si Williams consigue desafiar los pronósticos y terminar su ausencia de casi cuatro años con su 24.º título de Grand Slam, extenderá su récord e igualará la marca histórica femenina de Margaret Court. Además, sumará un premio de US$ 4,8 millones a los US$ 94,8 millones que reunió en premios durante su carrera.

Sin embargo, parece razonable pensar que el dinero no es su motivación.

Para cuando Williams dejó el tenis, ya había acumulado casi US$ 450 millones en ingresos brutos estimados en una carrera profesional que empezó en 1995, cuando tenía 14 años, y despegó con su título en el US Open de 1999. Esa cifra la dejó muy por delante de la segunda atleta femenina mejor paga de la historia, su eterna rival en el tenis, María Sharapova, que reunió US$ 325 millones cuando se retiró en 2020, a los 32 años.

Cuatro años después, Williams sigue sin rivales serios en la lista de ganancias totales en premios —Aryna Sabalenka, número 2 del ranking, apenas generó la mitad de ingresos tras superar a Venus Williams el año pasado—, y sus negocios fuera de la cancha también atraviesan un gran momento. En los últimos 12 meses, Williams ganó US$ 50 millones antes de impuestos y comisiones de agentes, según estimaciones de Forbes, unos US$ 5 millones más que en su mejor año como jugadora en actividad, sin ajustar por inflación. La cifra, que también dejaría a Williams muy cerca del mejor año fuera de la cancha que Forbes registró para una atleta mujer en actividad, los US$ 58 millones que Naomi Osaka ganó en los 12 meses cerrados en mayo de 2022, eleva sus ingresos de carrera a cerca de US$ 620 millones.

Forbes estima ahora su patrimonio neto en US$ 400 millones, cifra que la convierte, con amplia ventaja, en la mujer más rica del mundo entre quienes construyeron su fortuna principalmente como atletas. Williams también figura entre las mujeres más ricas que alguna vez practicaron deportes de alto nivel, junto con algunas herederas que compitieron en eventos ecuestres, como Alexandra Andresen, cuyo patrimonio neto se estima en US$ 2400 millones, y Anna Kasprzak, exintegrante de la lista de multimillonarios del mundo de Forbes. 

Durante su tiempo lejos del tenis, Williams dio a luz a su segundo hijo en 2023. Pero, además, mantuvo activa su agenda de negocios.

Hoy cuenta con diez patrocinadores de largo plazo, entre ellos cuatro que la acompañan desde su última etapa en la cancha: Audemars Piguet, Lincoln, Nike y Wilson Sporting Goods. Más recientemente, se asoció con Factor, de comidas listas para calentar; Heineken; y Reckitt Catalyst, una incubadora del gigante de bienes de consumo. También se convirtió en la imagen de la campaña de Ro, empresa de telesalud, sobre medicamentos para bajar de peso con GLP-1. Su esposo desde hace ocho años, Alexis Ohanian, cofundador de Reddit, fue uno de los primeros inversores de Ro.

Más allá de los patrocinios tradicionales, Williams intensificó su agenda de conferencias, cada una de las cuales puede dejarle US$ 1 millón o más, y publicó un libro infantil, The Adventures of Qai Qai, además de unas memorias que, según trascendió, publicará Random House. En 2023 lanzó Nine Two Six Productions para ampliar su trabajo en el entretenimiento, tras firmar un acuerdo de preferencia con Amazon Studios dos años antes. Y en septiembre empezó a conducir, junto a Venus, un podcast llamado Stockton Street.

Williams también inspiró una muñeca Barbie que, curiosamente, no llevaba una pollera de tenis sino un traje de negocios cuando se presentó en marzo; un guiño a su rol como CEO de Serena Ventures.

"Quiero ser parte de eso", dijo sobre su estrategia de inversión en una nota de tapa de Forbes de 2019, que reveló que había adquirido en silencio participaciones en 34 startups durante los cinco años anteriores. “Quiero estar en la infraestructura. Quiero ser la marca, en lugar de ser solo la cara”, deslizó.

(Levon Biss para Forbes).

Con foco en startups en etapa inicial fundadas por mujeres y personas de color, Serena Ventures financió 16 unicornios hasta 2022, escribió Williams en su ensayo para Vogue. Además, recaudó US$ 111 millones para su primer fondo ese mismo año, tras funcionar previamente como el family office de Williams.

La leyenda del tenis también incursionó en el deporte con sus inversiones: empezó con una pequeña participación en los Miami Dolphins de la NFL en 2009. Mientras integró el grupo de dueños, la valuación del equipo se disparó casi un 640%, hasta alcanzar los US$ 7500 millones, según estimaciones de Forbes.

En 2020, Williams y Ohanian estuvieron entre los primeros inversores de Angel City FC, un nuevo equipo incorporado a la Liga Nacional de Fútbol Femenino (NWSL). También lideraron la compra de Los Angeles Golf Club, uno de los seis equipos fundadores de la TGL de Tiger Woods y Rory McIlroy. Mientras tanto, Williams adquirió participaciones tanto en Unrivaled, la liga femenina de básquet tres contra tres, como en Toronto Tempo, equipo de la WNBA.

Su éxito en inversiones y patrocinios sirvió de modelo para las atletas más jóvenes que crecieron con ella como referente en la cancha. Coco Gauff, por ejemplo, fue la atleta femenina en actividad mejor paga del mundo en cada uno de los dos últimos años, con ingresos estimados de US$ 33 millones en 2025 antes de impuestos y comisiones de agentes. Además, lanzó su propia empresa de representación e incursionó en Hollywood a través de una colaboración con Religion of Sports, un estudio con sede en Los Ángeles.

Williams y su esposo, Alexis Ohanian, lideraron la compra del club de golf de Los Ángeles de TG (Créditos: James Gilbert/TGL Golf/Getty Images).

"Solo recuerdo verla pasar y me pareció irreal", le dijo Gauff, de 22 años, a Forbes el año pasado, sobre la primera vez que conoció a Williams. “Parecía Jesús”, sentenció.

Ahora bien, si todo sale a la perfección, Williams podría cruzarse con Gauff en la final de Wimbledon.

El regreso parecía inminente desde diciembre, cuando se supo que Williams había vuelto a inscribirse en el programa de control antidopaje de la Agencia Internacional de Integridad del Tenis, un paso que podía habilitarla a competir otra vez en seis meses. Sin embargo, en ese momento desmintió las especulaciones con un mensaje en X: “¡Dios mío, no voy a volver!”.

Quizás no debería haber dicho nada. Williams participó en el Campeonato HSBC este mes y ganó su primer partido, hasta que su compañera de dobles, la canadiense Victoria Mboko, de 19 años, tuvo que retirarse del torneo por una lesión en la rodilla. Una semana después, Williams perdió ante Karolina Muchova, una checa de 29 años, en la primera ronda del Abierto de Berlín, aunque afirmó que se sentía "más ágil, más fuerte y más rápida" que en el Queen's Club.

De vuelta en Londres para Wimbledon, busca vivir el presente.

"No me presiono", dijo Williams a principios de este mes. Tras su larga ausencia, no figura en el ranking individual, pero, de manera sorpresiva, tiene la decimoséptima mejor chance de ganar el título el 11 de julio, por delante de jugadoras de peso como Qinwen Zheng y la campeona de 2024, Barbora Krejcikova. “Ser atleta es lo mejor que se puede ser en la cima, y tener la oportunidad de seguir haciéndolo, posiblemente por última vez, es genial y emocionante”, concluyó.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.