Smart Content: los 15 años de Happy Together

30 de diciembre de 2019 - Forbes Argentina

 



La princial agencia de contenidos festeja apostando a la expansión internacional y al desarrollo del área de asuntos corporativos.

Hace 15 años, Juan Frenkel (economista) y Chalo Álvarez Guerrero (periodista) entendieron que la comunicación comenzaba un proceso infinito de cambios, cuando muy pocos percibían la transformación de esa industria. Por eso crearon Happy Together (HT), una agencia de contenidos con un perfil que no existía en el mercado: una visión disruptiva para conectar a las empresas con sus audiencias. Hoy siguen innovando y creciendo. Están abriendo oficinas en México, Bogotá y Madrid. Y acaban de sumar el área de Asuntos Corporativos, una unidad de negocios en la que plantean una nueva forma de vincularse con los stakeholders y que encabeza Paula Fernández, una referente del sector que dirigió la consultora Mora y Araujo, y que viene de comandar la sensible comunicación de Anses durante la gestión de Mauricio Macri.

Fue en 2005 cuando los fundadores decidieron jugarse por lo que soñaban: “una smart content que use la cabeza pero también el corazón”. Y se lanzaron a la aventura Happy Together. Una decisión que implicaba múltiples desafíos: desde reeducar a las compañías para que entendieran su propuesta hasta reclutar al talento que los ayudaría a desarrollar lo que es hoy la agencia de contenidos más importante de habla hispana. Una empresa formada por 54 personas que tiene en su cartera a clientes como Facebook, DirecTV, Santander, Ausa, AT&T, Gobierno de la Ciudad, Mondelez, Grupo La Nación, Mercado Libre y Pluspetrol.

Juan Frenkel, Paula Fernández, Chalo Álvarez Guerrero y Sol Santoro son los responsables de HT.

No hacen publicidad, ni marketing, ni prensa, pero trabajan con todas esas especialidades y conciben que la comunicación se plantea desde una mirada de integración de las áreas de una organización. Para Álvarez Guerrero y Frenkel, la imagen y reputación de una empresa se construye con cimientos fuertes solo si se apela a contar una historia. “Hablamos de storytelling antes que nadie”, recuerda Frenkel. “No generamos slogans ni trabajamos con el impacto; nuestro objetivo es lograr que las marcas sean creíbles”, sintetiza.

En HT el trabajo consiste en identificar cuál es la historia que el cliente necesita contar, generar los contenidos con un enfoque multiplataforma, probarlos y analizarlos, e identificar a los públicos a los que hay que hablarles. Las tareas que se realizan en la agencia de Palermo Soho cruzan todos los ámbitos de la comunicación y el big data: es 360°, transversal y supera a las propias plataformas. “Entendemos que las plataformas de comunicación tienen una temporalidad, son un commoditie y cambian: en su momento eran los blogs, hoy son las redes, pero sabemos que tenemos que anticiparnos”, agrega Sol Santoro, CEO y también socia de la agencia. Una visión que explica aún más por qué la clave es el contenido.

HT nació a partir de una creencia muy arraigada: en un mundo con procesos cada vez más rápidos y efímeros, la profundidad de los vínculos que generan las empresas solo puede lograrse al poner foco en cada público al que le quieren “hablar”: dirigentes, funcionarios, periodistas, líderes sociales, generadores de opinión, ONG, clientes y sus propios empleados. Todas las audiencias forman parte de la construcción de imagen de una compañía.

Entender a las audiencias

Puertas adentro de HT, explican que una parte fundamental del trabajo de las relaciones públicas es entender cómo coordinar esos públicos que cambian y se amplían todos los días, un fenómeno que complejiza aún más la tarea de comunicar. “Hay que escucharlos para entenderlos. Y escucharlos con mucha atención y espíritu crítico”, señala Álvarez Guerrero.

“Las empresas también necesitan darles consistencia a sus marcas. Es cada vez más complejo trabajar en una bajada discursiva en un mundo en que se borraron todas las fronteras: desde las geográficas hasta las que existen entre los públicos”, aporta Paula Fernández. “Ya no es viable que el departamento de RR.HH. de una empresa realice su estrategia de comunicación interna desacoplada de la que tiene para los otros públicos. La base de una estrategia de comunicación arranca en tener alineada la plataforma de contenido”. “Hoy todos los empleados hacen a la imagen y reputación de una marca. Con las redes y los nuevos canales sociales, todos somos voceros”, agrega Santoro. “En el pasado una crisis corporativa solía comenzar con un siniestro o el cierre de una planta. Hoy se da la particularidad de que arrancan y terminan en la comunicación”, analiza Fernández.

No limits

Lograr la permanencia y el crecimiento en el mercado de una agencia de contenidos que rompe con todas las estructuras del sector no fue una tarea sencilla. Al trabajo con los clientes se sumó el desafío de diseñar una estructura flexible y circular, con perfiles multidisciplinarios y equipos que se arman en función de las necesidades de cada proyecto. Si bien en HT hay cuatro áreas principales (Cuentas, Creatividad, Redacción y Diseño), todos los profesionales trabajan de forma entremezclada y colaborativa, de manera que ningún talento esté bloqueado a una sola tarea.
Hace un año se creó el área de Producción para cerrar el círculo: “Estamos convencidos de que a través de los eventos las marcas también pueden contar sus mejores historias. Por eso, entedemos a estos como un formato de comunicación y otra pata fundamental de los contenidos”, relata Santoro. Para dirigir está área de Producción, Happy Together hizo otra apuesta fuerte:

Catalina Heredia es probablemente la argentina con mayor trayectoria en el mundo de los grandes eventos. Trabajó en las grandes compañías del rubro en París y Londres, y lideró los equipos de producción de la francesa LG en los últimos tres Juegos Olímpicos. Desde una mirada más amplia, casi disruptiva, los socios se autodefinen como “curadores de las marcas”. Y revelan su secreto: “Estudiamos, nos preparamos, nos actualizamos. Pero sobre todo nos divertimos mucho con lo que hacemos”, concluye Álvarez Guerrero.

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