Cuánto perdió Donald Trump en la campaña

15 de Noviembre de 2016 - Forbes Argentina

 


Donald Trump, presidente de los EE.UU., perdió una cifra millonaria en su campaña a la Casa Blanca. Además, fue acusado de hacer negocios con un cuestionado empresario ruso. ¿Por qué se enoja con Forbes?

No todo fueron victorias para Trump. Según el ranking Forbes 400, su fortuna personal descendió US$ 800 millones con respecto a 2015, en parte por el enfriamiento del real estate en Nueva York. Su candidatura por el partido republicano también le costó una cifra: para la campaña, desembolsó US$ 48 millones de su propio bolsillo. Así y todo, Trump figura en el puesto 156 de la lista, con US$ 3.700 millones.

Trump Campaña

Siempre dispuesto a la polémica, el magnate inmobiliario acusó a FORBES de subestimar su fortuna que, para él, asciende a los US$ 10.000 millones. “Tratan de hacerme lo más pobre posible”, se quejó. Las acusaciones de Trump no son novedad. Desde el primer ranking, en 1982, siempre hubo problemas, dice el redactor de Forbes en Estados Unidos, Randall Lane: “Tiene que ver con la manera que él se ve a sí mismo y con cómo quiere que sean las cosas”.

Houses of Trump

Por primera vez en décadas, Donald Trump fue el único candidato presidencial que no publicó su declaración de impuestos. Muchos creyeron ver un indicio de que, quizás, él no era el multimillonario exitoso que decía ser. Según el Forbes 400, su fortuna es real, aunque dista de los US$ 10.000 millones que él dice que valer. De los 28 activos evaluados, 18 se depreciaron, entre ellos la icónica Trump Tower de Manhattan y la línea de productos que lleva su nombre e incluye perfumes, ropa, accesorios y hasta agua mineral. Siete activos subieron (incluido el segundo edificio más alto de San Francisco) y solo uno quedó igual: su viñedo en Virginia, Trump Wines.

La economía

Pese al resultado de las elecciones en Estados Unidos, los expertos indican que no hay necesidad de que cunda el pánico en los mercados. “La economía es mucho mayor que quien sea que ocupe la Casa Blanca”, dice Scott Clemons, de Brown Brothers Harriman. Es más: históricamente, la bolsa siempre cae el día después de la votación – un promedio de un 1% cada vez desde 1928, según Bespoke Investment Group. “Lo mejor es no dejarse llevar por las emociones y tomarse las cosas con calma”, concluye Chris Zaccarelli, de Cornerstone Financial Partners.

Crímenes y (pocos) castigos

El nombre del ruso Felix Sater hizo algo de ruido durante la campaña presidencial, hasta que Trump declaró bajo juramento que apenas lo conocía: “Si lo viera en una reunión, no podría identificarlo”, aseguró. Y cómo no querer distanciarse de un hombre que, en su país de origen, pasó un año en prisión por apuñalar con un vaso de margarita a otra persona durante una pelea en un bar. Sater también se declaró culpable de una estafa impulsada por una mafia local que buscaba capitalizar acciones fraudulentas – solo que, en esa oportunidad, redujo su pena al convertirse en informante del gobierno.

Más tarde, Sater emigró a Estados Unidos, donde eventualmente se convirtió en una figura importante de Bayrock, la desarrolladora inmobiliaria que fue socia de Trump en el negocio del real estate desde el 2000 y durante una década. Contrario a las declaraciones del empresario, Sater testificó que era el representante de Trump en Rusia, que era un importante asesor suyo y que incluso tenía una oficina en la Trump Tower. ¿A quién creerle? Las investigaciones de FORBES indican que Sater no sólo era cercano a Donald, sino también a sus hijos.

Año por año

2005. FORBES obtuvo una carta dirigida a Sater escrita por Donald Trump Jr. en la que dice que su padre estaría interesado en asociarse a Bayrock en un proyecto de hotelería en Fort Lauderdale, Florida.
2006. Donald Trump Jr. y su hermana Ivanka viajan a Moscú. Sater dice que Donald padre le pidió que paseara a sus hijos por la capital rusa. “Me preguntó si podía encontrarme con ellos y mostrarle la ciudad”. Pero el asesor general de organización de Trump, Alan Garter, dijo a FORBES que fue una casualidad que los tres estuvieran allá al mismo tiempo.

2007. En un email grupal al que tuvo acceso FORBES, en el que estaban incluidos ejecutivos de Trump (incluyendo a Donald Jr. e Ivanka) y ejecutivos de Bayrock, Sater escribe que está hablando con Donald directamente y con su familia debido a una disputa: “Donald padre e hijo me están llamando. Yo devolví el llamado a Ivanka”, dice en el comunicado.

2010. Sater asegura haber sido “asesor senior de Donald Trump” hasta 2011. El número de teléfono impreso en su tarjeta personal de ese año había pertenecido antes a un abogado que era parte de la oficina de asesoramiento general de Trump.

2015. Una demanda contra Bayrock, Sater y otros, hecha por el estado de Nueva York, asegura que el grupo quería lavar hasta US$ 250 millones de las ganancias de Trump en proyectos fuera del país para evadir impuestos y esconder a los verdaderos dueños. El abogado de Trump dijo que el caso es “completamente frívolo”; el de Sater, que es “falso y difamatorio”.

2016. Sater contribuyó con el máximo previsto por ley (US$ 5.400) a la campaña presidencial del candidato republicano. Un vocero del partido dijo que no sabía que esa donación.

 

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