Siete nuevas reglas para alcanzar el éxito en el primer año de carrera
La irrupción de la inteligencia artificial, el freno en las contrataciones y una mayor competencia obligan a los jóvenes a revisar cómo insertarse y ganar terreno. Especialistas explican qué decisiones, habilidades y vínculos pueden marcar la diferencia desde el comienzo.

Durante décadas, el camino hacia el éxito profesional siguió una hoja de ruta bastante previsible: obtener un título universitario, acceder a un primer empleo, acumular experiencia y escalar posiciones dentro de una empresa. Esa fórmula, sin embargo, perdió parte de su vigencia. El estancamiento del mercado laboral y el avance de la inteligencia artificial, que ya modifica numerosos puestos de entrada, cambiaron las condiciones para quienes dan sus primeros pasos en el mundo del trabajo.

Conseguir el primer empleo de tiempo completo ya no garantiza por sí solo un buen comienzo de carrera. Tampoco alcanza con contar con un título universitario. Los jóvenes profesionales necesitan sumar capacidad de adaptación, resiliencia y disposición para considerar oportunidades que pueden quedar fuera del recorrido laboral tradicional.

El desafío resulta todavía mayor para quienes continúan en la búsqueda de su primera oportunidad. En un mercado más competitivo y atravesado por cambios tecnológicos, las habilidades para aprender rápido, responder ante escenarios imprevistos y detectar nuevas posibilidades ganaron peso frente a las credenciales académicas.

Conseguir el primer empleo de tiempo completo ya no garantiza por sí solo un buen comienzo de carrera (Pexels)

En ese contexto, especialistas en empleo y desarrollo profesional identificaron siete nuevas reglas que pueden resultar determinantes para quienes buscan avanzar en su carrera, diferenciarse y construir una trayectoria sólida en la economía actual.

Andá a la oficina

Con cada vez más empresas que impulsan el regreso a la oficina o sostienen esquemas híbridos, el trabajo presencial volvió a ganar relevancia para quienes recién empiezan su carrera profesional.

Según la consultora McKinsey & Company, compartir tiempo cara a cara de manera estructurada puede ayudar a los jóvenes profesionales a generar vínculos de mentoría con líderes de mayor experiencia, mejorar la transferencia de conocimientos entre colegas y comprender dinámicas internas que suelen resultar más difíciles de detectar a distancia.

La presencialidad vuelve a ganar peso entre los jóvenes que buscan crecer, sumar experiencia y fortalecer vínculos laborales (Crédito: Imagen creada con IA).

La presencialidad también puede influir en las oportunidades que aparecen dentro de una compañía. El llamado sesgo de proximidad describe la tendencia de algunos jefes a favorecer, muchas veces de manera inconsciente, a los empleados con los que tienen mayor contacto físico.

Ese factor puede incidir cuando llega el momento de asignar un nuevo proyecto, sumar responsabilidades o elegir a una persona para una tarea que le permita ampliar sus habilidades y ganar experiencia. Para quienes recién ingresan al mercado laboral, una mayor presencia en la oficina puede convertirse así en una ventaja para ganar visibilidad y acceder a oportunidades de desarrollo.

Fortalecé tu red de contactos

Aunque construir una red de contactos siempre resultó útil para avanzar profesionalmente, Kory Kantenga, responsable de Economía para las Américas de LinkedIn, sostiene que, ante un mercado laboral tan exigente como el actual, ampliar tus vínculos y generar conexiones es más importante que nunca, sobre todo si todavía buscás conseguir tu primer puesto.

"Usá tu red para conectarte con personas que ocupan los puestos y trabajan en las industrias que te interesan", señaló. "De esa manera, no te limitás a enviar currículums sin un contacto previo, sino que establecés una conexión más cercana y quizás conseguís una recomendación, algo muy importante en un mercado como este", agregó.

Buscá oportunidades para aprender en el trabajo

En un mercado laboral con menor dinamismo y menos contrataciones, los especialistas recomiendan que los jóvenes que consiguieron un empleo de tiempo completo cuiden esa oportunidad y aprovechen cada instancia que les permita sumar conocimientos, habilidades y experiencia.

Ampliar tus vínculos y generar conexiones es más importante que nunca, sobre todo si todavía buscás conseguir tu primer puesto (Pexels)

Eso puede incluir obtener una certificación profesional, capacitarse en una herramienta específica de inteligencia artificial o participar en programas internos de rotación laboral y mentoría. En un contexto más competitivo, ampliar las capacidades dentro del propio puesto puede resultar clave para mejorar las perspectivas de crecimiento y acceder a nuevas oportunidades dentro de la empresa.

"Muchos trabajadores invierten y mejoran sus habilidades por su cuenta, pero es mejor si un empleador puede orientar parte de ese proceso", dijo Priya Rathod, especialista en empleo de Indeed. Además, remarcó que muchas empresas pueden estar dispuestas a invertir en el personal actual y desarrollar sus capacidades, ya que resulta más rápido y menos costoso que contratar a una persona nueva.

