Subastan un Bentley personalizado que perteneció a la reina Isabel II con una base de U$S 460.000
El vehículo fue utilizado por la monarca británica entre 2016 y 2019 y conserva buena parte de su interior original. Es uno de los dos ejemplares fabricados para la Casa Real y podría venderse por más de US$ 500.000.

Josh Max Colaborador

Un Bentley Mulsanne Extended Wheelbase de 2016, especialmente acondicionado para la reina Isabel II, salió a subasta con un precio estimado de entre 400.000 y 450.000 euros (entre US$ 460.000 y US$ 520.000). El auto, que la monarca británica utilizó durante sus últimos años de reinado, estará disponible hasta el miércoles 14 de octubre a través de la casa de subastas Broad Arrow Auctions.

El vehículo forma parte de Global Icons Zoute Online, una subasta que comenzó el 5 de octubre. Los interesados pueden consultar sus características y presentar ofertas en la página web de la compañía, donde está identificado como el lote 121.

(Foto: Broad Arrow)

Se trata de uno de los dos únicos ejemplares de este modelo fabricados especialmente para Isabel II. Bentley adaptó el interior a las preferencias de la reina, quien solía viajar con chofer, aunque también era una gran aficionada a los automóviles.

Un interior diseñado para las preferencias de Isabel II

Entre las modificaciones realizadas por Bentley, destaca una bandeja diseñada a medida para colocar el bolso Launer London que solía llevar la reina. Para instalarla, la automotriz retiró los apoyabrazos centrales delanteros del vehículo.

(Foto: Broad Arrow)

El interior también incluía el escudo real incrustado en una moldura de madera de nogal, cortinas para brindar privacidad a los pasajeros de la parte trasera y asientos de cuero en color beige y verde oscuro. Los revestimientos de madera y las alfombras de lana de cordero completaban el equipamiento.

Sin embargo, algunos de estos detalles fueron retirados cuando el vehículo dejó de prestar servicio oficial. A pedido de las Caballerizas Reales, el organismo encargado de gestionar los vehículos y traslados de la familia real británica, Bentley retiró la bandeja para el bolso y el escudo de armas y volvió a instalar los apoyabrazos originales. Buena parte del interior, de todos modos, se mantiene tal como estaba cuando lo utilizaba Isabel II.

(Foto: Broad Arrow)

Por fuera, el automóvil conserva su pintura verde Barnato. Está equipado con un motor V8 biturbo de 6,75 litros, con una potencia aproximada de 530 caballos de fuerza y transmisión automática.

El modelo también se destaca por su carrocería más larga que la de la versión convencional, lo que permite ofrecer mayor espacio y comodidad en los asientos traseros.

(Foto: Broad Arrow)

De los compromisos reales a una colección privada

El auto fue patentado en octubre de 2016 y, durante los siguientes tres años, trasladó a Isabel II a distintos compromisos oficiales. Entre ellos estuvieron el Día de los Campeones Británicos, el funeral de la condesa Mountbatten de Birmania y una ceremonia por el centenario del organismo de inteligencia y comunicaciones del Reino Unido.

Tras finalizar su servicio en 2019, el vehículo regresó a la fábrica de Bentley en Crewe, Inglaterra, donde permaneció hasta después de la muerte de la reina, en 2022. La automotriz decidió conservar el modelo más reciente para su colección histórica, por lo que el ejemplar que ahora se subasta es el único de los dos fabricados para Isabel II que pasó a manos privadas.

(Foto: Broad Arrow)

En marzo de 2024, un coleccionista adquirió el auto a través del programa de vehículos usados certificados de Bentley. Desde entonces, recibió mantenimiento en Jack Barclay, un concesionario oficial de la marca en Londres. Ese mismo año, ganó un premio del Club de Conductores de Bentley en el Concurso de Elegancia de Hampton Court Palace, una exhibición de vehículos exclusivos. Su cuentakilómetros registra apenas 9.650 kilómetros, un recorrido relativamente bajo para un modelo fabricado en 2016.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.