Las frustraciones políticas y monetarias de Guido Sandleris

5 de diciembre de 2019 - Forbes Digital

 



El presidente del Banco Central, que presentó su renuncia al cargo a partir del 10 de diciembre, reconoció que uno de los aspectos que más se lamenta de su gestión es «no haber logrado un consenso básico sobre la importancia de construir una moneda sana». Además, calificó al contexto económico actual como “complejo”.

En una conferencia de prensa que ofreció a modo de balance de gestión, Sandleris también confirmó que presentó su renuncia al cargo a partir del 10 de diciembre al señalar que así se «allana el camino» para el inicio de gestión del peronista Alberto Fernández. En ese sentido, remarcó que de esa forma se facilita «que el presidente electo cuente con absoluta libertad para designar a quienes crea adecuados para implementar su plan económico, incluyendo su política monetaria y cambiaria»

«Quería informarles que en el día de hoy estamos presentando la renuncia y quienes me acompañan a nuestros cargos, efectiva desde el 10 de diciembre», dijo Sandleri,s que asumió como presidente del Banco Central en septiembre del año pasado, en reemplazo de Luis Caputo.

“En la mayoría de los países del mundo el mandato de las autoridades de los bancos centrales no coincide con la duración de los mandatos presidenciales. Esto permite que haya una continuidad de la política monetaria independientemente de los resultados electorales”, explicó el funcionario.

Este diseño “es uno de los elementos importantes que ha contribuido a que la mayoría de los países del mundo pueda vivir con baja inflación”, dijo Sandleris.

Una crítica a la «tradición» Argentina

Asimismo, destacó que “en nuestro país, más allá de que la ley así lo establece, esto no sucede. La tradición en Argentina es que, al elegirse un nuevo gobierno, éste designe también a nuevas autoridades en el Banco Central” y ese comportamiento “creo que se encuentra ligado a algo que ya he mencionado varias veces: la falta de un consenso básico acerca de la importancia de construir una moneda sana y, especialmente, acerca de cómo lograrlo”.

Sandleris apuntó a que “quizás una de las frustraciones de esta experiencia liderando el Banco Central es no haber logrado construir este consenso. Deseo que las futuras autoridades logren hacerlo y rompan así con esta tradición”.

Aseguró que el Banco Central “tiene en este momento casi el doble de las reservas internacionales brutas (US$ 42.000 millones) que las existentes en diciembre de 2015”, cuando asumió Mauricio Macri tras la gestión de ocho años de Cristina Fernández de Kirchner y, apuntó, «un múltiplo aún mucho mayor de reservas netas”.

Un escenario complicado

Sin embargo, reconoció que “los resultados en términos de inflación no han sido los deseados, pero la política monetaria prudente deja un punto de partida que puede ser aprovechado por el gobierno entrante para el lanzamiento de un plan anti inflacionario”.

Sandleris calificó al contexto actual como “complejo” porque “llevamos más de un año y medio en recesión, la inflación ha subido y la volatilidad financiera ha sido muy alta”, por lo que el Gobierno entrante “enfrentará desafíos importantes. Consolidar el sendero hacia el equilibrio fiscal intertemporal, reperfilar la deuda y renegociar con el Fondo Monetario son algunos de los desafíos de corto plazo».

«No es tarea sencilla», reconoció Sandleris aunque se abstuvo de brindar consejos a quienes lo sucederán en el cargo.

El presidente saliente del Central resaltó que “lo único que podría decir que con el Fondo Monetario hay que tener mucha paciencia” para las negociaciones.

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