Quita del 30% a acreedores privados y retraso del pago hasta 2024: los acuerdos entre el FMI y el Gobierno

21 de febrero de 2020 - Forbes Digital

 



El organismo multilateral les pidió a los bonistas una “contribución apreciable” que se traduce en un porcentaje estimado. A su vez, aparentemente el ministro Guzmán logró una dilación hasta 2024 del pago de la deuda que la Argentina mantiene con el Fondo.

El resultado de la visita de la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) a la Argentina para revisar sus cuentas públicas abrió un panorama poco habitual en la historia del organismo multilateral con los países deudores.

Al decir que la deuda argentina “no es sostenible” y pedirles a los acreedores privados “una contribución apreciable”, la entidad dirigida por Kristalina Georgieva generó cierta sensación de alivio en el Gobierno presidido por Alberto Fernández.

En ese sentido, el mandatario argentino se refirió a la postura del Fondo como “un triunfo de la razón” y un paso “muy importante”, único en la historia. Sin embargo, es consciente de que todavía queda mucho por hacer.

Un respiro hasta 2024

Entre los alivios que le generó al Gobierno la visita de la misión del Fondo, se distingue la postergación del pago que, según publicó el sitio El Destape, el ministro de Economía, Martín Guzmán, acordó que la Argentina no comenzará a saldar su deuda con el FMI hasta 2024, lo que anteriormente estaba pactado a partir de 2021.

De acuerdo con lo publicado por el mismo portal, la Argentina no estaría presionada por el FMI para llevar a cabo una reforma previsional o laboral, sino que se habría comprometido a mantener el equilibrio fiscal.

Sin embargo, terminar con el desequilibrio fiscal que, según el Fondo le impide pagar la deuda al país, no fue el único pedido. Además, le exigió a la Casa Rosada “hacer esfuerzos adicionales” para bajar la inflación, dice el periodista Marcelo Bonelli en una columna publicada en Clarín.

Continúa Bonelli que, en Washington, “ponderan el ajustazo que ya aplicó la Casa Rosada en diciembre” -se refiere al ajuste del 2,4% del PBI y las medidas tomadas con los jubilados- y celebran la capacidad de Fernández y del peronismo de mantener congelado el reclamo social.

El foco en los “acreedores privados”

“Se requiere de una operación de deuda definitiva, que genere una contribución apreciable de los acreedores privados, para ayudar a restaurar la sostenibilidad de la deuda con una alta probabilidad”, decía el comunicado del FMI difundido el miércoles pasado.

El organismo, de acuerdo con lo publicado por Clarín, sugeriría a los acreedores privados una quita del 15% del capital de la deuda y una postergación por tres años de los pagos de los bonos, lo que representaría un recorte de otro 15%.

Por ende, la quita planteada por el FMI sería de un 30% en total sobre estos bonos, aunque todavía no hay cifras oficiales: este número podría incluso subir.

En esta línea, el presidente del Banco Central argentino (BCRA), Miguel Pesce, planteó esta semana que el Gobierno les presentará a los acreedores una “oferta consistente” que, aunque “es probable” que éstos acepten, “alguna posibilidad de rechazo existe”.

En tanto, Pesce barajó la posibilidad del default, lo que generó aún más incertidumbres en el mercado. “Es posible, yo le adjudico pocas probabilidades, pero es posible”, había señalado el presidente del BCRA.

Expectativas del encuentro Georgieva-Guzmán

En el G-20 de Ryad (Arabia Saudita) de este fin de semana, Kristalina Georgieva y Martín Guzmán se volverán a cruzar en un diálogo clave que probablemente estará centrado en la voluntad del Fondo de replantearse las recomendaciones para los países emergentes.

Esta semana la líder del FMI manifestó en una columna en el Financial Times que el organismo multilateral quiere buscar la forma de que los países emergentes logren la estabilidad financiera, el crecimiento y el empleo.

En ese texto, Georgieva planteaba que las naciones que están integradas en el comercio internacional mantienen sus deudas denominadas ampliamente en dólares, lo que puede causar que los tipos de cambio se conviertan en «amplificadores de shock», como sucede en la Argentina.

La reunión entre Guzmán y la directora del Fondo será el sábado, donde se prevé que el ministro argentino agradezca la posición tomada por el organismo y que ambos definan los últimos lineamientos del acuerdo que deberá ser aprobado por el Board en Washington.

Por Lucía Fortin

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