La ciudad que aprovechará el calor de la IA para calefaccionar 70.000 hogares
A partir de 2027, el calor generado por los servidores será recuperado y enviado directamente a la red de calefacción de Helsinki. El proyecto demandará cerca de US$ 1.000 millones y tendrá una capacidad de 120 megavatios.

Helsinki, Finlandia, buscará aprovechar desde 2027 la energía térmica que generará un nuevo centro de datos para abastecer su red de calefacción urbana. El proyecto de OnZero y la compañía energética municipal Helen prevé producir hasta 525.000 megavatios-hora de calor al año, suficientes para abastecer a aproximadamente 70.000 departamentos.

Para entender cómo funcionará, se puede seguir el recorrido de una unidad de electricidad. La energía llegará desde la red finlandesa, alimentada principalmente por fuentes nucleares, eólicas e hidroeléctricas, e ingresará al centro de datos para alimentar los chips de inteligencia artificial. En lugar de expulsar al exterior el calor generado por los equipos, el sistema lo recuperará en forma de agua caliente y lo enviará por tuberías aisladas hasta la red de calefacción.

El proyecto busca comprobar si dos de los principales problemas asociados al crecimiento de la IA, su elevado consumo eléctrico y el calor generado por sus chips, pueden convertirse en una ventaja para una ciudad que intenta dejar atrás los combustibles fósiles. También pondrá a prueba si esa transición puede convertirse en un negocio rentable.

Las dos empresas creen que sí. OnZero sumará una nueva fuente de ingresos al vender el calor producido por sus instalaciones, mientras que Helen obtendrá energía para su sistema de calefacción a un costo que, según la compañía, será inferior al de quemar leña o gas.

El proyecto prevé generar hasta 525.000 megavatios-hora de calor al año y abastecer a unos 70.000 departamentos. (Foto: OnZero)

Ali Siddiqui, CEO de OnZero, explicó que la idea es dejar de ver a los centros de datos únicamente como grandes consumidores de electricidad y empezar a integrarlos en el sistema energético, conectando la red eléctrica con la de calefacción. Según señaló, de esa manera se pueden reducir problemas vinculados al consumo de agua, qué hacer con el calor generado por los servidores y las emisiones.

La mayoría de los centros de datos considera ese calor un residuo. Los servidores convierten casi toda la electricidad que consumen en calor, y los operadores necesitan consumir aún más energía en ventiladores y sistemas de refrigeración para expulsarlo al exterior.

Muchos complejos de gran tamaño también utilizan torres de refrigeración que evaporan agua. El centro de datos más grande de Google en Estados Unidos, ubicado en Council Bluffs, Iowa, consumió cerca de 4.900 millones de litros de agua en 2025, unos 13,6 millones de litros por día, según informó la compañía.

A esa presión se suma el consumo eléctrico. Los centros de datos estadounidenses utilizaron el 4,4% de toda la electricidad del país en 2023 y podrían alcanzar el 12% en 2028, según el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley. Eso los pone a competir con hogares y fábricas por la capacidad de una misma red eléctrica. OnZero apuesta a que, dado ese escenario, vale la pena aprovechar la energía térmica que generan.

El desafío de calefaccionar un país frío

En Finlandia, Suecia y otros países del norte de Europa es común utilizar redes de calefacción urbana. En este sistema, una empresa genera agua caliente en grandes instalaciones y la distribuye mediante tuberías subterráneas hacia viviendas, oficinas y comercios, de manera similar a los servicios de electricidad o agua.

Durante el invierno, Helen necesita hasta 2,5 gigavatios de capacidad para abastecer de calefacción a Helsinki. (Foto: Helen LTD)

Ese modelo plantea un desafío particular para Helen. La matriz eléctrica de Finlandia ya es prácticamente libre de carbono, pero las bajas temperaturas obligan a producir enormes cantidades de calor. Durante el invierno, la compañía necesita hasta 2,5 gigavatios de capacidad de calefacción, según su CEO, Olli Sirkka.

Helen cerró su última central de carbón en 2025 y ahora depende de bombas de calor, calderas eléctricas y leña. La empresa tiene como objetivo dejar de utilizar por completo los procesos de combustión, incluida la biomasa, para 2040.

El proyecto también puede reforzar la seguridad energética de Finlandia. Rusia suspendió las exportaciones de gas al país en mayo de 2022, después de que el gobierno finlandés se negara a pagar en rublos. Producir calefacción con electricidad generada dentro del país permite reducir esa dependencia.

