Quiénes son los Kaszek y por qué apuestan en puro riesgo argentino

20 de Junio de 2017 - Forbes Argentina

 


Con un capital de US$ 370 millones, Hernán Kazah y Nicolás Szekasy –fundadores de Kaszek– se preparan con el fondo de capital venture líder en la región, para invertir en puro riesgo argentino.

En 1996 Hernán Kazah (46) golpeó la puerta de la casa de Nicolás Szekasy (52). Estaba algo nervioso, lo invadía una mezcla de agobio y excitación por lo que vendría: tenía 25 años y estaba a punto de viajar a hacer un MBA a la Universidad de Stanford, en EE.UU.

La verdad es que él quería ver a Gloria, la mujer de Nicolás, quien había sido su profesora en Economía de la UBA y también era egresada de Stanford. Kazah buscaba consejo y conocer de primera mano detalles de la universidad por la que también pasaron los fundadores de HP, Google, Netflix y, más cerca, Marcos Galperín, a quien conocería precisamente en esas aulas.

Pero Gloria acababa de ser madre de Sofía y corría entre llantos de bebé y pañales. Kazah se tuvo que conformar con Szekasy, también egresado de Stanford. Se hicieron amigos. Hoy, 20 años después, son fundadores y managing partners de Kaszek, el fondo de venture capital (capital de riesgo o capital emprendedor) más grande de Argentina y el único con acceso a Silicon Valley para obtener fondeo.

Con un capital que alcanzará en las próximas semanas los US$ 370 millones, Kaszek es hoy una referencia indiscutida entre los VCs de América Latina. Para muchos, es lisa y llanamente el principal fondo de la región.

En sus años en Stanford, Kazah conoció a Galperín. No todos lo recuerdan, pero fueron los dos compañeros de clase juntos quienes fundaron Mercado Libre. En ese entonces, Szekasy ganaba experiencia como CFO de Pepsico o supermercados Norte, pero no dudó un segundo cuando en 2002 su amigo lo convocó para un proyecto de subastas online, “el eBay latino”.

Durante muchos años, los tres fueron la mesa chica de la que hoy es la segunda empresa más valiosa de Argentina, cotizada en US$ 12.000 millones. Fue en 2009, luego de comandar la salida al Nasdaq de Mercado Libre, que Szekasy se fue de la compañía y Kazah ocupó sucargo. Dos años después, también él buscó nuevos rumbos.

Los dos aseguran haber dejado todo en ese gigante del e-commerce que no paraba de crecer. Tenían ganas de “hacer otras cosas y estar más en contacto con emprendedores que recién comenzaban”. Desde Mercado Libre vieron que habían conocido a muchos que necesitaban ayuda y, sobre todo, capital.

¿Cómo fue el nacimiento de Kaszek?

Ambos ya tenían en mente la idea de un fondo para invertir en el ecosistema emprendedor en la región y, en 2011, nació Kaszek, fondo pionero protagonista de una tendencia incipiente a nivel local pero que avanza con fuerza: el club de los VC criollos.

“El contexto actual hace todo más razonable. Antes mirábamos a los emprendedores para hacer cosas en el exterior porque el mercado local tenía muchas restricciones”, dice Kazah.

“Ahora el foco también son las empresas argentinas, ya no solo por lo que puedan hacer afuera, sino también por las ventajas a nivel local. Sin dudas, hay más chances de que hagamos inversiones locales”, promete Kazah. Emprendedores, atentos.

Kaszek invierte en Series A de empresas en etapa inicial, pero con recorrido, basadas en la región y con potencial. Desde 2011, desembolsó US$ 230 millones en 45 compañías, de las cuales 26 siguen en su portfolio. Entre ellas, Netshoes, Tienda Nube, ComparaOnline y Open English. Y registraron 5 “exists” o ventas.

Argentina como cuna de emprendedores

En estas semanas están terminando de cerrar un tercer fondo por US$ 140 millones. De hecho, “los Kaszek” recibieron a FORBES para esta producción en medio de una negociación con inversores del exterior que los fondearán. El target del destino: empresas de tecnología en general, sobre todo e-commerce, plataformas de marketplace y fintech.

Dentro de la primera categoría entra su primera inversión netamente argentina: Digital House, la escuela de programación que nació en Belgrano y ya desarrolla su plan de expansión en el país y la región.

“Digital House es una gran compañía muy bien ejecutada, pero es cierto que antes no la hubiésemos analizado, no al menos en los términos de inversión con los anteriores parámetros. Ahora sí entremos porque nuestro negocio ya refleja el cambio de contexto”, explica Kazah.

“San Pablo y Buenos Aires son los hubs más fuertes para los emprendedores de la región. Brasil tuvo años de euforia, y estoy convencido de que se viene una etapa parecida en Argentina. En los 90 pasó: muchos que estudiaban en el exterior volvieron a hacer sus proyectos acá. Creo que vuelven las oportunidades”, agrega Szekasy.

“Estábamos devaluados en la región en cuanto países para invertir. En eso fue importante el cambio de Gobierno. Todo fluye de mejor manera: los capitales, la Ley de Emprendedores, todo parece ir en el sentido correcto, y eso se traduce en apetito por hacer cosas”.

No lo dirán tan abiertamente, pero lo cierto es que los grandes fondos de inversión que capitaliza Kaszek ahora habilitan a tomar un riesgo puramente argentino. Visitas como la de Macri a Sunny Valley, reunión cumbre del mundo emprendedor global, parecen haber rendido sus frutos.