Los datos muestran que contratar nuevo personal puede costar fácilmente miles de dólares a las empresas cuando se contemplan los avisos de empleo, las herramientas de contratación y la pérdida de productividad que genera un puesto vacante.

No te endeudes más por una maestría si no la necesitás

Para muchos jóvenes profesionales, volver a estudiar y obtener una maestría funcionó durante años como una alternativa para mejorar sus perspectivas laborales o acelerar el desarrollo de una carrera. Hoy, sin embargo, esa decisión requiere un análisis mucho más cuidadoso.

Los datos muestran que los trabajadores menores de 35 años con una maestría registran una de las tasas de desempleo más altas de los últimos 20 años. A ese escenario se sumaron las restricciones al financiamiento federal para programas de posgrado incluidas en el proyecto One Big Beautiful Bill, impulsado por el presidente Donald Trump.

Tras recibirse, muchos jóvenes evalúan si un posgrado puede mejorar sus oportunidades o sumar una deuda difícil de afrontar (Foto: ilustración creada con IA).

Con esas variables sobre la mesa, investigadores estimaron que cerca del 40% de las maestrías presenta actualmente un retorno de la inversión negativo. Es decir, el costo del título puede superar los beneficios económicos que ofrece a lo largo de la carrera profesional.

Por eso, antes de asumir una nueva deuda para volver a estudiar, conviene evaluar si ese posgrado resulta realmente necesario para acceder a mejores oportunidades laborales y si el beneficio futuro justifica el desembolso. La pregunta central pasa por determinar cuánto puede aportar ese título al desarrollo profesional y si existe una alternativa más rentable para adquirir las mismas habilidades y conocimientos.

Considerá las pasantías pagas y los trabajos por contrato si los necesitás

Conseguir un empleo de tiempo completo puede llevar más tiempo del esperado para quienes recién terminan sus estudios. Según el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, el 5,6% de los graduados recientes de entre 22 y 27 años está desempleado, por encima del 4,2% registrado entre el total de los trabajadores.

Ante un mercado con menos oportunidades de entrada, esperar exclusivamente por un puesto permanente puede limitar las alternativas. Las pasantías pagas, los trabajos por contrato y las oportunidades freelance pueden servir como una vía para ingresar al mercado laboral y empezar a construir experiencia profesional.

Estas opciones permiten fortalecer el currículum, incorporar experiencia laboral durante los primeros meses de carrera y desarrollar nuevas habilidades. También ayudan a ampliar la red de contactos profesionales, un activo que puede resultar determinante cuando aparezca una vacante de tiempo completo.

Para los recién graduados, aceptar una oportunidad temporal no necesariamente implica desviarse de sus objetivos profesionales. Puede funcionar como un primer paso para ganar experiencia, demostrar capacidades y aumentar las posibilidades de acceder más adelante a un empleo de tiempo completo.

Potenciá las habilidades humanas que la IA no puede reemplazar

Más allá de todas las conversaciones que existen alrededor de la IA y su impacto, Rathod asegura que una investigación de Indeed muestra que muchas de las habilidades humanas que la tecnología no puede reemplazar aparecen en casi tres cuartas partes de todas las ofertas de empleo de EE.UU.

La atención personalizada sigue como una habilidad clave para generar confianza y aportar un valor que la tecnología no reemplaza  (Foto: creada con inteligencia artificial).

Según explicó, estas habilidades tienen la ventaja de poder trasladarse entre distintos puestos, sectores y etapas de una carrera profesional, algo que no siempre ocurre con los conocimientos puramente técnicos. Entre las más valoradas por las empresas mencionó la comunicación, el pensamiento crítico, el liderazgo y la empatía, competencias que continúan siendo relevantes en una amplia variedad de industrias.

Por ese motivo, los jóvenes profesionales deberían procurar que estas capacidades tengan mayor presencia en su currículum, durante las entrevistas laborales e incluso una vez conseguido el primer empleo. El objetivo es demostrar que pueden aportar a una organización un tipo de valor humano que la IA todavía no puede replicar.

Prestá atención a dónde se mueve el mercado laboral

Tanto para quienes ya tienen empleo como para quienes están buscando uno, Kantenga recomienda analizar qué sectores muestran mayor dinamismo en el mercado laboral. La idea es orientar los esfuerzos hacia áreas con mejores perspectivas de crecimiento, no solo en el corto plazo, sino también pensando en las oportunidades que pueden aparecer a futuro.

Según explicó, tampoco alcanza con observar únicamente a qué industria pertenece una empresa: es importante analizar quiénes son sus clientes y en qué sectores operan. Como ejemplo, señaló que un estudio contable que trabaja con compañías vinculadas a la salud, un sector que mantuvo un aporte sostenido a la creación de empleo, probablemente tenga mejores perspectivas que otro cuyos clientes pertenecen a industrias con menor dinamismo.

Por eso, Kantenga aconseja identificar empresas que estén vinculadas, directa o indirectamente, con sectores que atraviesan una etapa de expansión. Si sus clientes pertenecen a mercados con mayor actividad y crecimiento, explicó, es más probable que esa dinámica termine generando también nuevas oportunidades laborales dentro de las compañías que les prestan servicios.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com