Luciano Laspina – Candidato a Diputado por Cambiemos

26 de Septiembre de 2017 - Laura Ojeda

 


El diputado Luciano Laspina es Presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda y buscará renovar su banca por la Provincia de Santa Fe.

¿Cuál es el principal problema económico de Argentina? ¿Cómo se resuelve?

El principal problema de Argentina es la pobreza que afecta a millones de argentinos. Es un problema moral, no económico. Pero, en lo económico, la inflación crónica es uno de los mayores generadores de pobreza, porque destruye el crédito, el ahorro y la inversión. La inflación elevada e inestable es una fuente enorme de redistribución regresiva del ingreso.

¿Recortar el gasto es imprescindible para achicar el déficit fiscal?

El déficit fiscal se achica cuidando el gasto y consolidando el crecimiento de la economía, que comenzó hace tres trimestres. Nuestra apuesta es que el gasto público vaya perdiendo peso en términos del PBI, esto es, a medida que vaya creciendo el tamaño de la economía.

El Gobierno tiene una estrategia fiscal que se seguirá cumpliendo. Este es el primer año en muchos que no crece el gasto en términos reales, y lo hicimos con la mayor participación del gasto social de la historia. Algunos quisieran que fuéramos más rápido y otros dicen que estamos haciendo un ajuste salvaje. Estamos yendo por el mejor camino posible.

¿Considera acertada o no la política del Banco Central, con foco excluyente en la inflación mediante el ejercicio de tasas?

Es la primera vez en mucho tiempo que, en un año electoral, no se hace populismo económico, inflando la economía artificialmente con una política monetaria y fiscal irresponsable para ganar la elección engañando a los votantes.

Derrotar la inflación es una condición indispensable para el desarrollo y la reducción de la pobreza. El Banco Central está dando esa batalla y lo hace aun cuando eso implique resignar algo de crecimiento.

¿Qué cambios esenciales debería contener un proyecto de reforma tributaria?

Hay varios frentes que deben ser atacados para converger a una estructura tributaria similar a la de otros países de la región. En particular, impuestos distorsivos como el Impuesto al Cheque y las cargas laborales que encarecen muchísimo el costo de contratación.

Eso pesa sobre el bolsillo del trabajador y sobre las cuentas de la empresa, y determina que se genere mucho trabajo informal o, directamente, que no se generen puestos netos. Hay que dar un debate con las provincias en materia de Ingresos Brutos.

Los cómputos indican que sustituir Ingresos Brutos por una alícuota adicional en el IVA la elevaría del 21% al 37%, es decir la tasa más alta del mundo, cuando hoy ya está entre las más elevadas de la región y del mundo. Esa sobrealícuota está ocultando el enorme peso de los impuestos provinciales que han crecido de manera desmesurada en los últimos años, y es una de las razones que explica por qué los productos en las góndolas son tanto más caros que en otros países y nuestras empresas son poco competitivas.

Hay que poner en discusión una revisión integral del sistema de impuestos y del federalismo fiscal para ir sustituyendo Ingresos Brutos por otros impuestos —menos distorsivos y menos regresivos— sin desfinanciar a las provincias.

¿Qué posición tiene respecto de la política de endeudamiento? ¿Cree que ha llegado a un límite o es sustentable?

Argentina recuperó el crédito y eso evitó un enorme ajuste fiscal o un shock inflacionario. El crédito nos permite seguir haciendo las obras que Argentina precisa para crecer mientras seguimos reduciendo el déficit fiscal. Los países, al igual que las familias, crecen gracias al crédito bien aplicado.

El crédito debe usarse como un puente al equilibrio fiscal que nos garantice una transición gradual. Antes, el déficit se financiaba con la plata de los jubilados, que ahora se usa para pagar la Reparación Histórica a un millón de abuelos, y con el abuso del impuesto inflacionario, que dejó a más del 30% de los argentinos en la pobreza. A pesar de esto, hoy 3 de cada 4 pesos de emisión de deuda se destinan a pagar vencimientos de deuda.

¿Cómo seducir a los inversores para que inviertan en Argentina? ¿Fue eficiente el Gobierno en su planteo?

La inversión ya crece a un ritmo que ronda el 10% anualizado, según datos del nuevo INDEC. Este proceso se consolidará si, en las elecciones de octubre, la sociedad ratifica el cambio que lidera el Presidente. Hoy, el principal temor de los inversores es que la sociedad argentina decida volver al pasado. Eso, por suerte para los argentinos, no va a suceder.


¿Cuál es el principal problema económico de Argentina?

 

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