Cinco tips de recursos humanos para todo emprendedor

31 de Marzo de 2017 - Forbes Argentina

 


La idea, el capital, la infraestructura, el plan de negocios, el mercado y tus futuros clientes son importantes a la hora de poner en marcha tu proyecto. El equipo de trabajo es una parte fundamental para un emprendedor.

El equipo de trabajo es una parte fundamental a la hora de llevar adelante todo emprendimiento. La selección de personal, el talento, el saber delegar, las remuneraciones y los reemplazos son algunos de los consejos prácticos en recursos humanos a tener en cuenta a la hora de poner en marcha tu proyecto personal.

Los tips para todo emprendedor

Realizar un proceso de selección profesional

Seleccionar personas es ante todo una decisión estratégica de negocio. Cuando se emprende, de hecho, el primero y único recurso que se tiene es el humano, la persona, incluso antes de cualquier dinero o inversión. Desde ahí se parte.

Los valores culturales de las personas que se sumen al proyecto definirán gran parte del éxito de la aventura. Conocimientos técnicos son –relativamente- fáciles de encontrar; en el peor de los casos, lleva más tiempo. Lo desafiante es incorporar personas que adhieran al proyecto, en los valores, competencias y filosofía del fundador. Generando una cultura ganadora.

Invertir en talento

Es usual para quien emprende asumir los sueldos como un costo. Buscando “ahorrar” en los salarios de las personas que incorporan, pues atenta contra la rentabilidad. Esta puede ser una mirada de corto plazo.

Es trillado, pero la gente hace la diferencia. La mejor inversión a largo plazo es en talento. Claro está que esto implica liderar y gestionar recurrentemente gente con alto potencial, y con altas demandas. Pero es preferible rodearse de talento y correr la apuesta que de perfiles standard con una línea de pago más holgada.

Delegar a tiempo

El emprendedor es un hacedor, un multitasker. Uno de sus desafíos es tener un equipo en el cual confíe y por ende, pueda delegar tareas y –sobre todo– la toma de decisiones. Está claro que en el comienzo, su impronta y rol son determinantes. Pero no lo será siempre. Porque el tiempo es limitado así como su capacidad.

Delegar la toma de decisiones no es una opción. El punto es tener claro cuándo debe hacerlo. Un emprendedor que no conciba o visualice esto genuinamente, estará condicionando la sustentabilidad de su incipiente negocio.

Remunerar profesionalmente

En la dinámica inicial del emprendedor, el vértigo le suele ganar a la planificación. La gente se va subiendo al barco, usualmente de manera desordenada y todos hacen. Pero no todos hacen lo mismo, con el mismo impacto ni con los mismos resultados. Cuando llega el momento de remunerar, pueden surgir entonces los problemas de equidad y reconocimiento.

El emprendedor o fundador no puede ser el que defina los salarios. Sino, el que establezca una (si se quiere al inicio, sencilla) política de compensaciones: que defina roles y responsabilidades, valoración de cada puesto, un rango salarial para esa posición (¡y no para la individualidad de la persona!) y un posicionamiento salarial de la compañía en el mercado. Minimizar este punto suele ser el origen (lento) de futuros conflictos y escisiones.

Generar cuadros de reemplazos

El emprendedor fundador suele –en la mayoría de los casos– asumir que él estará siempre. Probablemente lo esté mucho tiempo. Pero en su agenda debe estar su responsabilidad de generar reemplazos; no sólo para él (a futuro, claro está), sino de sus posiciones claves. No es una tarea inmediata, pero sí una que debe construir y pensar desde el vamos.

Por Matías Ghidini, General Manager de GhidiniRodil y autor de Mi Trabajo Ahora.

 

Para qué sirve la ley de emprendedores

bookmark icon