Lavagna se viste de cisne

12 de Abril de 2019 - Alex Milberg

 


Sin lluvia de inversiones ni pobreza cero, pero con un 2017 próspero y con la victoria en las elecciones intermedias, hasta marzo 2018 parecía imposible que Macri no fuera reelecto en 2019. Pasaron cosas. Y, una vez más, el panorama electoral resulta impredecible. El electorado continúa fracturado en tres tercios, en los que la polarización reduce las opciones del ballotage. Con los cisnes blancos conocidos, dos hipótesis aún resultan convincentes:

  • Con el aparato del Estado y el apoyo de los medios más influyentes, más apoyado por el espanto que por el amor, Macri derrotaría a CFK.
  • Si, en 2015, un Macri idealizado como Churchill ganó sólo por dos puntos frente a Daniel Scioli en el ballotage, CFK podría increíblemente volver a la presidencia.

Y desde hace tiempo que se añade una tercera alternativa:

  • Cualquier candidato que lograra atravesar la grieta y llegar al ballotage vencería sin problemas tanto a Macri como a CFK (Vidal es la única candidata PRO que seguiría inmune).

En esta última alternativa, Roberto Lavagna emerge con la aspiración de convertirse en el Cisne Negro. Por ahora, los números no le alcanzan. Pero falta una eternidad.

Desde el sector político, aspira a sintetizar la opción del peronismo federal y convencer a la “avenida del medio” que intentó liderar Sergio Massa. También en estas semanas, Lavagna aspira a convocar al radicalismo desencantado y prefiere mantenerse al margen en ciertas disputas provinciales previas a octubre. “Al no cerrar alianzas, queda afuera de la grieta, nunca pierde y sólo debe llamar al ganador al día siguiente, felicitarlo y esperar”, aseguró a Forbes un funcionario del actual gobierno que conoce como pocos la psiquis de los gobernadores provinciales.

En una entrevista imperdible con Virginia Porcella, Lavagna asegura que “el ajuste no es el camino”, aunque no termina de precisar exactamente cómo se financiaría la recuperación más allá de una “movilización de los recursos” que parecería solucionarlo todo. Critica las políticas del kirchnerismo, pero asegura que “las del actual gobierno son peores” y es cauto a la hora de expedirse sobre las causas judiciales que sacuden a políticos, corporaciones y empresarios. Aunque economista, Lavagna es sin duda un político en campaña donde sus palabras deben leerse no tanto como una declaración de principios, sino como un mensaje dirigido a distintos sectores y actores.

Desde Forbes, seguiremos procurando entrevistar al presidente de la Nación para conocer sus ideas precisas para lograr renovar su mandato por cuatro años. Del mismo modo que en noviembre entrevistamos –para el shock de muchos de nuestros lectores– a Axel Kicillof. Aún en tiempos complejos y convulsionados de nuestro país (no importa cuando leas esto), resulta imprescindible conocer los planes de los distintos actores que pueden conducir al país hacia un nuevo ciclo que ojalá sea de ilusión y no de desencanto (Gerchunoff-Llach dixit).

A todos ellos, junto a CEOs y dueños de las empresas líderes, aspiramos a escucharlos el 29 de mayo en la primera edición del Forbes Summit Reinventando Argentina. Estas conferencias desarrolladas por Forbes en todo el mundo abarcan distintas temáticas y concentran tanto en el escenario como en la audiencia a las personalidades más influyentes del país. Vean, si no, en la página 82 la cobertura del Forbes Summit Money del mes pasado.

Los summit son un espacio para la reflexión, puntos de encuentro donde se generan noticias. Un ámbito para pensar y repensar esa Argentina que tanto nos gustaría.

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