Emprendedores con energía… y conciencia

3 de Julio de 2017 - Francisco Barreiro

 


Desde un kit solar para superar los cortes de electricidad hasta un estudio y asesoramiento minucioso de eficiencia, dos casos con el foco bien puesto en el ahorro. Emprendedores con energía.

Benjamin Crevant (30) nació en Francia y se recibió de ingeniero mecánico e industrial en París en 2010. Pero fue un año antes de terminar la carrera que descubrió su verdadera vocación: el diseño sustentable de edificios y la eficiencia energética. “Con muy pocos cambios se pueden ahorrar en tan solo un mes el 30% del consumo de muchas empresas”, sostiene Crevant.

A kilómetros de distancia, cansado de los reiterados cortes de luz, prolongados o intermitentes, Christian Garibaldi –asesor de seguros y ART– empezó a pensar en la posibilidad de adoptar alternativas de suministro energético para su vivienda en Cañuelas, Buenos Aires.

Comprar un grupo electrógeno no era una alternativa, no solo por su alto costo, sino porque el mayor inconveniente es que necesita ser accionado manualmente ante un corte y su autonomía es limitada: “Yo buscaba que fuera automático, con una autonomía no menor a 24 horas”, detalla el emprendedor, hoy presidente de aEx energy.

Mientras terminaba su carrera en París, Crevant trabajaba como ingeniero junior en una empresa de energía en la capital francesa, principalmente en el área de diseño sustentable de oficinas y en auditorías energéticas. Pero sería en el año 2012 cuando su vida daría un giro para siempre:

“Me propusieron irme a trabajar como country manager a Indonesia para la empresa Greenbuilding en Yakarta. Durante dos años, trabajé en diferentes diseños sustentables de oficinas, hoteles, viviendas y sanatorios”.

Hasta llegó a ser, con tan solo 27 años, formador y asesor técnico del Ministerio de Obras Públicas de Indonesia por el desarrollo de barrios sustentables. Pero su emprendimiento personal sería del otro lado del mundo.

En Buenos Aires, Garibaldi conoció por casualidad a otro ingeniero, también especializado en energías renovables: Juan Barceló, hijo del dueño de la clínica médica homónima. Juntos se pusieron a trabajar en un prototipo del primer equipo solar para uso residencial, con su propia casa como punto de partida.

Tras un año y medio de desarrollo, en noviembre de 2016 lanzaron un kit solar y comenzaron a venderlo en la zona de countries y barrios privados, todos lugares donde sabían que había cortes de luz de forma recurrente.

¿Pero quiénes comprarían un panel solar para su casa? “Muchas veces la decisión de compra provino de mujeres a las que les resultaba muy engorroso arrancar un equipo electrógeno ante un corte sorpresivo en su vivienda, y además necesitaban evitar el ruido molesto de esas máquinas en el country”, comenta Garibaldi.

Emprendedores con energía y sustentabilidad

Dos años antes de que Garibaldi vendiera su primer kit, el francés Crevant, a quien le gusta viajar e investigar, hizo su propio descubrimiento: en Argentina la energía era muy económica. Corría 2014.

“Sabía que eso iba a cambiar en algún momento, que no podía ser tan barata y tener tanta diferencia con el resto de América Latina”. Así fue que llegó a Buenos Aires pero, cuando les hablaba de ahorro de energía a las empresas, nadie quería escucharlo. La energía era cada vez más escasa pero era casi gratis.

Entonces decidió cruzar a Uruguay y comenzar allí el proyecto GreenBuilding4All. “La idea inicial era ofrecer asesoramiento en diseño sustentable y eficiencia energética para edificios en América Latina”. Cuando asumió Macri y leyó sobre el aumento de las tarifas de energía vio la oportunidad de regresar a Argentina e instalarse definitivamente acá.

“Todos piensan que para ahorrar energía hay que hacer primero una gran inversión y que esos resultados se verán recién a los 5 o 10 años. Nosotros demostramos que no es así”.

En uno de sus viajes a Buenos Aires le contó su proyecto a un amigo francés que trabajaba en Carrefour, el cual le ofreció tener una reunión formal y demostrar cómo se puede implementar su servicio en diferentes sucursales.

Al hablar de números, Benjamin le propuso a la empresa un contrato por seis meses y cobrarle la mitad del ahorro de energía. “Es un win-win: cuanto más le ahorre a la empresa en el costo de energía, más ganamos los dos”. Hoy en día Crevant realiza la consultoría energética de 203 locales de la firma de supermercados, tanto híper como pequeños mercados, desde Ushuaia hasta Salta.

Por su parte, aEx energy lleva vendidos más de cincuenta equipos solares. “Nosotros no vendemos un producto, sino que brindamos la provisión de energía, con una estética calidad de instalación, altos estándares de seguridad y un servicio postventa capacitado”, aclara Garibaldi.

Existen actualmente cuatro tipos de kits: el básico de 300 vatios, con una batería y un panel solar que permiten el abastecimiento de una heladera y un televisor, con un precio de $ 17.000; el starter kit de 2.400 vatios a $ 50.000; el advanced kit a $ 61.000, y el tope de gama de 4.000 vatios a $ 81.000.

Los cuatro incluyen una batería más robusta y los paneles solares. El último se puede conectar a la red de una gran propiedad, un local comercial o una empresa mediana para proveer de energía a todos sus equipos y servicios, e incluso colocar varios en serie e intercomunicados según la capacidad requerida.

Si bien el desarrollo del kit fue en sociedad con una empresa china –que ahora tiene la patente para comercializar el equipo en todo el mundo–, la exclusividad para Argentina y Uruguay quedó en manos del emprendedor local.

Ahora implementaron una versión de modo ahorro que conecta automáticamente el equipo a la red domiciliaria cuando se genera la energía necesaria desde los paneles, y la batería está totalmente cargada para abastecer el consumo total.

Esto significa que en la gama hay equipos más orientados al ahorro de energía convencional y otros específicos para las emergencias ante cortes de suministro. Su idea es expandir su negocio de soluciones de energía solar, con nuevos modelos, más clientes, y la incorporación de franquicias que ya le solicitaron desde varias provincias.

Aunque sabe que en Argentina aún hay mucho por ahorrar con cambios cotidianos en materia energética, Benjamin Crevant no deja de lado su profesión de ingeniero y apuesta a la innovación y a soluciones en eficiencia energética a través de ingeniería sustentable.

¿Cómo es eso? “En la primera parte proporcionamos todo el diseño energético y la arquitectura para mejorar el envolvente de ahorro y utilizar una mejor energía. Y en la segunda proporcionamos servicios para la evaluación de la necesidad o para construir un estudio de forma gratuita y tratar de reducir el costo energético de un edificio para una inversión y un mantenimiento del proceso”, explica Crevant, y agrega: “El edificio que diseñamos en Uruguay utiliza ahora un 21% menos de energía que antes”.

Tanto Benjamin Crevant como Christian Garibaldi saben que la energía no solo es un recurso, sino también un negocio. Y, como en todo negocio, el derroche es sinónimo de pérdida de tiempo y, sobre todo, de capital.

Por Patricio Ballesteros Ledesma y Francisco Barreiro

 

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