Por qué son líderes

¿Por qué, en tan pocos años, Kaszek se convirtió en el gran player de la región? Pueden citarse muchísimos motivos pero, sin duda, el principal está relacionado con su origen y su norte. Szekasy y Kazah nunca pensaron en fondearse con gobiernos ni organismos multilaterales de créditos.

Conocedores del paño y con contactos probados, fueron adonde realmente está el dinero. Fueron directamente a Silicon Valley. Y pasó lo que no suele pasar: los recibieron con los brazos abiertos y las chequeras dispuestas. Aunque América Latina no figura en el mapa del capital del principal hub tecnológico del mundo, cuando los que van son parte de eso todo puede ser más sencillo.

Szekasy había visitado a muchos de sus inversores años antes, en el exitoso road show de Mercado Libre. Kazah también conocía a varios por haber estudiado con ellos en Stanford. Fueron a buscar US$ 50 millones y volvieron casi con el doble.

¿Quiénes pusieron dinero? Los Kaszek no dan detalles, ningún fondo lo hace, pero leer con detenimiento la lista Midas 2017 (publicada en la revista) da una buena pista. Discreto, Hernán sólo dice que sus inversores son “conocidos de la industria, inversores de Meli, gente e-Bay (ex socio y accionista de Mercado Libre) y otros fondos. Casi todos son estadounidenses”.

¿Un Silicon Valley en Latinoamérica?

En el podio no están solos. Desde Brasil y por toda la región se expande otro fondo de alto perfil, que a todo emprendedor consolidado le gustaría tener en su mesa de directorio: Monashees, del célebre Eric Acher, quien participó del Foro de Inversiones organizado por el Gobierno en septiembre.

Monashees ya invirtió en 4 empresas argentinas (Popego, Keepcon, Satellogic y Bluesmart) y sigue mirando. “Estas cuatro empresas tienen en común una visión audaz, enfocada en la innovación y la expansión. Estamos abiertos a hacer otras inversiones en el país en el futuro”, asegura Eric Acher, socio fundador de Monashees. Acher cree que la región vive el primer ciclo de tecnología y VC “estilo Silicon Valley” y espera una ola de IPOs y grandes ventas.

“La industria comenzó realmente en 2010 y está creciendo, sobre todo en Brasil. Las dos principales preocupaciones son la liquidez y la capacidad de la región para apoyar la aparición de empresas globales. En Argentina existe un verdadero ADN emprendedor. Hay que tener paciencia, resistencia y trabajar duro”, asegura.

Monashees-Kaszek, Kaszek-Monashees, las cuestiones de cartel tampoco son ajenas a este mundillo pero, de uno y otro lado, aseguran que da igual. De hecho, afirman haber invertido juntos en algunas compañías. “No los veo como competidores, en absoluto. Siempre estamos explorando oportunidades para colaborar”, dice Acher.

Pero marca la cancha: “Estamos desde hace más tiempo. Creo que somos líderes en términos de capital, número de empresas invertidas y cantidad de fondos. Pero no se trata de ser el mayor, es más importante el esfuerzo por ser el mejor, y agregar valor a quienes puedan construir empresas de clase mundial y generar retornos atractivos para nuestros inversores”. Cuando lo escuchan, en las oficinas de Kaszek se acuerdan de El Quijote de la Mancha: “Ladran, Sancho”.

Un club que crece

Kaszek y Monashees, si bien son los principales, son solo dos jugadores de un club que, con los nuevos tiempos, empieza a crecer. Por ahora, son pocos los VCs argentinos y, hasta hace un año, miraban mayormente a empresas de la región. Ahora ya dan señales de apuntar parte de sus fondos a proyectos locales.

En paralelo, fondos menores conocidos como capital semilla (seed capital, que invierten en etapas muy iniciales de las empresas) se preparan para crecer mientras que aceleradoras y fondos corporativos están dando pasos rápidos para constituirse como VC. Además, desde el exterior vuelven a mirar con atención al país, y son varios los fondos regionales que ya se instalaron para operar en la Argentina).

Todo en un contexto político que el ecosistema emprendedor vive con expectativa y algo de optimismo. Además de la simplificación a la hora de crear nuevas empresas y beneficios impositivos, la nueva ley para beneficiar a emprendedores –aún no reglamentada– incluye la conformación de un “fondo de fondos”, algo muy esperado por el sector que permitiría la creación de varios instrumentos con capitales públicos y privados.

La pata institucional del sector recobró vida con la reapertura de ARCAP, la cámara que nuclea a todos. “Argentina es un país muy importante para la región, más allá de los contextos políticos. Entre 2010 y 2015 las cosas estuvieron complicadas.

Sin embargo, sí se desarrollaron sectores puntuales, como el gaming. Sin dudas, la llegada de Macri facilita la llegada de fondos de tipo VC, más allá de los retos por delante que falta resolver”, asegura desde Nueva York Cate Ambrose, presidente de LAVCA (Latin American Private Equity & Venture Capital Association).

Según LAVCA, en 2016 la región recibió US$ 500 millones en 197 inversiones. Un año antes habían sido US$ 534 millones en 182 negocios, un año récord impulsado por inversión en etapa temprana en muchas empresas.

En Argentina, en tanto, en 2015 se recibieron US$ 41 millones, y US$ 23 millones en 2016, pero los proyectos crecieron de 17 a 26. “No imagino que mañana vayan a llegar 10 fondos de Silicon Valley a abrir oficinas en Argentina. Sí veo fondos externos que coinviertan con locales. Es lo que pasa en Brasil, y es algo que Kaszek está haciendo muy bien”, afirma Ambrose.

Por Sebastián Catalano

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