"En casi todos los demás países, el calor residual de los centros de datos se libera en el mar o en el aire, por lo que se desperdicia por completo", afirmó Sirkka. La compañía aprovecha este tipo de energía desde 2010, aunque el proyecto con OnZero tendrá una escala mucho mayor. Si alcanza la capacidad prevista, aportará cerca del 9% del calor total que Helen vendió en 2024.

Los servidores de OnZero utilizarán refrigeración líquida, lo que permitirá recuperar el calor a una temperatura de entre 50 y 60 °C. Luego, bombas de calor industriales elevarán el agua hasta los 95 °C que requiere la red de Helsinki. Como ese calor será enviado directamente a las tuberías de la ciudad, el centro de datos no necesitará torres de refrigeración que evaporen agua.

El proyecto podría aportar cerca del 9% del calor total que Helen vendió en 2024. (Foto: OnZero)

Otros centros de datos también recuperan calor, pero suelen entregarlo a unos 60 °C, por lo que la empresa energética debe encargarse de elevar su temperatura. OnZero realizará ese proceso en sus propias instalaciones y entregará a Helen el calor listo para ingresar a la red.

El sistema será controlado mediante un software llamado Whisper, para el cual OnZero solicitó una patente. La compañía será dueña del edificio y alquilará espacio a grandes empresas de computación en la nube e inteligencia artificial. Así, tendrá dos fuentes de ingresos: el alquiler de capacidad y la venta del calor generado por los servidores.

El proyecto tendrá una capacidad de 120 megavatios y requerirá una inversión cercana a US$ 1.000 millones, según OnZero. La empresa ya opera otras dos instalaciones más pequeñas en Finlandia, cada una con menos de 5 megavatios de capacidad.

Las dudas que genera el proyecto

Una de las principales dudas sobre el proyecto tiene que ver con el consumo eléctrico. Los centros de datos ya ejercen presión sobre las redes en distintos puntos de Estados Unidos, y la expansión de la IA podría aumentar aún más esa demanda.

Siddiqui sostiene que, tras cerrar sus centrales de carbón, Helen necesita producir calefacción de otras maneras y ya utiliza calderas eléctricas y bombas de calor conectadas a la red. En el proyecto de OnZero, esa misma electricidad primero alimentará los chips del centro de datos y después permitirá aprovechar el calor que generan los equipos. El modelo, sin embargo, solo tiene sentido en lugares donde existe una demanda suficiente de calefacción.

OnZero asegura que puede recuperar hasta el 99% del calor de los servidores antes de elevar la temperatura del agua. (Foto: Pexels)

Las bombas de calor también necesitan energía. OnZero asegura que puede recuperar hasta el 99% del calor generado por los servidores, aunque después necesita electricidad adicional para elevar la temperatura del agua hasta los 95 °C. Según la empresa, por cada unidad de electricidad consumida, estos equipos pueden generar alrededor de cinco unidades de calor.

Otro desafío surge durante el verano, cuando disminuye la demanda de calefacción. La red de agua caliente de Helsinki funciona durante todo el año, pero si se produce más calor de lo necesario, el excedente se enviará a sistemas de refrigeración secos. Estos equipos utilizan ventiladores y operan en un circuito cerrado, sin evaporar agua.

También queda por resolver una cuestión comercial. OnZero todavía negocia con empresas de computación en la nube e inteligencia artificial para conseguir un inquilino antes de comenzar la construcción. Además, no será el único proyecto de este tipo en la región. Microsoft desarrolla centros de datos cuyo calor también planea aprovechar la compañía energética finlandesa Fortum.

Helen responde a buena parte de las dudas con sus propios resultados. Desde que abandonó el carbón, redujo durante tres años consecutivos el precio de la calefacción urbana y logró que el negocio volviera a ser rentable, según sus informes financieros. La compañía no informó cuánto pagará por el calor de OnZero, aunque Sirkka aseguró que será más barato que producirlo quemando leña o gas.

"Logramos crear una fórmula beneficiosa para todos, con mayor rentabilidad, menos emisiones y precios más bajos para nuestros clientes", afirmó Sirkka. "Tenemos que ser capaces de ganar dinero con esto", concluyó.

Si la planta cumple con lo previsto, el calor que normalmente se desperdicia en un centro de datos podrá utilizarse para calefaccionar Helsinki. La misma electricidad servirá primero para alimentar los servidores y luego para generar calor para la ciudad.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.