Comenzó el prelanzamiento de la Apple Card: ¿puede un producto financiero lograr “conexión emocional”?

8 de Agosto de 2019 - Donna Fuscaldo

 


La compañía que dirige Tim Cook comenzó la preventa de su tarjeta de crédito. Qué opinan en Wall Street sobre la nueva aventura de Apple.

La primera tarjeta de crédito de Apple y su socio Goldman Sachs estaba programada para salir en agosto. El martes, inició una preventa para personas seleccionadas al azar. Estará accesible para las masas antes de que termine el mes.

Con la mira en los bancos y emisores de tarjetas, su nuevo producto es un intento por diversificarse más allá del iPhone y capturar un flujo constante de parte de los clientes. La tarjeta está vinculada a Apple Pay, y los usuarios pueden registrarse en su dispositivo móvil. El procesamiento corre a cargo de Mastercard y el costo financiero va desde el 12.99% al 23.99%. Tiene cero tarifas y viene con una gran cantidad de herramientas digitales para ayudar a los clientes a pagar sus deudas y administrar sus gastos. Por ahora, solo está disponible en el mercado estadounidense y no está claro todavía qué historial crediticio necesitan los consumidores para obtenerla.


Cuando Apple reveló por primera vez sus planes para la Apple Card a fines de marzo, Wall Street fue puro escepticismo: señalaron que no hay mucho dinero en el producto. Goldman Sachs estima que Apple terminará con unos 21 millones de usuarios, para una tarjeta con la que gastan alrededor de US$ 1.000 por mes. Eso le daría ingresos por US$ 882 millones, lo que no es suficiente para un aumento de ganancias a corto plazo.

Pero no todos están en el campo de detractores. Alyson Clarke, analista de investigación de Forrester, espera que el nuevo producto tenga un gran éxito y sostiene que muchos analistas de Wall Street y expertos de la industria tendrán que dar una vuelta por su evaluación negativa original: “Este es un juego a largo plazo sobre la conexión con el cliente y la profundización de la conexión de Apple”.

A diferencia de la mayoría, los consumidores que poseen dispositivos Apple suelen tener una conexión emocional. Se enamoran de su iPhone o iPad y, como resultado, son ferozmente leales. Eso no se puede decir de una tarjeta de crédito, banco e incluso fintechs populares. La mayoría de las personas tienen una relación de amor/odio con los bancos tradicionales y no lo pensarían dos veces antes de saltar a otro emisor de tarjetas de crédito.

En ese sentido, Clarke dice que los bancos y los emisores de tarjetas de crédito deberían temer mucho a la Apple Card y lo que significa en el futuro, particularmente si Apple se ramifica en ahorros y cuentas corrientes. Los bancos ya están sintiendo la presión de las fintech y no necesitan otro rival. Para que los productos financieros resuenen y generen lealtad, deben ser fáciles, efectivos y emocionales. Los bancos pasan todo su tiempo enfocados en facilitarlo pero no lograron establecer empatía naturalmente. “Las empresas tradicionales se están perdiendo y deberían estar muy preocupadas por este lanzamiento de Apple”, agrega Clarke.

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