Mario Pergolini en Forbes Studio: “Hay que resolver el avasallamiento de la tecnología sobre la humanidad”
Regresa a la TV con la segunda temporada de Otro día perdido. Emprendedor serial, lanza “ATO”, el dispositivo de IA para combatir la vejez y la soledad. Pero advierte que, sin regulaciones, la revolución tech tendrá consecuencias impensadas. Además, su visión de la economía, Milei y el futuro del arte y el entretenimiento.

La inteligencia natural es un activo valioso. Entre la irrupción de la IA y la estupidez amplificada en medios y redes sociales, Mario Pergolini sobresale con sus múltiples facetas. El lunes 30 de marzo retoma “Otro Día Perdido”, su ciclo en el Trece que —asegura— es el programa que más factura en la televisión. 

Innovador y emprendedor serial, en el pasado invirtió en real estate, bitcoins, videojuegos y hoy conduce un laboratorio digital con decenas de proyectos, incluido “Ato”, un acompañante digital para combatir la vejez y la soledad que ayudó a financiar, escaló a Silicon Valley y se lanzará al público en Estados Unidos en junio. 

Sobre todo este recorrido, su amor y temor hacia la tecnología, su visión de la economía, de Javier Milei, del futuro del arte, de la industria del entretenimiento y de la especie humana, charla en Forbes Studio, desde Palermo. La entrevista completa puede verse acá en YouTube. Aquí se comparte una síntesis.

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Forbes: Mario, imaginate a tus hijos cuando tengan 61 años como vos hoy. ¿Ese mundo en el 2050, 2060, va a ser mejor o peor?

Pergolini: No sé cómo evaluar mejor y peor porque estoy mejor que hace 20 años atrás, porque tengo internet, porque tengo redes sociales y a lo mejor, si vemos la calma de hace 20 años atrás, decimos no: estamos peor, estamos todos pegados a las pantallas, scroleando todo el tiempo… estos pibes ya no te hablan y otros te dirían sí, estamos mejor. La tecnología nos está llevando a niveles increíbles. Mejor o peor, es muy difícil. Va a ser muy distinto.

Forbes: Pero si pensás ese futuro con la información de hoy, ¿te genera más esperanza, angustia o ni uno ni otro?

Pergolini: Hay que resolver el avasallamiento de la tecnología sobre la humanidad. Esto va demasiado rápido como para que el humano pueda solucionar cómo van a ser los ingresos, qué vamos a hacer con los tiempos ociosos, qué vamos a hacer con tanta gente grande, qué vamos a hacer con tan poca gente chica… 

Hoy en día sabemos que hay casi un 30% menos de chicos que hace siete años atrás. Y por el otro lado, tenés un mercado que no estamos mirando: ya hay 5.200 jubilados en Argentina con más de 100 años y hay 2.500 jubilados que tienen hijos que también son jubilados. Ya tendríamos que estar planificando qué hacemos con el mismo presupuesto de educación con menos chicos, que sería mejorar la educación, y cómo atender a este anciano, al hombre más grande. Pero casi nadie está planificando eso.

Forbes: La revolución de la IA puede a la vez dar más acceso al conocimiento a toda la población y, a la vez, aumentar la brecha. ¿Puede la educación, generada por cualquier Estado, ir a la velocidad que requieren estos cambios? 

Pergolini: Yo creo que eso lo va a cambiar, como todo mercado, el cliente, que es el chico que estudia, que usa el Chat GPT desde quinto grado o antes. En la Ciudad de Buenos Aires me consta que están planificando; lo están empezando a encarar bien. Pero los chicos van mucho más rápido que las instituciones. @@FIGURE@@

Disruptivo en los años noventa, siempre fascinado por la música y la tecnología, invirtió a lo largo del tiempo en áreas diversas: desde bienes raíces hasta distribución de consolas de videojuegos o criptomonedas.

