Las provincias argentinas destinan en promedio $1.531 millones al año por cada legislador, según un informe de Fundación Libertad elaborado a partir de los Presupuestos Provinciales 2026. El cálculo contempla a los 24 distritos del país, incluida la Ciudad de Buenos Aires, y muestra fuertes diferencias entre jurisdicciones.
En total, las provincias presupuestaron $1,835 billones para el funcionamiento de sus poderes legislativos, distribuidos entre 1.199 diputados y senadores. Esto implica un gasto promedio cercano a $128 millones mensuales por legislador. La medición considera las partidas asignadas a la función legislativa en cada presupuesto provincial y las relaciona con la cantidad de representantes de cada distrito.
La brecha entre provincias
Tucumán encabeza el ranking de gasto, con $3.725 millones anuales por legislador, seguida por CABA, con $3.402 millones, y Chaco, con $3.057 millones. También aparecen entre las jurisdicciones con mayores costos Santa Fe, con $2.780 millones, y Buenos Aires, con $2.746 millones por representante. En el otro extremo se encuentran San Luis, con $176 millones, y Santiago del Estero, con $206 millones.
Las diferencias adquieren mayor dimensión al comparar provincias con estructuras legislativas similares. El costo de un legislador tucumano es seis veces superior al de uno jujeño, mientras que el de Catamarca septuplica al de San Luis. En el caso de Chaco y Santiago del Estero, la diferencia llega a casi quince veces: $3.057 millones frente a $206 millones anuales. Santa Fe, por su parte, registra un costo 3,5 veces superior al de Córdoba.
El peso de las legislaturas también puede observarse dentro de los propios presupuestos provinciales. En conjunto, representan 1,15% del gasto total de las jurisdicciones analizadas. Tucumán presenta la mayor participación, con 3,66%, seguida por Catamarca, con 2,64%, y Chaco, con 2,22%. En el caso tucumano, los $182.504 millones destinados a la Legislatura equivalen al 43% del gasto de capital previsto para todo el año.
En Santa Fe, los $191.813 millones destinados al Poder Legislativo son aproximadamente 45% superiores a los recursos asignados al Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. En Buenos Aires, el gasto legislativo alcanza $379.004 millones, nueve veces el presupuesto del Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica y 5,3 veces el del Ministerio de Economía.
Otro componente central del gasto es el personal. En las provincias donde fue posible obtener información, el 84% del presupuesto legislativo se destina, en promedio, a gastos en personal, incluyendo legisladores, secretarios, asesores y empleados permanentes y transitorios. Río Negro presenta la proporción más elevada, con 95%, seguida por Formosa, con 94,2%, y Mendoza y Santa Cruz, ambas con 94%.
El informe también calcula que existen, de media, 27 trabajadores por cada legislador. Corrientes muestra el mayor nivel, con 72 empleados por representante, seguida por Chaco, con 70, y Formosa, con 62. En el extremo contrario aparecen San Luis, con dos trabajadores por legislador; Santiago del Estero, con cinco; y Córdoba, con ocho.
La comparación internacional amplía la dimensión del gasto. Según el informe, las comunidades autónomas españolas destinan unos $761.166 millones al funcionamiento de sus legislaturas, frente a los $1,835 billones de las provincias argentinas. El gasto argentino resulta 2,41 veces superior, mientras que el costo por legislador alcanza $1.531 millones frente a $628 millones en España. Además, las legislaturas provinciales destinan 84% de sus recursos a personal, contra 60% en sus pares españolas.