Jaguar F-Type SVR: los detalles de la fiera automotriz que busca sorprender los mercados

3 de noviembre de 2019 - Forbes US

 



Jaguar no es “Jaguar” desde el auge de los Fabulosos Cadillacs, a fines del siglo pasado, antes de que la vendieran y revendieran una y otra vez, cuando cada sociedad controlante probaba sus propias formas de resucitar la marca.

El auge de los Fabulosos Cadillacs pasó hace rato junto al internet dial-up, los celulares con tapita y los alquileres de US$ 800 por mes en Brooklyn. Pero mientras la empresa sigue tratando de robarles participación de mercado a los SUV, los autos eléctricos y los sedanes, su F-Type se destaca por ser gritón y ferozmente satisfactorio y porque está bien hecho.

Lo probé por una semana en la que estuve día y noche paseando a 7 grados bajo cero por Manhattan, Westchester y Monticello con la capota baja, la calefacción al palo y un gorro de esquí en el marote recién rapado.

Producido por Special Vehicle Operations (SVO), el centro técnico de Jaguar, mi F-Type venía con un motor V8 5.0 para SVR de 575 CV, sobrealimentado con vórtice doble, que me lanzaba de 0 a 100 en apenas 3,5 segundos, con una velocidad máxima indicada de 320 KPH. El último cambio importante a su diseño se hizo en 2018, cuando le agregaron luces delanteras LED, frenado automático de emergencia, advertencias por desvío de carril, una cámara de respaldo y un sistema de infotainment InControl Touch Pro actualizado, todas cosas que suman para una belleza veloz como esta.

Hay muchísimas opciones, como acabados mate en 18 tonos o ruedas de 20 pulgadas en un paquete de frenos cerámicos de carbono. Jaguar le sacó la transmisión manual hace un tiempo; una lástima, pero es lo que está haciendo toda la industria mientras avanza la revolución eléctrica y los compradores jóvenes piden autos automáticos. Es lo que hay.

El F-Type SVR tiene un precio inicial de US$ 126.700. El que probé yo venía con un paquete de interiores de cuero de US$ 2.550 y un kit de frenos cerámicos de carbono por US$ 12.240 más.

¿Cuánto sale todo eso? US$ 151.510 que valen cada centavo, a menos que lo tuyo sea correr a máxima velocidad en una pista, en cuyo caso será mejor que mantengas abiertas tus opciones, porque dicen que al F-Type lo superan en velocidad otros autos en su rango de precios, como por ejemplo el 718 Cayman de Porsche.

Es un auto con poco espacio, incluso para un tipo de altura y peso promedio como yo, pero nada que no hayamos visto en autos deportivos.

Hay un cupé disponible —el convertible le suma entre US$·2.400 y US$ 3.100 al precio—, pero lo mejor es el convertible, para poder escuchar a pleno el rugido grasoso del motor y el estallido que hace cuando hundas el pie en el acelerador… y lo vas a hacer seguido.

También vale la pena comprar la ayuda de luces altas, el paquete Climate 1 (control de climatización de dos zonas, con calefacción para el volante y el parabrisas), el sistema de escape activado manualmente y el monitor de ángulos muertos que te alerta sobre el tránsito con una cruz roja. No siempre vas a andar a todo lo que da y te van a hacer falta esas comodidades cuando inevitablemente te claves en autopista yendo a laburar, te metas en un embotellamiento o te mandes en piyama a buscar a tus hijos a la escuelita de fútbol.

El baúl es bastante amarrete: si vas a algún lado con tu cita, tu pareja o tu mamá, probablemente tengan que limitarse a una valija para los dos, y prácticamente no se puede guardar nada adelante.

Todos los F-Type vienen de fábrica con un sistema de infotainment con pantalla táctil de 10 pulgadas compatible con Apple CarPlay y Android Auto. Por suerte, tiene muchos puertos de carga y salidas, entre ellos dos puertos USB y un enchufe de 12 V.

El F-Type puede hacer muchas cosas, y también hay muchas cosas que no puede hacer. Pero si querés comprarte un autito deportivo rápido y lindo que se distinga de los demás autos en la ruta, este es tu candidato.

Por Josh Max

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