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Una multimillonaria de 94 años demandó a sus nietos y a JP Morgan luego de ser estafada por años

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23 Febrero de 2021 08.30

Hace un año, Beverley Schottenstein, una mujer estadounidense de 94 años, iniciaba acciones legales contra dos de sus nietos, Evan (39 años) y Avi (33 años), quienes trabajaban en JP Morgan y eran los encargados de administrar su dinero; por falsificar documentos, aumentar las comisiones con transacciones inapropiadas y derrochar sus ganancias sin su consentimiento; informó la agencia Bloomberg.

Enterada de estos movimientos, la mujer exigió mediante la ley que se le devolviera todo el dinero usurpado, un total de US$ 69 millones, en supuesta complicidad con el banco. Si bien JP Morgan decidió despedir de forma inmediata a Evan y Avi cuando se hizo eco de la denuncia, a Beverley le parecía sospechoso que la entidad financiera no haya hecho nada durante todos estos años en los que hubo irregularidades.

Por eso, Beverley culpó a sus nietos por romper las reglas pero también apuntó contra JPMorgan por perder múltiples oportunidades para detenerlos. En sus presentaciones ante las Autoridad Reguladora de la Industria Financiera (Finra), alegó que el banco “cosechó millones de dólares en comisiones al mover su dinero dentro y fuera de inversiones inapropiadas para un nonagenario, mientras no supervisaba a sus nietos e ignoraba las señales de que estaba siendo explotada financieramente durante casi cinco años”, publico Bloomberg. 

“Las decenas de millones que buscaron sus abogados representaban en gran medida ganancias de inversión que, según dicen, se perdieron porque sus nietos eligieron inversiones exóticas en lugar de fondos indexados y las acciones de Apple y Big Lots que alguna vez tuvo”, añadió.

Meses más tarde, la Finra dictaminó que tanto los gestores de su patrimonio como el banco eran responsables de la malversación de fondos y de los daños que había sufrido; por eso, le ordenaron a la entidad financiera pagar US$ 4.7 millones y entre ambos nietos devolverle US$ 19 millones, lo que representa daños, honorarios legales y la devolución del dinero invertido en un fondo de capital privado.