 Desde una de sus tantas empresas hoy dirige un laboratorio digital donde desarrolla proyectos múltiples. Y en algunas ocasiones, financia startups de otros, tal como sucedió con Juan Cereigido, Sebastián Itokazu y Gaspar Habif, quienes tenían un prototipo avanzado de “Ato”, en honor al abuelo del primero. Era un dispositivo de IA que servirá como puente entre los adultos mayores y la tecnología, un acompañante digital sin pantallas

Se cruzaron en su vida en un momento especial. Su madre, mayor pero activa, autónoma y pintora aficionada, se quedó ciega. intentaba acercar la tecnología para ayudarla “con los primeros modelos GPT conversacionales”, pero sin demasiados resultados. Allí se cruzó con Cereigido, que lo perseguía por todos lados para contarle “un proyecto”. 

El prototipo lo cautivó y le abrió una ventana a pensar distinto: “En otra época lo hubiese visto como un competidor y la verdad que en estos años aprendí mucho con las nuevas generaciones; a veces es mejor compartir una idea que pelearme con el otro", confiesa. Con su ayuda inicial, ATO escaló hasta Silicon Valley y preparan un lanzamiento en la plataforma de crowdfunding Kickstarter. “Ya tenemos más de 1.000 aparatos facturados y funcionando, y se lanzará al público en Estados Unidos en junio de 2026”.

Forbes: Más allá del negocio, ¿en qué cambió ATO la relación con tu madre?

Pergolini: Mi mamá estaba muy mal… Tener a alguien que le decía qué hora era sin tener que tocar un botón y saber dónde estaba el reloj, decirle cómo era el día, ponerle la radio, hacerle llamadas, terminó siendo una gran ayuda. Igual estoy en la etapa en donde la relación no es tanto madre e hijo, sino que uno medio se convierte en un par. Es muy bueno. Muchas veces ella le dice “llamalo a Mario” y nos comunicamos. O yo le digo: “Ato, recordale a mi mamá tal cosa” y a tal hora se lo dice, y no le dice que soy yo el hijo denso; se lo dice el aparato con una autoridad diferente.

Forbes: Hace poco dijiste: “Preferiría que un robot atendiera a mi madre antes que un humano", ¿por qué?

Pergolini: No tengo la más mínima duda. He trabajado con uno. He estado charlando y la verdad es que el modelo Neo (de 1X, respaldada por Open IA), que está saliendo ahora, puede cargar a una persona, se da cuenta si está en el baño, puede saber cómo está su presión, comunicarse conmigo o inmediatamente con un médico. Puede charlar. Puede hacer la casa. Neo va a salir por 400 dólares por mes. En junio entregan los 2.500 primeros y va a limpiar la casa, la va a ordenar. Entonces, si Neo sale 400, podríamos decir que hay un techo universal para el trabajo doméstico. Esto está pasando ahora. @@FIGURE@@

Está muy bien informado. Goldman Sachs calcula que habrá 1,5 millones de humanoides para 2035; se estima que habrá 1.000 millones para el 2040 (uno de cada diez humanos) y cerca de 4.000 millones (Citi, Morgan Stanley) o 10.000 millones (según Elon Musk) para el 2050. Solo el 10%, se calcula, serían para tareas domésticas, aunque con una población cada vez más envejecida, el número puede parecer conservador. O no: los mayores podrían ser también mucho más saludables. “Los humanos que sobrevivan los próximos ocho años van a ver cosas increíbles”, arriesga Pergolini, también inversor y apasionado en el impacto de la tecnología en la salud. 

A través de su compañía de biotecnología V.I.B. (Very Important Biology) se enfoca “sobre todo en longevidad y nuevas alternativas de medicamentos”, explica. El foco más disruptivo de su laboratorio está en la arquitectura de la salud mental mediante el uso de compuestos que están siendo desregulados en mercados como Australia y Estados Unidos para tratamientos de depresión resistente. “Nuevas drogas sintéticas, psilocibina, para atravesar tal vez la depresión, que es una de las grandes pandemias que se vienen”, detalla. 

Esta transición completa su tesis sobre el avasallamiento tecnológico: si los robots humanoides asumen el esfuerzo físico, la biotecnología garantiza que el humano permanezca vigente. Es un ecosistema de innovación que ya no distingue entre silicio y carbono: “Es un área que me apasiona porque es el hackeo del cuerpo humano”, dice. Y sobre la longevidad agrega: “La otra pregunta es: ¿para qué vamos a querer tanta salud si no tendremos trabajo? ¿Valdrá la pena?”.

