E-learning audiovisual: un mercado en crecimiento en la Argentina y el mundo

El e-Learning, o aprendizaje electrónico, se utiliza en las empresas por diversas razones, ya que ofrece una serie de beneficios que pueden contribuir al desarrollo y éxito de la organización. Cada vez es más usual que empresas, universidades o start-ups de diversos rubros utilicen este sistema para capacitación y entrenamiento de empleados, fuerzas de venta, estudiantes y consumidores finales. Este formato es muy utilizado en la región y a nivel global, y se profundizó en la pandemia generando un mercado de varios miles de millones de dólares.

Según Statista.com, para 2026, se prevé que el mercado mundial de e-Learning alcance casi 400 mil millones de dólares estadounidenses. En 2019, el mercado mundial del aprendizaje electrónico ascendió a casi 200 mil millones de dólares estadounidenses. Ese mismo año, el mercado de los sistemas de gestión del aprendizaje (LMS) generó aproximadamente 18 mil millones de dólares estadounidenses.

Las universidades y centros de estudios son algunos de los que más usan el e-Learning, además de las empresas y las instituciones de salud. En el país lideran por ejemplo estos proyectos principalmente la Universidad Siglo 21, seguida de muchas otras, entre las que se pueden destacar la Universidad Austral y el IAE Business School, quienes a través de estos desarrollos generan engagement a través del storytelling e innovación multimedia, generando contenido que educa, atrae y apasiona para lograr los mejores resultados. El uso del contenido ficcionado para la educación es una herramienta cada vez más valorada y usada.

 

En el mundo corporativo, empresas de consumo masivo, así como en el rubro pharma y salud, se destacan por utilizar desarrollos de e-Learning audiovisual para la capacitación de sus empleados y consumidores finales. Entidades financieras y bancarias también han tenido que acelerar su recurrencia al uso de estos formatos a partir de la pandemia, donde el aprendizaje y refuerzo sobre procesos de seguridad se volvieron muy necesarios.

Hoy en día el aprendizaje trasciende el aula y se encuentra al alcance de la mano. Es por esto que el mensaje debe ser preciso y causar impacto en la audiencia, sean estos estudiantes, profesionales, usuarios o clientes. Cautivar al que observa y brindarle un contenido eficaz son las premisas fundamentales tanto para consumo presencial como a distancia y sus combinaciones.

Algo que le da aún más valor al e-Learning es que este tipo de contenidos terminan además en plataformas distintas como campus virtuales, plataformas educativas, así como en mensajes customizados a clientes a través de diferentes apps y herramientas, redes sociales, etc, lo que permite una amplificación de los contenidos a sus audiencias target.

En general, el e-Learning permite una mayor flexibilidad, accesibilidad y personalización en el proceso educativo, adaptándose a las necesidades y estilos de aprendizaje individuales de los estudiantes.

Usamos contenidos tanto filmados como animados en 2D y 3D o experiencias inmersivas para capacitar sobre distintas profesiones o áreas de aprendizaje. Suele ser parte del trabajo profundizar en el conocimiento sobre estas tareas a fin de hacer una propuesta creativa que habilite el aprendizaje y captar la atención de la audiencia buscada. Para eso se trabaja activamente con agencias y directamente con las áreas responsables de las empresas a fin de encontrar la mejor manera de comunicar y lograr objetivos diversos, como también da mucha importancia a la colaboración con expertos en cada temática - sean estos profesionales de un área o docentes - para hacer la mejor combinación entre conocimiento y storytelling. 

 

El gran desafío de hoy es lograr atención en la menor cantidad de tiempo posible ya que esto es una de las grandes dificultades con las que se encuentran los educadores y capacitadores, la baja atención o abandono frente a contenidos largos y cómo esto impacta en las evaluaciones posteriores.

En resumen, el e-Learning en las empresas e instituciones se utiliza para mejorar la eficiencia, reducir costos, facilitar el aprendizaje continuo y proporcionar una forma flexible de capacitación que se adapta a las necesidades individuales y a la dinámica de la organización.

 

*La columna fue escrita por Esteban Adúriz, CEO y cofundador de PRAGMA.