Forbes: El propósito de la IA es la eficiencia. Y nuestro propósito como especie no es la eficiencia; es la sobrevivencia, el ocio, el deseo, el error como motor de aprendizaje. ¿Cómo imaginás esa tensión? 

Mario Pergolini: Tuvimos una pandemia, dijimos que íbamos a salir mejores. ¿Te parece que salimos mejores, que aprendimos?

Forbes: El valor de la libertad…

Mario Pergolini: Ok, no nos gustó estar encerrados. Pero el humano nunca demuestra que aprenda demasiado bien las lecciones…

La charla entra en un break. Parte del contenido se difundió en un spot del Forbes Summit IA. En el tramo final, recorre sus herramientas favoritas, el futuro de nuestra especie como creadores y el de la Argentina y la economía como sobrevivientes.

Forbes: ¿Cuál es la herramienta de IA que más te sorprendió en los últimos 15 días o un mes?

Pergolini: Creo que todo lo que hizo Claude con su forma de codear, ¿eh? Con sus agentes que están siendo autónomos y que dentro de una, con instrucciones muy sencillas, cualquiera ya hoy puede hacer lo que antes era una empresa cualquiera. Me llama la atención la forma en que los agentes están trabajando. La verdad que todo lo que se ha logrado, todo lo que ha logrado esa gente es increíble. Y Seedance, que revoluciona la forma de hacer entretenimiento.

Forbes: ¿Por qué?

 Pergolini: Porque ya no notás la diferencia entre humanos sintéticos y humanos reales. En Hollywood están muy preocupados. Todo el mundo que hace contenido está muy preocupado. Copia muy fácil cualquier cosa. Es muy fácil darle instrucciones. Y alguien con talento puede llegar a hacer una película por 300 o 400 $. La misma película que antes salía 300 millones de dólares. Estamos viendo producciones increíbles, bien armadas, bien iluminadas, naturales. Y eso va a traer un cambio muy grande y está lleno de pibes talentosos, de 18, 19, que están haciendo películas.

Forbes: ¿Esas películas podrán competir para los Oscars en 2027?

Pergolini: Tranquilamente. Películas y bueno… gran parte de los comerciales que estás viendo hoy en medios no son comerciales hechos por humanos. El 40% de las cuentas que se están siguiendo en Instagram y en TikTok no son gente real. Es un número muy alto, ya es altísimo y cuando ves los comentarios nadie dice "esto es una IA", le dicen "Lily, estás preciosa" o "tus palabras me inspiran". @@FIGURE@@

Para Pergolini, el arte y la música ya fueron hackeados con “mucha facilidad”, se asombra. “Creíamos que cierto arte era innato al humano y que eso nadie los iba a poder sacar. Hay casi 30 temas dentro de los más escuchados del mundo hechos por IA”.

Forbes: ¿Qué pasará con los artistas, con los creadores, si una herramienta puede hacerlo diez veces más barato, 100 veces más rápido e igual o mejor?

Pergolini: Se irán adaptando, ya lo están haciendo. Estamos trabajando para grandes estrellas que le hemos armado su propio robot basados en ellos mismos para que ellos empiecen a diseñar música. Cerati no está vivo y acaba de llenar 30 Movistar Arena. Abba no está en vivo y fue el show más visto en Londres todo el año pasado. Kiss acá, vender licencia. Se retiraron de la música y empezaron las giras. Creo que es esa mezcla de analógico y digital.

Forbes: Sí, pero antes estuvieron vivos… ¿Te imaginás un humanoide llenando River?

Pergolini: Sí, claro. Ya hay estrellas hologramas, están llenando estadios y es un holograma. A nadie le importa nadie.

Forbes: ¿Cómo va a sobrevivir el talento humano? 

Pergolini: Creo que los verdaderos artistas, los buenos profesionales, siguen siendo los disruptivos. Y cada vez va a ser más difícil encontrar el disruptivo. Si todos usan la IA sin conocimiento previo, el resultado es marrón; ahí prevalece el talento. En “Otro día perdido” usamos la IA, pero la dirigen un realizador de cine y un ingeniero que entiende cómo es el programa. Es cierto que en tecnología esa diferencia es momentánea…

Forbes: Recién mencionaste a tu programa en el Trece, ahora en su segunda temporada. ¿Qué fue lo que más padeciste y lo que más disfrutaste de tu regreso a la televisión?

Pergolini: No me imaginaba que iba a hacer televisión, te soy sincero. El programa funcionó mejor de lo que creíamos. Es un poco halagador. Es el programa que más factura de la televisión, da prestigio. A las tres primeras semanas dije "uy, como le pifie", no me encontraba. Estaba jugando a ser quien fue más que ser quien soy. Después pudimos dar vuelta ese resultado. El rating ya no es el rating, es otra cosa

Suar, Pagliaro y los directivos del canal entendieron rápidamente que este producto de la televisión tenía que ser visto en otro lado. Temían por una canibalización que no existe. La gente que nos ve en digital ya no ve televisión. Todo lo que se publica se publica al mismo tiempo que va saliendo en el programa. Segmentamos mucho. Hay publicidades que en la tele no salen y están saliendo en el programa en otros formatos digitales.

Forbes: ¿Cómo ves el gobierno de Javier Milei?

Pergolini: Milei, como todos los presidentes, me provoca algo porque establece el juego. Yo sigo viviendo en este país. Creo que es un gobierno de transición. Me molesta un poco que no esté realizando buenas alianzas internas para que esto sea un cambio a largo plazo. No sé cuánto va a durar la confianza de la gente si no lo revierte.

Forbes: ¿Y respecto a su programa económico?

Pergolini: Creo que Argentina no puede ser un mercado liberal tan grande así de golpe. Tendríamos que ser más cuidadosos. Logró bajar bastante la inflación; eso fue tranquilizador. Pero los números de fábricas cerradas y desempleo habría que observarlos mejor. Fue demasiado abrupto para el tipo de país del que veníamos. Bueno, veamos cómo pasamos este intermedio que se llama Milei. Y si es reelecto, también esperemos que pueda avanzar en ese período con todo lo que falta por delante. @@FIGURE@@

Forbes: ¿Cuál es el consejo de oro para un CEO que hoy siente que la IA lo está pasando por arriba? 

Pergolini: A veces no utilizar herramientas no es quedarse afuera. No todo el mundo tiene que reconvertir su empresa. ¿Realmente lo necesito? ¿Me está avasallando la competencia? Observar muy bien cómo querés optimizar tu trabajo: ¿ahorrar plata en recursos humanos o tener velocidad? Porque si no, vas a perder plata. No estamos tan perfeccionados en todas las áreas para ser reemplazados por IA realmente. Mi primera regla es: no invierto mucho en IA. Siempre voy a estar utilizando herramientas de terceros.

Forbes: ¿Además de la IA, qué otro descubrimiento tuvo impacto en tu vida cotidiana en los últimos tiempos?

Pergolini: La meditación. Me levanto siempre a las 05:30. Lo primero que hago es meditar. Te pone en el presente y ayuda a no pensar mucho en el pasado. En otra época me hubiera burlado de esto. Pero necesito la comprobación científica y leí muchos papers científicos que lo validaron, no como con las flores de Bach o la homeopatía. Cuando el pensamiento empieza a rumiar, meditar me ubica, me centra.

Forbes: Empezamos con cómo te imaginabas el mundo en 2055 o 2060. Terminemos con algo más inmediato: ¿qué nos impactará más de la tecnología en 2027?

Pergolini: De acá a un año vamos a estar muy asombrados de qué es real o no en el mundo de las noticias. Vamos a estar viendo varias películas totalmente hechas por IA. Lo de los noticieros es una batalla increíble entre verdad y mentira. Pero increíblemente, cuando le preguntamos a la gente cuánta importancia le da a una noticia verdadera, es muy poco.

Forbes: ¿Te preocupa? 

Pergolini: Siempre es más aterrador el humano que la tecnología.